Ari
Después de que Erick se va, yo me recargo por un momento en la puerta y me dejo caer en el piso, siento un remolino de emociones en mi interior que me abruma.
Después de un rato me levanto y me dirijo al comedor para recoger las cosas de nuestro almuerzo; me concentro en cada tarea al cien por ciento... quiero que todo quede limpio y en su lugar, esa rutina me ayuda a calmar el mar de emociones que me atraviesa y a darle su espacio a Sam.
Al terminar, me dejo caer en el sofá, me siento tan furiosa... ¿Qué mierda de persona hay que ser para tratar a una persona de esa manera?
Ahora entiendo por qué mi madre se desvive por buscar el máximo castigo para los abusadores como ese ogro, quisiera que ella esté aquí para que me diga qué hacer.
¡Qué frustrante! Tengo tantas ganas de gritar, pero eso no es opción.
Decido ponerme a leer un rato, tomo el libro de Harry Potter y el Príncipe Mestizo, es uno de mis favoritos, llevo varios minutos tratando de leer la parte donde Harry llega a la casa de los Wesley... pero no puedo concentrarme...
La espera me está matando, me levanto y tomo una decisión: saldré a correr.
Necesito cambiarme la ropa que traigo por algo más deportivo para salir y quemar algo de esta rabia.
Pero en ese momento, Sam sale de su habitación.
—Hola —dice con un tímido susurro.
—Hola... ¿cómo te sientes? —ella no me dice nada —mmm ¿quieres que te ayude con el bálsamo?
—Sí —me dice con la cabeza agachada, se da la media vuelta y la sigo.
Una vez en la habitación de Sam, veo que está parada a un costado de su cama; su mirada es triste. Empieza a quitarse su sudadera y yo por respeto, me doy la vuelta para darle privacidad.
—Ari... estoy lista —escuchó vergüenza en su voz
Me doy la vuelta... y el corazón se me cae al piso, quedo impactada con lo que veo...
La parte baja de su espalda está marcada por lo que hizo el padre de Sam, la ira me quema, comienzo a sentir náuseas por lo que veo, estoy tan furiosa que mis manos empiezan a temblar.
Respiro hondo para tranquilizarme y miro hacia el techo, como buscando fuerza... abro el bálsamo que trajo Erick, el aroma mentolado me invade de golpe, pongo un poco en mis dedos.
—Lo siento Sam, intentaré ser suave —digo mientras me coloco detrás de ella, mis manos no dejan de temblar.
—Tranquila, estaré bien, esta vez no fue tan malo
¡Qué carajo!
Mi rabia se intensifica, pero me obligo a callar y poner en marcha la difícil tarea que tengo delante.
Con sumo cuidado empiezo a ponerle el bálsamo, en el proceso, Sam se queja un poco... con cada quejido, mi corazón duele.
A medida que avanzo, veo 2 cicatrices en su espalda: una a la altura de su hombro y otra en su espalda baja
No son grandes, pero por mi cercanía no pasan desapercibidas, me muerdo la lengua para no preguntarle: ¿Qué clase de animal es su padre? ¡No, eso no es un padre!
Las lágrimas empiezan a formarse en mis ojos, estoy tan enojada, trato de controlarme... Sam no necesita verme así.
Nunca imaginé tocar a alguien así... no con deseo, sino con reverencia... como si reparar un cuerpo pudiera reparar un alma.
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Chispa de amor (Correcciones en curso)
General FictionChispa, es lo que surge en mi corazón cuándo la veo, es como si mi corazón reconociera el suyo y saltará de felicidad, cuando veo esos hermosos ojos verdes como las esmeraldas yo dejo de pertenecerme y ella me convierte en suya, pero el amor jamás e...
