Capítulo 12

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VILLALOBO

VIOLETA

A lo lejos, a plena cabaña, en plena frontera de Villalobo se encuentran unos malos muy malos, tanto Cieri Lunaris como Dorado están dispuestos a aprovechar el poder místico de la luna llena para realizar un pacto, una profecía.

Tienen atados e inmovilizados a un joven pelirrojo cachorro de lobo, pues apenas es principiante en su linaje de licántropos del mundo divino.

También tienen a otra joven y bella mujer de pelo rubio, expresión agotada y cansada de vivir. Una joven maga, también principiante en su linaje del mundo mágico.

Y a unos metros más adelante, a los alrededores de una pequeña cabaña, se encuentran dos mujeres, tristes. Junto a dos cadáveres. La luz de la luna ilumina las almas de Azul y Rosa con un toque dorado, ambos paralizados, sin respiración, sin nada. Tan solo son oro.

Violeta, con la voz quebrada, se sentó de rodillas frente a ellos.

—Aún me cuesta asimilar todo esto, no puedo ser capaz de creerlo. —Termina por acariciarlos hasta que se levanta—. ¿Cómo hemos llegado a esto, Nyx?

—Sabíamos que esto podría pasar... —Dice con una mirada triste—. Violeta, la profecía es impecable.

A la pobre Violeta le duele en el alma no poder hacer nada, no encuentra la solución. Siempre sobresale de todos sus problemas, pero esta vez no puede ser capaz de encontrar ninguna solución.

—Pero... ¿Por qué a ellos? ¿Por qué a mis hermanos?... No merecían esto.

Nyx pone su mano en la espalda de Violeta.

—Nadie lo merece, Violeta. —Le responde con una voz suave—. Pero debemos ser fuertes, sabes lo que está por venir, podemos evitarlo todo.

Violeta la mira, sus lágrimas caen en las estatuas doradas. La tristeza en sus ojos es abrumadora, pareciera llevar incluso días sin dormir.

—No, Nyx... ¿No crees que ya lo he intentado? Todas las veces que he intentado que la profecía no se cumpliera, he fracasado. —La mira con lágrimas en los ojos y una pequeña sonrisa.

—Debe haber una solución, Violeta —la determinación luce en sus ojos—. ¡No puedes rendirte ahora, eres la única que puede detener esto!

—En todas las líneas temporales la profecía se termina cumpliendo, todos mueren y el caos llega... ¿Sabes por qué? —Sonríe, esta vez ríe, sincera, le da risa aquella razón tonta—. Todas las elegidas de la luna se terminan enamorando y son tontamente sacrificadas...

Nyx retrocede, esta vez sorprendida. Su cabeza no logra entender nada acerca de qué tiene que ver el enamoramiento de Sofía hasta que finalmente lo entiende. Violeta es la que toma la iniciativa nuevamente

—Nyx, no puedo interferir en el tiempo, lo que está destinado a ser, siempre lo estará. No hay forma de evitar que la profecía se cumpla.

—Quizá porque la solución no es evitar que se cumpla, sino arreglar lo que sucede después.

Violeta termina por entenderlo, finalmente acepta su misión como guardiana del tiempo.

—¿Y dejad que todos ellos mueran? Elena, la elegida de la luna, una inocente vampira, un pobre licántropo, mis hermanos...

—¿Quizá podrías revivirlos?...

—En ese caso no estaría fallando como guardiana, si no que como parte de los siete que soy. Mantengo el equilibrio y eso sería destruirlo. —Violeta se limpia las lágrimas y su voz vuelve a ser firme—. Lleva las estatuas, me niego a dejarlos aquí solos.

Efímero (Los cuatro reinos) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora