2. Reencuentro

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Y ahí estaba... el chico alto y guapo que fue mi amigo, mi amante... y ahora mi exnovio, caminando hacia mí.

¡La vida a veces es muy jodida!

—¡Vaya, sí eres tú! No lo puedo creer, llevo tanto tiempo sin verte. ¿Cómo estás? —pregunta, sonriendo ampliamente.

¡Joder! ¿Por qué precisamente hoy tenía que encontrármelo? Espero no volverlo a ver.

—Erick... hola... bien... bien... ¿Y tú? —miento descaradamente.

Por su expresión sé que no me cree, pero, como el caballero que siempre fue, no me desmiente.

—¡Bien! ¿A dónde viajas? —pregunta, entusiasmado de verme.

La chica que lo acompaña, en cambio, no parece muy contenta con su emoción. No sé quién es, ni me interesa.

—Me voy a España a estudiar mi máster y trabajaré con Frank —respondo, con la misma emoción que si hablara del clima.

Lo único que quiero es escapar antes de que pregunte... antes de que reviva todo aquello que tanto duele.

—Oye, disculpa, soy un maleducado —añade, volviéndose hacia su acompañante— Amor, ella es Ariadna, una buena amiga.

¿Amiga? Qué lindo detalle ocultarle a su novia que yo era su ex, para evitar que me asesinara aún más con la mirada.

—Hola, mucho gusto —digo, tendiéndole la mano con educación.

—Hola —responde rozándome apenas los dedos, «típica novia celosa», supongo.

—Bueno, de verdad me dio gusto verte —añade Erick apresuradamente —ya llamaron a nuestro vuelo y no queremos perderlo... que tengas buen viaje.

Erick se acerca a abrazarme, «¡genial!», su novia se pone peor; pero sus abrazos me gustan, siempre fueron sinceros, incluso ahora, así que le devuelvo el abrazo con la misma sinceridad.

—A mí también me dio gusto verte, que tengan buen viaje y suerte a los dos —le comento al separarnos.

Él tomó la mano de su novia y se alejó.

Me quedo ahí unos segundos sintiendo algo extraño dentro de mí, nostalgia, supongo... yo podría haber sido esa chica que lo acompaña hoy de viaje, si tan solo me hubiera enamorado de él como lo hice de Sam... no tendría que huir de mi hogar por el dolor que siento. Espero que en España encuentre la paz que tanto necesito.

Sigo mi camino, pero antes decido pasar al sanitario, hago lo que tengo que hacer y luego voy al lavabo para asear mis manos.

Al alzar la vista al espejo, apenas me reconozco... todo en mí se ve apagado... ahora entiendo la preocupación de mi hermano Benji, realmente mi exterior refleja la destrucción que llevo por dentro.

Me detengo unos segundos frente al espejo; no para arreglarme, sino para mirarme de verdad... ¿quién soy ahora?

Tengo 23 años, casi 24, y hace un año me gradué en la ingeniería de desarrollo de software. Ahora me voy a Barcelona a hacer una especialización y a trabajar con Frank, un amigo de mis padres que dirige una empresa de software allá.

Físicamente, soy una mujer bastante normal, no soy modelo, pero tampoco soy fea, digamos que soy agraciada. 

Tengo el cabello lacio y castaño, en cuestión de vestimenta, mi estilo es rockero. Mis ojos tienen el mismo tono café que mi cabello cuando a este le da el sol. Soy alta, mido 1.75 y estoy delgada; mi cuerpo podría decirse que es atlético... creo. Como dije: bastante normal.

Chispa de amor (Correcciones en curso)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora