VILLALOBO
SOFÍA
Noto una fuerte brisa de sol y abro los ojos.
Miro al techo y definitivamente reconozco donde es, estoy acostada en la cama de mi casa.
Espera ¿EN MI PROPIA CASA?
Me apresuro desconcertada y levantó mis sábanas, Romi se encuentra durmiendo entre mis piernas, como siempre.
Me levanto de golpe y abrazo con fuerza a Romi.
—¡Romi, ay lo que te he echado de menos!
GUAU
Ella se despierta asustada. La aprieto fuerte mientras la abrazo y ella simplemente se pone en alerta para escapar de mí.
Comienzo a darle besitos en la frente de la chihuahua pero de repente Isabel pasa por mi puerta y entonces Romi sale huyendo de mí hacia el salón.
—Coño, ¿por qué gritas?
Mi hermana está ahí, delante mío. No puedo entender nada, hace unos días estaba secuestrada por un hombre de 170 años y ahora simplemente es como si todo hubiera vuelto a la normalidad.
—¿Qué ha pasado? —le pregunto confusa.
—¿Qué ha pasado sobre que? No te entiendo, Sofi.
—¿Cómo y cuándo he venido a esta casa?
—Pues ayer, ¿no? Yo que sé, Sofi. Anda vístete que se te va a hacer tarde y como faltes mamá se va a enfadar y yo no dudaré en decir que te castigue.
—Niñata.
—Loca.
—Tú más.
—Yo también te quiero, chau.
Ella simplemente sale de la habitación con una sonrisa.
Me visto lo más rápido posible y desde casa entonces me dirijo al instituto.
Por el camino no veo a nadie, pienso en llamar a Bruno pero no lo hago por si acaso. No entiendo por qué Cieri Lunaris me ha dejado ser libre de un día para otro pero no creo que sea por ninguna razón buena en específico.
Antes de entrar a clases, justo en la calle todavía, escucho una voz y al voltearme veo a Bruno.
—¡Sofía! ¿Dios mío, cómo es que estás aquí?
Él me da un fuerte abrazo y yo lo acepto. Intento hablar pero junto a él me siento nerviosa, noto su respiración mientras me abraza al igual que también noto su olor corporal. Me siento apretada.
Él se echa hacia atrás.
—¿Cómo has escapado de Cieri? —me pregunta aterrado y noto su preocupación por mí—. ¿Estás bien? Estaba muy preocupado por ti, te he echado de menos.
—Sí… No sé qué es lo que ha pasado, me he despertado en casa.
Sinceramente es que no tengo idea de nada. Un día estoy secuestrada y al otro es como si nunca me hubiera pasado nada y vuelvo a la normalidad.
Aunque oye, si me iba a secuestrar no hacía falta que fuera en fin de semana. Ni siquiera he tenido tiempo de hacer los deberes.
Hubiera preferido que me secuestraran otro día.
De la nada, desde lo lejos se ve como Alex se dirige a clases y se queda quieto mirándonos.
—Ah, bienvenida de vuelta chica rara. —le miro confusa y él le hace un gesto de saludo a Bruno para después clavar su mirada nuevamente en mí—. Ha sido todo un placer negociar con Cieri, otro día me lo agradecerás. Por cierto, esta tarde reunámonos todos en casa de vuestra amiguita que tenéis cosas que saber.
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Efímero (Los cuatro reinos)
FantasySofía Spaggiari se acaba de mudar a un pueblo llamado Villalobo, lleno de historia y mucho misterio por descubrir, ella consigue rehacer una nueva vida. Sin embargo, en ese pueblo nada es normal y está lleno de cosas sobrenaturales que indican a un...