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Yitzel
¿Alguna vez se han levantado sintiendose diferentes?
Pues a mí me había estado pasando estas dos semanas.
Dos semanas en las cuales hemos estado haciendo todo lo planeado para separar a Helen y a Frank. Nunca pensé en ayudar a esto y creo que eso me lo plantee hace algunos días mientras me levantaba. Han pasado dos semanas en las que William y yo hemos comenzado a dormir juntos, no, no me mal entiendan, solo dormimos juntos, mis hermanos no se han enterado e incluso lo dude por Dylan, pero luego recordé que cuando éramos niños y dormíamos juntos, apenas y notaba que yo estaba ahí.
William y yo habíamos desarrollado una especie de relación, muy rara a decir verdad.
Era como otro mejor amigo, pero lo que yo sentía por él no era como amigos, según Phoebe y Christina, con las que había estado platicando (por qué si, como todos debían unirse para separar a nuestros mayores, tuvimos que acoplarnos y comenzar a llevarnos bien, sin que ellos se enteraran) él me mira de una manera diferente, y me trata diferente, segun Chris, nunca había tratado asi a ninguna chica que ella recuerde.
Pero, vivíamos bajo el mismo techo y no podíamos sentir nada, Helen era como mi segunda madre y ella se iba a casar con Frank, el padre de la persona de la que estaba enamorada.
Y aún que me había cerrado totalmente a enamorarme de nuevo después de Charlie y su infidelidad, creo que William se estaba esforzando para que le diera una oportunidad.
Y no sabía si realmente debía dársela o mejor dejar las cosas así.
Ahora mismo era uno de esos días en los que él se despertaba primero, le gustaba verme, y a mí me gustaba hacerme la dormida para que acariciara mi cara. Al principio le daba pena abrazarme, pero luego entró en confianza y me dijo que le gustaba más cuando dormía en mi pecho, sentir como respiraba le daba tranquilidad, también ayudaba a que recordara que no estaba solo.
Mientras que a mí me gustaba más cuando yo era la cuchara pequeña y el la grande, al principio solo ponía su brazo en mi cabeza, pero después fue una verdadera cuchara grande porque no se despegaba y parecía garrapata, y no solo dormidos, también cuando estábamos juntos.
– Ya se que estás despierta – escuché que me dijo.
Dejó de dar caricias en mis brazos y me quejé, en este momento, como había explicado, yo era la cuchara pequeña y él me tenía entre sus brazos, no quería voltear a verlo porque de verdad estaba cansada.
– Yi, estaba pensando en algo que podría hacer que mi padre se moleste de verdad hoy, pero involucra a Ethan y Aldo – me susurró. Cosas como esas me hacían darme cuenta que no era un simple gusto, que no solo era algo de un rato como con otros chinos.
Mi piel se ponía chinita cuando se me acercaba demasiado y maldecía por qué tuviera ese poder en mi sentir.