IV

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Yitzel

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Yitzel

Estaba durmiendo, aún que no mucho, escuchaba todo a mi alrededor y me sentía solo en un trance, Mick aún seguía a mi lado y estaba esperando a que sonara mi alarma para poder levantarme y empezar el día.

De repente se escuchó una saxofón y me di cuenta que no estaba tan dormida, cuando me asusté.
Mick a mi lado soltó un grito por el susto y se levantó rápido, nos pusimos nuestras chanclas y bajamos.

– ¡Ahora, ahora, ahora! ¡Es hora de levantarse! – escuchaba los gritos de Frank al bajar las escaleras

– ¿Quien está matando un gato? - preguntó Harry saliendo de su habitación.

Todos nos acomodamos en el pasillo como podíamos.

– ¡Atención! Aquí están sus horarios – levanto sus manos enseñando unas hojas de papel – con tiempos para ir a la letrina – todos comenzamos a avanzar para ir recogiendo las hojas – Cada uno tiene 7 minutos, ¡No los desperdicien!

Dylan iba recargando su cabeza en mi hombro, Micky ya se había adelantado para ir con Jimi, creo que no estábamos tan acostumbrados a esto.

– ¿Por qué siento que de pronto estoy en prisión? – escuché a Phoebe reclamar.

– ¿Te atrapó la policía de la moda? – preguntó Christina.

Solté una risita y mi amiga me volteo a ver, levanté mis manos en señal de inocencia.

– ¡Vamos! ¡Apúrate amiga! – Lau la señaló para que apurara el paso.

– ¿Porque el simulacro? – preguntó el mayor de los Beardsley.

– No es un simulacro – dijo su padre – Duplicamos la fuerza y necesitamos más coordinación – le entregó sus hojas.

Dylan se me despegó y paso primero.

– Descuida, pronto harás esto dormido – sonrió.

– Estoy dormido – murmuró.

Fue mi turno de recibir las hojas y me las dió con una sonrisa e intenté igualarla pero salió más como una mueca – ¿Es necesario usar el saxofón para levantarnos todos los días? – pregunté al almirante.

𝐀𝐓 𝐓𝐇𝐄 𝐋𝐈𝐆𝐇𝐓𝐇𝐎𝐔𝐒𝐄| ʷⁱˡˡⁱᵃᵐ ᵇᵉᵃʳᵈˢˡᵉʸDonde viven las historias. Descúbrelo ahora