✧✧✧
Sam
El vaso está vacío, pero sigo girando el hielo... las luces del bar son como una amenaza suave: rojas, sucias, insistentes.
Todo aquí parece querer esconderse de sí mismo... igual que yo.
Han pasado más de ocho meses desde que le di la espalda a todo.
Dejé al amor de mi vida, estoy perdiendo a mi madre, mi hermano está preso por culpa del imbécil que me engendró... y yo...
Yo solo vengo aquí a hacer lo único que he podido hacer desde entonces: buscar mi anestesia diaria en el fondo de un vaso.
Mi vida es una mierda... pero al menos el alcohol no me juzga.
A mi izquierda está un hombre que ronca en la barra, a mi derecha, una pareja se ríe de algo que no entiendo... frente a mí, encuentro el reflejo de mi rostro en el espejo parece preguntarme quién carajos soy ahora... simplemente no lo sé, sigo viéndome hermosa en apariencia, pero por dentro todo es horrible y hay un caos completo... si no tuviera que ayudar a Andrés y mi madre, a estas alturas ya me habría tirado de un puente...
—¿Me dejas invitarte otra ronda? —pregunta una voz femenina, cargada de perfume caro y de voz entrenada para seducir.
No necesito girarme completamente para saber que es bonita, sus ojos brillan con seguridad, sus gestos dicen que está acostumbrada a obtener lo que quiere.
—Ya tienes una copa —le señalo, con toda la amabilidad que mi estado emocional me permite.
Ella, en lugar de irse, se sienta, se acerca y se inclina lo suficiente para que su aliento me roce el cuello.
—Y me sobran ganas de compartirla... no pareces del tipo que se va sola a casa.
—No parezco muchas cosas – respondo secamente.
Ella sonríe como si eso fuera una invitación, no lo es; su cercanía empieza a crisparme los nervios.
—Vamos —insiste —no tienes que decir nada... solo déjate llevar.
La miro con atención al fin, tiene todos los ingredientes: belleza, deseo, disposición y sin embargo...
—No me acuesto con nadie que no me mueva el alma – digo con dureza.
Ella parpadea, retrocede un poco, confundida, dolida quizás... pero yo no tengo espacio para su ego herido.
Ni para nadie que no se llame Ari o que siquiera le llegue a la punta de los talones.
Se aleja, el hielo se derrite... mi celular vibra.
No miro el número, solo respondo, últimamente no tengo a nadie a quien quiera evitar... excepto a mí misma.
—¿Sami?
Me quedo quieta, su voz me atraviesa como un recuerdo que no duele... hasta que lo hace.
—Andy... —comentó, tratando de sonar fuerte... fallo.
—¿Estás bien?
Qué pregunta tan inútil... qué tierna... qué egoísta sería decirle la verdad.
—Estoy sobreviviendo, ¿y tú?
—Haciendo lo mismo, pero sin alcohol.
Ambos reímos, es una risa seca, forzada, pero risa al fin... y después solo hay silencio... silencio de esos que pesan más que las palabras.
—Mmm... Sami —dice de pronto, con esa forma dulce de arrastrar mi nombre cuando no sabe cómo continuar —tengo que pedirte algo.
—Lo que quieras Andy, ya sabes que cuentas conmigo, ¿qué pasa?
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Chispa de amor (Correcciones en curso)
General FictionChispa, es lo que surge en mi corazón cuándo la veo, es como si mi corazón reconociera el suyo y saltará de felicidad, cuando veo esos hermosos ojos verdes como las esmeraldas yo dejo de pertenecerme y ella me convierte en suya, pero el amor jamás e...
