Tal como habían prometido, el carruaje que usualmente transportaba a Clyde y a Lucía le dio un aventón. Por insistencia de Lucía en que hiciera el menor esfuerzo posible, la carroza la dejó justo delante de la puerta de su casa.
—Buenas tardes— La saludó Alma en cuanto entró— Hoy llegaste bastante temprano. ¿No vas a trabajar?
—Buenas tardes. No me siento en condiciones de ir.
—Entiendo, ¿quieres que te prepare el baño?
—Sí, así podré dormir un rato antes de la cena.
—Iré a buscarte a tu habitación cuando termine. Por ahora, ve a descansar.
Ashika asintió con una sonrisa y subió a su habitación con pasos pesados. Estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano por contener sus ganas de vomitar, así como la intensa somnolencia que la azotaba. Después de varios minutos, que parecieron horas, logró llegar a su cama. Lanzó su bolso por ahí, ni se molestó en cambiarse de ropa y se lanzó directamente hacia las sábanas. Sólo cerró los ojos por un segundo y, antes de siquiera notarlo, ya estaba dormida.
Al rato, tal como había prometido, Alma la fue a buscar para que tomara un baño. Después de la siesta estaba aún más somnolienta que antes, tanto que la comadrona tuvo que ayudarla a bajar las escaleras con cuidado. Al entrar en el agua caliente de la bañera, pudo sentir como sus náuseas, y sueño amainaban un poquito. Cuando acabó, le esperaba una cuantiosa cena, para después dejarla irse a dormir. Justo como antes, cayó como tronco nada más llegar a su alcoba.
Al volver a abrir los ojos, ya estaba oscuro afuera. Por su ventana sólo se filtraba la tenue luz de la luna. Sentado en una esquina de su cama, como si fuera esta su casa, estaba Watch.
—Hola.
A Ashika se le escapó un grito de muerte, capaz de dejar sordo al mismo diablo.
—¡Oye, oye! ¡Espera, no tienes que gritar así!
El tecnomante se esforzó en cubrirle la boca a nuestra pelirroja, ahogando su escandalosa reacción. Una vez supo que sólo era él, supo como mantener la compostura.
—¿Qué demonios haces aquí?— Susurró.
—¿Cómo que qué demonios hago aquí? Vengo para llevarte a otro trabajo.
—Exactamente hoy no puedo.
—¡Ashika!— Exclamó Alma desde afuera, sus pasos se acercaban— ¿¡Estás bien!?
—Mierda, es Alma.
A Watch ni siquiera se le tuvo que indicar lo obvio, ya estaba corriendo camino a la ventana. Lanzándose sin dudarlo, salió de la habitación en el mismo instante que la comadrona abrió la puerta.
—¡Querida! ¿Estás bien? ¿Pasó algo?
—Eh, ¡No!— Respondió Ashika con obvio nerviosismo— ¡No pasa nada!
—¿Cómo que no? Acabo de oirte gritar como si hubieras visto un muerto.
—¡S-sólo tuve una pesadilla! Por eso el grito.
La comadrona suspiró, notablemente aliviada.
—Sólo era eso, qué susto— Dijo— Por cierto, ¿cómo te sientes ahora?
Ahora que lo pienso, reflexionó nuestra pelirroja, Me siento mucho mejor, todavía sigo mareada. Pero no me siento tan somnolienta, ni nada de eso.
—Ahora que lo mencionas, me siento mejor.
—Qué bueno. Supongo que todo lo que necesitabas era un buen descanso.
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Technomancy #PGP2024
FantasyLa tecnomancia es el arte de controlar la tecnología, una de las siete artes místicas que existen en el mundo. Con ella presente, ¿es posible imaginarse un futuro sin tecnología? Pues en el año 2271, la humanidad vive en una ausencia casi absoluta d...