Te despertaste muy alegre esa mañana de viernes (felicidad 100%), nunca te habías levantado temprano y habías estado feliz así que te duchaste pero no quedaba de tu champo y tuviste que usar otro.
Desenredaste tu cabello y lo secaste un poco, al final el acondicionador no hizo el efecto que debía hacer y tenias el pelo como una oveja. (Felicidad 85%)
-Buenos días - saludaste al entrar en la cocina, tus padres te respondieron con una sonrisa.
Abriste el armario para sacar tus cereales preferidos en la que sale un unicornio sonriendo con un arco iris de fondo. Sacudiste la caja y... ¡Estaba vacía!
-Papá, mamá - les llamaste -. No quedan más de mis cereales, el otro día os dije que me comprarais una caja.
-Bueno, cariño. Hoy puedes comerte unas tostadas y ya está - dijo tu madre.
-Pero a mí eso no me gusta. ¡Yo quiero mis cercornios!
-Come hoy unas tostadas y luego vas al súper y compras más. - dijo tu padre (felicidad 45%). Tuviste que comerte eso sin rechistar otra vez, aunque en tu cerebro no parabas de maldecid a todos los que habían comido de tu caja de cereales alguna vez.
Te despediste de tu casa con un portazo y con solamente cinco minutos para llegar a clase por querer arreglarte el pelo, pero tus intentos fueron en vano. Ibas a llegar tarde, ya lo sabías, aunque aún tenías la esperanza de entrar a tiempo. Corriste como si tu vida dependiera de ello (Felicidad 40%; enfado 60% y aumentando).
Como cabía esperar llegaste diez minutos tarde y la profesora te puso un retraso, el primero que te ponían y el que más enfado te causaría, de eso estabas segura, te echó una buena bronca y te puso un castigo para el final de las clases, te tenías que quedar haciendo copias. Querías decirle que tú tampoco estabas teniendo un buen día y que no eras la única que había llegado tarde pero te callaste para que no te pusieran un parte. (Felicidad 15%; Enfado 85%).
El resto del día en el instituto fue tan malo como esperabas, con lo feliz que te habías despertado y lo cabreada que estabas ahora. No te podías creer que tenias que quedarte después solo por haber llegado tarde una vez en toda tu vida, que no quedara de tu champo y de tus cereales favoritos, estabas segura de que el día no podía ir a peor. Pero te equivocabas, en la sala de retención estaba tu enemigo, el chico al que odiabas con todo tu ser por molestarte continuamente. Matthew Espinosa.
Viste cómo se le formó una sonrisilla burlona cuando apareciste y la maestra te obligó a sentarte a su lado. (Felicidad 10%; enfado 90%)
No sabías cómo comenzaría hoy a molestarte hasta que empezó a tirarte trocitos de tu goma de borrar ¡de la tuya!
-Dame eso, maldito imbécil - gruñiste mientras le arrancabas de un tirón tus pertenencias.
-Parece que alguien tiene visita - se burló de ti.
-Parece que tú nunca tuviste - le pegaste un capón en la cabeza, dándole a entender que él nunca tuvo cerebro. Matt frunció el ceño y dejó de molestarte durante diez minutos, diez minutos que aprovechaste para relajarte mientras copiabas lo que te había mandado la profesora.
-Emy - empezó a llamarte, él te llamaba así porque sabía que te molestaba.
-¡Qué quieres, Lee! - no sabías cómo lo hacía pero con su sola presencia ya te sacaba de tus casillas.
-Ya nos podemos ir, lo acaba de decir la profesora - miraste a tu alrededor y viste como los demás recogían para marcharse así que tú hiciste los mismo. Saliste pitando de allí para ir al supermercado a por tus cereales.
Entraste en aquel inmenso pasillo repleto de dulces y cosas deliciosas con las que se te iba la vista y se te hacía la boca agua. Al final del todo viste la caja con el unicornio y el arco iris, solo quedaba una así que corriste a por ella al ver que otra persona se dirigía al mismo lugar. Apretaste con todas tus fuerzas, corriste como nunca habías corrido, te esforzaste más que en toda tu vida y no lo conseguiste. Matthew Lee Espinosa te había vencido, te había quitado tus cereales. Te sonrió victorioso a lo que tú suspiraste y te fuiste con la cabeza gacha, lamentando silenciosamente el día de perros que estabas teniendo.
-Emy - oíste que alguien te llamaba en la parada del autobús.
-Si has venido a restregarme que has ganado, ya te puedes ir yendo - suspiraste y te colocaste los auriculares para escuchar tu música favorita y tranquilizarte.
-No he venido a eso - te quitó un auricular y se lo puso - Quería darte esto - sacudió la caja de cereales.
-¿Qué le has puesto? ¿Una bomba? ¿Le has echado un gapo? Sí, es eso, es el gapo.
-No le he puesto nada, ¿por qué no confías en mí?
-Pues por todas las cosas que me has hecho a lo largo de la vida - Matt te dio la razón.
- Shawn Mendes, eh - dijo tras darse cuenta de que las canciones que tenias solo eran suyas -. Es amigo mío. Te lo puedo presentar.
-¿En serio? - preguntaste incrédula, él asintió feliz - Shawn es tan tierno y canta tan bien...
-Emy, podríamos ser amigos - le miraste y te diste cuenta de que sus mejillas se tornaban rojas.
-Claro - sonreíste -, tal vez no seas tan malo.
Matthew te acompañó a tu casa, gastándose más dinero para el autobús, pero según él, no tenía importancia, se podía gastar lo que quisiera. Hablasteis mucho en el autobús y conociste al verdadero Matt, un chico guapo y entretenido al que le encantaba gastar bromas, te diste cuenta de que él te gustaba desde siempre aunque gracias a sus estúpidas bromas el odio había predominado más.
-Quédate a cenar - insistió mi madre otra vez.
-No quiero ser molestia.
-Para nada, para nada - y así continuó hasta que le convenció -. Emily, cariño, llévalo a tu habitación y jugáis un rato a la consola.
Entrasteis a vuestro cuarto, milagrosamente ordenado, y os sentasteis en la alfombra para coger los mandos de la consola y comenzar a jugar.
-Emy - dijo al terminar una partida y quedar empatados. Le miraste prestándole atención, esperando a que continuara hablando, pero en lugar de eso juntó vuestros labios. Sentiste tu corazón acelerarse y la suavidad que te transmitían sus labios, la tranquilidad y el calor que tenía. - Lo siento - se disculpó -, me gustas y no he podido evitar hacerlo, al igual que no he podido evitar decirte esto.
-¿Por qué te disculpas, Matt? No ha sido tu culpa, y tampoco sabes si a mí me había gustado.
-¿Te ha gustado? - preguntó esperanzado. Negaste haciendo que se decepcionara.
-Me ha encantado - le besaste en la mejilla - al igual que me encantas tú, y aunque odie admitirlo, amo cuando me dices Emy.
Os acurrucasteis juntos y compartisteis algún beso más hasta que tu madre os avisó de que la cena estaba lista.
🌈🌈🌈
Holaa a todos y buenas noches!
Este imagina está dedicado a @EmilyEmmaGrier que espero que te guste y lo disfrutes leyendo al igual que yo escribiéndolo.
Twitter: @valeria_2615145
Instagram de recomendación de libros: setas_lectoras
Instagram: valeriacortes1201
Snap: valeria_261514
Tumblr: valeriacortes1201
Pinterest: valeriacortes1201
Weheartit: valeriacortes1201
-Valeria ❤️
ESTÁS LEYENDO
Imaginas de Magcon
FanfictionSi quieres un Imagina dedicado solo tienes que pedírmelo, puede ser de cualquiera de los chicos: -Hayes Grier -Nash Grier -Cameron Dallas -Shawn Mendes -Carter Reynolds -Aaron Carpenter -Jack Johnson -Jack Gilinsky -Taylor Caniff -Matthew Espinosa ...
