1993
El despacho de Harrison era un refugio de orden en medio del caos que se cernía sobre el mundo mágico. Las paredes, adornadas con antiguos trofeos de la familia Potter y mapas detallados de los territorios bajo su control, reflejaban la magnitud de su poder. En la mesa, montones de informes y estrategias se apilaban, mientras el joven Señor Oscuro revisaba los últimos datos sobre la resistencia y las operaciones de su régimen.
Daphne Greengrass estaba sentada frente a él, sus ojos azules fijos en el documento que tenía en la mano. La tensión era palpable en la habitación. La información contenida en el pergamino era alarmante; la resistencia había logrado varios golpes importantes contra las instalaciones de Harrison en las últimas semanas. El problema era que no era un ataque común: había una sofisticación y precisión en los movimientos que sugerían información interna.
—¿Cómo es posible que estén logrando estos ataques con tanta precisión? —preguntó Harrison, frunciendo el ceño mientras revisaba los informes.
Daphne se inclinó hacia adelante, su mirada analítica no se apartaba del documento.
—Es sospechoso. La resistencia parece estar un paso adelante en cada movimiento. Los detalles de sus ataques sugieren que tienen acceso a información que solo podría provenir de alguien dentro de nuestras filas.
Un golpe en la puerta interrumpió la conversación. Blaise Zabini, uno de los consejeros más confiables de Harrison, entró con una expresión grave en su rostro.
—Harrison, tenemos un problema. Nuestros espías han identificado a alguien en el consejo que ha estado pasando información a los rebeldes. Se ha confirmado que la fuente de la filtración es Pansy Parkinson.
Las palabras de Blaise resonaron en la sala como un trueno. Daphne y Harrison se miraron, ambos asimilando la magnitud de la traición.
—¿Pansy? —repitió Harrison, incrédulo—. ¿Cómo pudo ser ella? Siempre ha sido leal, al menos en apariencia.
Blaise asintió, su expresión dura.
—Parece que ha estado trabajando para los rebeldes durante meses. La información que ha pasado ha sido crítica para sus operaciones. Nuestros agentes han encontrado evidencia irrefutable de sus comunicaciones con ellos.
Harrison se levantó de su silla, caminando de un lado a otro con una mezcla de ira y decepción en su rostro.
—Esto es inaceptable. No puedo permitir que alguien en quien confiamos tan profundamente ponga en peligro todo lo que hemos construido. Necesitamos abordar esto de inmediato.
Daphne se levantó y se acercó a Harrison, tocándole el brazo con una expresión de preocupación.
—Debemos ser cautelosos en cómo manejamos esto. La traición de uno de nuestros propios seguidores puede sembrar dudas y desconfianza en todo nuestro régimen. Necesitamos un plan para tratar con Pansy que minimice el daño colateral.
Harrison asintió, su mirada fija en la ventana mientras contemplaba la situación.
—Tienes razón. La estabilidad de nuestro régimen es primordial. Necesitamos manejar esto con precisión. Vamos a convocar a Pansy para una reunión y confrontarla con las pruebas. Después de eso, tomaremos la decisión adecuada.
**Esa misma noche, Pansy Parkinson fue convocada al despacho de Harrison. La bruja de Slytherin entró con una actitud desafiante, su cabello perfectamente arreglado y su expresión de superioridad intacta. Sin embargo, había una tensión subyacente en su postura que no pasaba desapercibida.**
—Pansy, por favor, siéntate —dijo Harrison, señalando una silla frente a su escritorio. La frialdad en su voz era palpable.
Pansy se sentó, cruzando las piernas con una actitud de desdén.
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Dark Lord Potter
Science FictionEn un giro inesperado del destino, Harrison Potter descubre en Gringotts que es el legítimo heredero de la antigua y poderosa Casa de Potter, poseedor de riquezas y responsabilidades inimaginables. Al ingresar a Hogwarts, es seleccionado en Slytheri...
