Capítulo 10

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Pasada una semana dieron de alta a Kento. No salió antes porque la doctora Ieiri insistió mucho en hacerle exámenes complementarios, los resultados estuvieron listos antes de su alta y sin embargo, no se le dio a conocer ninguno de ellos a Kento.

Un aura sombría se cernía sobre el colegio y sobre el mundo de la hechicería en general. El director Yaga había sufrido un infructuoso intento de asesinato por parte del "Gran consejo de hechiceros", consejo que estaba conformado por los miembros más importantes y más antiguos de los clanes de hechiceros de Japón. Cabe recalcar que antes de su "accidente", el director ya tenía una mala espina con los "viejos". Sus sospechas empezaron en aquel entonces, cuando le solicitaron con mucho ahínco, les proporcionasen con exactitud la manera adecuada para la creación de un Jugai como el panda, pedido al que Yaga se negó. Sumado a ello, su conocimiento y posterior y detallada investigación sobre los omegas "emparejados" a lo largo de las generaciones, le dejó ver que Gojo Satoru tenía razón al mencionar que el mandato y las reglas impartidas por este y demás consejos eran nefastas, arcaicas y abusivas. Aconteció que, llegó a sus oídos que hace unos once años, un poco antes de que Geto Suguru decayera tan horrendamente, varios miembros del consejo le insistieron numerosas veces para formar parte de alguno de los clanes por medio de un vínculo matrimonial a futuro. Querían la técnica de Geto dentro de sus clanes, y pese a que el muchacho no provenía de uno, los jefes ambicionaban tener mayor poder en una siguiente generación. Fue su mala suerte el que Geto Suguru haya terminado tan mal psicológicamente y que hubiera rechazado sus constantes ofertas, es por ello que fue tan mal visto cuando él como Omega Dominante aceptó vivir únicamente como Omega y tener como compañero a Gojo Satoru; fue insultado, amenazado e incluso parte del clan Gojo fue puesto en contra del aún heredero del clan. Gojo Satoru, aun siendo un estudiante, el máximo exponente de la hechicería, amenazó con decapitar a cualquiera que osara insultar a su compañero, su amado Suguru quien aún se encontraba en terapia; los del consejo no se consideraban tontos y apreciaban su vida, Satoru constituía una amenaza muy grande para ellos, así que dejaron las cosas por la paz y no volvieron a hablar del tema. Desde ahí las asperezas no hicieron más que aumentar año con año. Satoru tenía una gran, amarga y dolorosa espina atravesada en la garganta. Cuando años más tarde fruto de esa pareja nació una hermosa niña, el consejo esperó con ansias el paso de sus primeros seis años para confirmar alguna técnica especial y empezar a planear una alianza. Satoru no pudo ya contener su desdén hacia ese grupo de "viejos aprovechados", su primogénita no tenía ni rastros de energía maldita. Las habladurías provenientes del clan Zenin no hacían más que incrementar su cólera e incentivar a Suguru en su afán de educar a la niña para ser una excelente combatiente cuerpo a cuerpo, una jovencita independiente e inteligente que pueda vivir tranquilamente lejos de los ojos maliciosos del consejo de hechiceros. 

Yaga sabía que se querían deshacer de la familia de Gojo Satoru a como dé lugar, sin embargo, eran tan fuertes y se habían aislado tanto que no podían tocar ni un solo cabello de la pequeña Gojo Riko. Pese a que Gojo era una fuente constante de dolores de cabeza para el director, Yaga siempre le informaba de sus nuevos descubrimientos. La triste historia de sus padres fue uno de aquellos descubrimientos. Satoru estaba al borde de perder los estribos. Y cuando Satoru fue aprisionado, Yaga le informó a Suguru que el consejo estaba en contra de la liberación de Satoru, y que todos los que participaran en siquiera la investigación para dar con la forma de sacar a Satoru de su confinamiento, serían considerados traidores y su destino sería la excomulgación de su comunidad y la muerte. Además fueron ellos quienes llamaron a Okkotsu Yuta para ejecutar, bajo estricto secreto, a Itadori Yuji. Ya estaba sobre aviso.

La gota que derramó el vaso, fue la noticia de que Ijichi Kiyotaka era un omega con una técnica ritual de Protección de cuerpos, una técnica de barrera bastante muy útil y que era una variación de la técnica original de Tengen. El que Ijichi haya sido "protegido" y "ocultado" por Yaga, constituía un delito que el consejo no perdonaría fácilmente y por el que Yaga había sido herido gravemente. Era una burla para ellos que el director Yaga, no notificara las condiciones de Ijichi, el cual ahora era más que seguro tenía por compañero a otro hechicero sin clan, Nanami Kento. La técnica de Ijichi, podía llegar a ser una gran reliquia que bien usada, valdría mucho. Qué ganaba el consejo teniendo a ese joven con un hechicero que había quedado parcialmente ciego, postrado en cama por quién sabe cuánto tiempo porque, para ese entonces, aun seguía en coma. Ya era inservible para ellos. Habría sido de utilidad emparejar a Nanami con alguna omega de los clanes para tener su técnica de proporción en el saco de colección. Debían urdir bien un plan que les limpiara el camino, tal vez eliminar a los "malos elementos", Nanami, Yaga y la hija de los Gojo, que no poseía energía maldita. 

El Estoico y El LealDonde viven las historias. Descúbrelo ahora