Alianzas y Traiciones

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1982

Durante su primer año en Slytherin, Harrison Potter se dio cuenta de que no todo era tan sencillo como parecía. La casa de las serpientes estaba llena de intrigas y ambiciones, y cada estudiante tenía sus propios planes y lealtades. A medida que pasaba el tiempo, Harrison comenzó a entender las complejidades del poder dentro de Slytherin y a forjar alianzas que serían cruciales para su futuro.

En los primeros días, Harrison se dio cuenta de que no todos los miembros de Slytherin compartían la misma visión. Algunos seguían siendo leales a las antiguas ideas de Voldemort y sus seguidores, mientras que otros buscaban una nueva dirección para la casa. Entre estos últimos estaban Blaise Zabini y Theodore Nott, dos jóvenes cuyas familias tenían historias complicadas, pero que compartían un deseo de cambio.

Harrison primero se acercó a Blaise Zabini durante una de las reuniones informales en la sala común. Blaise estaba sentado en uno de los sillones junto al fuego, hojeando un libro con una expresión de concentración. Harrison decidió iniciar una conversación para entender mejor a su compañero de casa.

—Hola, Blaise —dijo Harrison mientras se acercaba—. ¿Te importa si me uno a ti?

Blaise levantó la vista del libro, observando a Harrison con una mirada evaluadora. Finalmente, asintió con una ligera sonrisa.

—Claro, Potter. Siéntate —dijo Blaise, cerrando el libro—. ¿Qué puedo hacer por ti?

Harrison se acomodó en el sillón frente a él, sintiendo que debía ser cuidadoso con sus palabras.

—He notado que muchos en Slytherin tienen ideas muy distintas sobre hacia dónde debería ir la casa —dijo Harrison—. Quería saber tu opinión sobre todo esto. ¿Dónde te sitúas tú en medio de este caos?

Blaise lo miró con interés. La pregunta parecía haber despertado algo en él, y se recostó en su sillón con un gesto pensativo.

—Es una buena pregunta —dijo Blaise—. La casa ha estado dividida desde la caída de Voldemort. Algunos quieren seguir con su legado, mientras que otros buscan un nuevo camino. Personalmente, no estoy dispuesto a seguir el mismo sendero que mi familia. Hay más en la vida que el poder oscuro y la opresión.

Harrison asintió, notando la sinceridad en las palabras de Blaise.

—Eso es precisamente lo que pienso —respondió—. Creo que Slytherin puede ser más que solo un lugar para los que buscan dominar a los demás. Podemos ser una fuerza para el cambio, si sabemos cómo manejarnos.

Blaise lo observó por un momento antes de sonreír de nuevo.

—Parece que compartimos algunas ideas. Aún así, deberías tener cuidado. Slytherin no es una casa que acepta cambios fácilmente. Hay muchos que todavía creen en la vieja forma de hacer las cosas.

Harrison asintió con una sonrisa de complicidad.

—Lo tendré en cuenta. ¿Qué tal si conversamos más sobre esto en otro momento? Me gustaría conocer tus ideas en detalle.

—Estoy de acuerdo —dijo Blaise—. Mantengamos esto entre nosotros por ahora. No todos los de nuestra casa están listos para escuchar nuevas ideas.

A medida que pasaron las semanas, Harrison continuó construyendo su red de alianzas. Theodore Nott, otro estudiante con un trasfondo complicado, se convirtió en un aliado clave. Theodore había crecido en un ambiente donde las expectativas de su familia eran altas, especialmente dado que su padre había sido un mortífago. Sin embargo, Theodore deseaba algo diferente para sí mismo.

Harrison se encontró con Theodore en la biblioteca, donde el joven estaba sumido en sus estudios.

—¿Te importa si me siento? —preguntó Harrison, acercándose con cautela.

Dark Lord PotterHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora