Namjoon (Alemania)
Cuando el avión aterrizó en el aeropuerto de Alemania, las lágrimas se acumularon en mis ojos. No quería ver a mamá, me había arrebatado todo. Me sentía muy herido. Un coche ya nos esperaba afuera. Nos llevó a una enorme casa, más grande que la que teníamos en Seoul, era hermosa. Pero eso no iba a aliviar mi corazón triturado. La mujer que se presentó como Isabella, era el ama de llaves y procedió a presentar a un sequito de empleados. Desde el jardinero hasta los guardaespaldas. Yo lo que quería era dormir y no despertar hasta haber vuelto a mi hogar... Paso a mostrarnos las habitaciones, todas eran muy espaciosas, un tono blanco con beige, todo se veía tan pulcro como un hotel, no se sentía como en casa. Escogí la más alejada a la de mamá porque no quería estar cerca. Al día siguiente llegó una entrega, era de una tienda de ropa, toda era para mí, sali de casa solo con lo que traía puesto y una muda en la mochila. Hice que subieran todo a la habitación donde dormía. Habían pasado dos semanas desde que habíamos llegado y solo había visto a mamá esa noche, trataba de no verla, y lo había conseguido. Hasta que una noche llamaron a mi puerta. Cabe recalcar que no se me estaba permitido hacer llamadas telefónicas y mucho menos salir. Cuando abrí pensé que vería a Isabella, pero no, era mamá la que estaba del otro lado.
—¿Qué necesitas?— dije cortante.
—Mañana inicias la escuela. Tienes que estar listo a las 6:00 am, porque tus clases inician a las 7:00, Edson te llevara e irá a recogerte, las cosas que necesitaras están en esta mochila.— dijo mientras me tendía una mochila nueva. No supe donde quedó la mía.
—¿No pudiste decirlo antes?, así se me olvidaba que eso no era tu fuerte. — dije sarcástico.
Bajo la mirada, sabía que le dolía mi indiferencia, pero a mí me dolía mucho más su engaño de años que a ella parecía no importarle.
—Ya dije lo que tenía que decir, tómala— sin más la tomé y cerré la puerta. En su cara por si había quedado duda.
A la mañana estuve listo como pidió, tenía que salir para poder comunicarme con alguien de Corea.
Edson, era un chico un poco mayor, a lo mucho unos 27 años. Siempre traía cara de pocos amigos. Pero solo saludé y me llevo a dónde sería mi nuevo instituto. Me comentó que las clases terminaban a las 17:00 y que vendría por mi unos 10 min después de esa hora. Yo solo asentí de acuerdo. Se me estaba haciendo fácil ya que nuestros padres habían hecho que aprendieramos muchos idiomas con mi hermano. Hablábamos en total 7; coreano, japonés, mandarín, alemán, italiano, español y por supuesto el inglés. Esos eran los que nuestros padres nos habían obligado a aprender. Nos gustaban mucho esas clases, por lo que pedimos aprender uno que no estuviera en esa lista. No lo dominavamos al 100% pero si lo entendíamos en un 80. Yo elegí francés y Gigi eligió Ruso.
Fui a la oficina del director y se sorprendió por lo bien que hablaba el idioma. Me felicitó y me dijo que me adaptaría rápido. Me acompaño al aula a la que me uniría. Me presente y el profesor me asignó un asiento. Fui a mi lugar, saque el libro requerido y comenzó la clase. Cuando está se terminó, un chico se me acercó. Era alto, pelo rubio y ojos verdes, era guapo pero no tanto como mi Jinnie.
—Hola, Namjoon ¿cierto?— seguí escribiendo en mi libreta, cosas en mi lengua materna. Y solo asentí sin responder en voz alta. — Soy Matthew... Mucho gusto.
—Igualmente— no le prestaba atención, y se sentó en el asiento de enfrente.
—Te mudaste recién. ¿Quieres que te de un recorrido?— pregunto amable
—No, gracias — sé que estaba siendo grosero pero no podía importarme menos.
—Ok, si necesitas algo puedes decirme. Si estan en mis manos tal vez pueda ayudarte.—
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Te Necesito - (Jinnam)
Romance-¿Entonces... te casaste?- fue cuando lo vi a los ojos. Sabía que si me decía la verdad lo sabría. -No... No pude, sentía que te estaba traicionando - mis ojos aguados se liberaron. Así que volteé para otro lado para que no me viera -¿Tu me traicion...
