✧✧✧
Sam
Estoy en casa temprano, he llegado antes que Ari, el silencio en casa es distinto esta vez, más espeso, más frío.
Camino hasta la cocina y me sirvo agua... ni siquiera tengo sed, solo necesito hacer algo con las manos, me siento en el sillón, miro el reloj, celular, la puerta, otra vez el reloj.
Cuando por fin escucho el sonido de las llaves, me levanto por inercia.
Ari entra con su mochila colgada al hombro y una sonrisa suave que se agranda apenas ve mi cara.
—¡Hola, mi bello huracán! —dice, como siempre.
Pero esta vez no respondo con un "Hola, baby girl" esta vez, solo la miro.
—Tenemos que hablar – Mi voz sonó un poco más seria de lo que pretendía y eso hizo que su bella sonrisa se borrara.
Y mientras nos sentamos en la mesa, como si fuéramos dos desconocidas con algo importante entre manos... comienzo a contarle a Ari lo que pasó en casa de mis padres... sin proponérmelo, el recuerdo se abre paso solo...
Baje de mi habitación, cuando el olor a pan dulce y chocolate caliente empieza a colarse por el pasillo, había estado revisando unos pendientes del trabajo, pero la verdad... me distrajo más el olor que cualquier notificación en la pantalla.
Mamá está en la cocina, tarareando bajito con su viejo mandil de flores, y me sonríe en cuanto me ve, como si la vida aún supiera tener días tranquilos.
—¿Ya terminaste lo que hacías? —pregunta—ven, tengo chocolate y pan del que te gusta.
Me acerco, la mesa ya está puesta, me siento frente a ella, y por un momento... todo parece normal.
—¿Y Ari? —pregunta mientras sirve una segunda taza.
—Está con sus papás este fin de semana, les está enseñando unos avances del proyecto de Tamara.
Mamá asiente con una sonrisa leve, pero en sus ojos se asoma otra pregunta.
—¿Y tú cómo estás con ella?
Tomo aire, porque quiero decirlo bien y porque ella merece escucharlo claro.
—Bien... mejor que nunca, creo... hace unas semanas le preparé una sorpresa – No puedo evitar sonreír con emoción —la llevé a una cabaña en el bosque... solo nosotras dos... cocinamos, pescamos, leímos, vimos El Rey León... fue como vivir en una burbuja... Ari la llamó nuestra burbuja, no existía nada más... solo ella y yo.
Mamá me mira con ternura, esa que no juzga, que no cuestiona...
—Hiciste algo más, ¿verdad?
Asiento, con una sonrisa bajita.
—Un anillo... —En su rostro hay absoluta sorpresa —de promesa – le aclaro de inmediato —lo compré para las dos... no fue algo ostentoso... solo quise decirle que, pase lo que pase, quiero seguir caminando con ella... – mi madre sonríe con ternura —aunque el mundo se ponga feo... fue mi forma de prometerle algo sin condiciones.
Mamá aprieta mi mano sobre la mesa, me sonríe, pero sus ojos están húmedos.
—Eres valiente, hija... más que yo a tu edad.
Le devuelvo la sonrisa... quiero decirle tantas cosas...
—Lo sabía... tú y esa niña ricachona no podían ser solo amigas.
Mi padre. Su voz. Seca. Fría.
Me giro despacio, con el corazón latiendo a mil... él está en el umbral del pasillo, con los brazos cruzados y la mirada afilada.
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Chispa de amor (Correcciones en curso)
General FictionChispa, es lo que surge en mi corazón cuándo la veo, es como si mi corazón reconociera el suyo y saltará de felicidad, cuando veo esos hermosos ojos verdes como las esmeraldas yo dejo de pertenecerme y ella me convierte en suya, pero el amor jamás e...
