1991
El cielo sobre Hogwarts estaba cargado de nubes oscuras, reflejando la atmósfera de tensión que se había asentado sobre el castillo. La batalla final entre Harrison Potter y Tom Riddle, conocido como Voldemort, se acercaba a su clímax. Con el Ministerio de Magia bajo su control y los horrocruxes finalmente destruidos, Harrison se preparaba para el enfrentamiento definitivo con el Señor Tenebroso.
Harrison y Daphne se encontraban en la sala común de Slytherin, donde se había convocado a sus más fieles seguidores. La atmósfera estaba cargada de nerviosismo y anticipación.
—La batalla final está por comenzar —dijo Harrison, mirando a los presentes con una determinación implacable—. Voldemort está en Hogwarts y no se detendrá hasta que haya eliminado toda resistencia. Nosotros somos la última línea de defensa. No podemos permitirnos fallar.
Daphne se acercó a Harrison, sus ojos reflejando tanto el peso de la responsabilidad como la confianza en su compañero.
—Hemos llegado demasiado lejos para detenernos ahora. Lo que hemos construido juntos nos ha llevado hasta aquí. Debemos enfrentarnos a Voldemort con toda la fuerza y el propósito que tenemos.
Blaise Zabini, con una expresión seria, asintió con determinación.
—Nuestros espías han confirmado que Voldemort está en el Gran Salón. Es allí donde se decidirá todo. Nuestro objetivo es neutralizarlo y asegurarnos de que no pueda causar más daño.
—Entonces, vamos —dijo Harrison, levantándose con una resolución firme—. No hay vuelta atrás. La hora de la verdad ha llegado.
El grupo de seguidores de Harrison se movió en silencio a través de los pasillos de Hogwarts, cada uno consciente de la magnitud del enfrentamiento que se avecinaba. Al llegar al Gran Salón, el eco de hechizos y maldiciones ya resonaba en el aire. La batalla había comenzado.
El Gran Salón estaba en un estado de caos absoluto. Los hechizos iluminaban la oscuridad, y las paredes temblaban con el impacto de las maldiciones. Voldemort, con su presencia imponente y su rostro desfigurado, se encontraba en el centro del salón, rodeado de sus seguidores. A su alrededor, los mortífagos estaban concentrados en la batalla contra los miembros de la resistencia y los defensores de Hogwarts.
Harrison, junto a Daphne, se abrió camino a través del tumulto, avanzando hacia el corazón de la batalla. La presencia de Voldemort era abrumadora, y su aura de poder parecía desafiar a todos los que se acercaban.
—¡Potter! —gritó Voldemort, su voz llena de odio y desafío—. Finalmente has llegado. Pensé que te habías escondido detrás de tus muros de seguridad.
Harrison se adelantó, su varita alzada y su mirada fija en el Señor Tenebroso.
—La hora de tu reinado ha terminado, Voldemort. No tienes poder sobre nosotros. Este castillo y el mundo mágico están bajo nuestro control ahora.
Voldemort soltó una risa fría y cruel.
—¿Crees que puedes derrotarme, Potter? Soy inmortal, y tú eres solo un niño que juega a ser el nuevo Señor Oscuro. No tienes idea de lo que estás enfrentando.
Daphne se colocó al lado de Harrison, su presencia una firmeza constante en el caos que los rodeaba.
—No subestimes nuestra determinación, Voldemort. Te has enfrentado a nosotros en tus peores momentos, y aún así hemos salido victoriosos. Esto no será diferente.
La batalla se intensificó a medida que Harrison y Daphne se enfrentaban a los seguidores de Voldemort. Hechizos se lanzaban y maldiciones se cruzaban, creando un torbellino de magia en el Gran Salón. La habilidad y coordinación de los seguidores de Harrison eran evidentes, y la resistencia de Voldemort estaba comenzando a desmoronarse.
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Dark Lord Potter
Science FictionEn un giro inesperado del destino, Harrison Potter descubre en Gringotts que es el legítimo heredero de la antigua y poderosa Casa de Potter, poseedor de riquezas y responsabilidades inimaginables. Al ingresar a Hogwarts, es seleccionado en Slytheri...
