El sonido sutil de los pájaros cantando en la mañana se filtraba a través de las ventanas de la mansión, donde todo parecía quieto, como si el tiempo hubiera decidido ralentizarse para permitir que el dolor impregnara cada rincón. Yibo había pasado tres largas semanas en el hospital, conectado a máquinas que vigilaban cada latido de su corazón, como si cada segundo fuera una cuenta regresiva incierta. Finalmente, le dieron de alta, pero su regreso a la mansión no era un motivo de celebración. Yibo no era el mismo. Estaba débil, abatido, y sus ojos, que alguna vez brillaban con determinación, ahora parecían vacíos, como si todo lo que alguna vez lo motivó se hubiera desvanecido con los latidos irregulares de su corazón.
Zhan se encontraba fuera de la habitación, con las manos entrelazadas y los dedos inquietos. Esperaba ansioso que el doctor Liu saliera después de revisar a Yibo, cada segundo se sentía como una eternidad. Cuando el médico finalmente abrió la puerta, Zhan notó de inmediato la tristeza en sus ojos, y su corazón se aceleró con preocupación.
—Doctor Liu, ¿ha pasado algo malo? —preguntó Zhan, la voz temblorosa, temiendo la respuesta.
El doctor Liu evitó mirarlo directamente a los ojos, como si las palabras que estuviera a punto de decir fueran demasiado pesadas para ser pronunciadas. —Zhan... Yibo está descansando ahora. Ha sido un mes muy difícil para él. Te sugiero que lo dejes reposar por el momento —respondió, sin entrar en detalles, pero con un tono que cargaba un significado oscuro.
Zhan, sin embargo, no estaba dispuesto a dejar pasar la evasión. —Entiendo, doctor... pero, ¿está mejor? —insistió, con un brillo de esperanza en los ojos que apenas lograba sostenerse.
El doctor Liu suspiró, su rostro mostraba el cansancio acumulado de semanas de lucha contra un enemigo silencioso. —Es difícil decirlo con certeza. Su corazón está extremadamente frágil, y cualquier agitación podría ser devastadora. Pero por ahora... está estable. Haz todo lo posible para mantenerlo tranquilo —agregó, antes de poner una mano sobre el hombro de Zhan—. Cuídalo bien, Zhan. Te necesita más que nunca.
Zhan asintió lentamente, sintiendo el peso de la responsabilidad sobre sus hombros. —Gracias, doctor Liu... por todo lo que ha hecho por él —dijo con sincera gratitud.
El doctor Liu, sin decir más, se despidió y se marchó. Zhan lo observó alejarse, y cuando el eco de sus pasos se desvaneció, el silencio cayó sobre la mansión como una pesada manta. Necesitaba despejar su mente, así que decidió dar un paseo por los jardines.
El jardín de la mansión estaba lleno de hermosos lotos en flor, las mismas flores que tanto le gustaban a Yibo. Mientras caminaba, perdido en sus pensamientos, Zhan vio una figura conocida cerca del estanque. Era Wang Xuan Lu, la hermana de Yibo, que observaba los lotos con una expresión de melancolía. Sus hombros temblaban ligeramente, como si luchara por contener las lágrimas.
Zhan se acercó con cuidado. —Xuan Lu, ¿cómo estás? —preguntó con suavidad, preocupado por la tristeza que veía en sus ojos.
Xuan Lu levantó la mirada hacia él, y sus ojos, llenos de lágrimas, lo miraron con un dolor profundo. —Zhan... estoy tan triste por mi hermano. Siento que lo estamos perdiendo poco a poco —dijo, su voz quebrada, y las lágrimas comenzaron a deslizarse por sus mejillas.
Zhan trató de consolarla. —No te preocupes, sé que Yibo se recuperará. Es fuerte, y luchará por salir adelante. Él tiene mucha vida por delante —dijo, aunque en su interior no podía evitar sentir la misma desesperación.
Xuan Lu negó con la cabeza, apretando los labios, como si no pudiera contener más el peso de los recuerdos. —Tal vez... tal vez Yibo nunca te lo haya contado, pero quiero que lo sepas. Cuando éramos pequeños, éramos una familia feliz. Nos llamaban la 'perfecta familia Wang'. Mis padres siempre estaban con nosotros, jugábamos juntos en este mismo jardín. Mamá nos contaba cuentos todas las noches, y papá solía tocar el piano para nosotros. Esos días... eran tan hermosos, tan llenos de vida y de risas —dijo, su voz entrecortada por los sollozos.
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⌛𝓛𝓪𝓽𝓲𝓭𝓸𝓼 𝓔𝓽𝓮𝓻𝓷𝓸𝓼 💙
RomanceWang Yibo, un millonario apuesto y serio, vive aislado en su lujosa mansión debido a una enfermedad cardíaca. Su vida cambia cuando Xiao zhan, un sirviente dulce y tímido, entra en escena. A pesar de su timidez, Zhan se enamora a primera vista de Yi...
