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Miraba con molestia las fotos de la novia de Silvio desde mi celular.

¿Enserio le gustaba ella?¡¿Enserio ella?!

Yo soy mil veces más lindo, incluso tengo mejor cuerpo y eso que soy hombre.

Lo único en lo que realza da que usa ropa corta y apretada¡Y no por eso le queda bien!

— Cariño voy a salir, ten cuidado y dentro de un rato vendrá Silvio a hacerte compañía, tu hermano llega mañana en la mañana — aseguró mí mamá y la ví para asentir — ¿Quieres hablar de algo?— Preguntó y negué así que ella siguió de largo.

Suspiré y me acomode en la cama para ver la ventana.

¿Enserio seguirían dejándome solo?…ahora entiendo porque mis otros hermanos se han ido.

Mis ojos se llenaron de lágrimas y abrace una almohada para comenzar a llorar.

Solté lo que estaba sintiendo lentamente.

Escuché golpes en la puerta y eso cambió todo.

Me levanté corriendo para ir a abrir y ví a Silvio que traía en sus brazos un peluche.

—¿Estabas llorando?— Preguntó para tomarme de las mejillas y limpiar mis lágrimas— ay…todo va a pasar, Flex ¿Que sucedió?— preguntó y yo no respondí.

Él me cargó y cerró la puerta para dejarme en el sofá y abrazarme.

Correspondí sintiéndome seguro por completo, hace mucho no me sentía protegido.

— No quiero estar más aquí, no quiero, me siento solo y asustado — confesé sintiendo lo que decía una estupidez.

Silvio acaricio mí cabello y me dió una sonrisa cálida.

— Oye, es normal tener miedo y más si estás solo — aseguro y lo observé a los ojos fijamente — ¿A qué le tienes miedo exactamente?— Cuestionó para acariciar mí cabello.

Esto era vergonzoso.

— No quiero estar solo, me da miedo todo, siento que algo me va a pasar me siento observado — expliqué y esperaba Silvio se riera como mi hermano mayor o me ignorara como mi madre.

— Lo entiendo, yo también tengo miedo a veces pero recuerda que no estás solo — silvio acaricio mis mejillas y beso mí frente — Me tienes a mí, siempre que te sientas así sabes que mi casa es la de la esquina y yo nunca voy a negar ayudarte — aseguro y sonreí.

(***)

Estaba acostado en mí cama con mi mano extendida sosteniendo la de Silvio que estaba acostado en el suelo en una bolsa de dormir dándome seguridad.

Veía los rincones oscuros mucho menos amenazantes con él a mí lado.

Estábamos hablando como siempre y yo solo escuchaba atento.

—  Mí papá empujó a mí mamá cuando ella estaba embarazada de mí así que ella se divorció y nunca lo conocí, no pago la manutención y mi mamá nunca quiso saber nada de él — me comentó y yo apreté su mano— Pero bueno¿Y tú papá?— preguntó y yo hice una mueca.

— Con su esposa, casi nunca se acuerda de mí — Susurré y Silvio hizo una mueca triste— Te quiero, gracias por ser mí mejor amigo — confesé y silvio me observó confundído.

— Yo también te quiero, enano — dijo y yo no quedé satisfecho por su respuesta.

— ¿Ella quien es? — Pregunté monstrandole mi celular.

Sé que es su novia pero necesito me lo confirme.

— Ohh, ella es mí novia, es bonita¿Cierto? — Preguntó aunque yo ya sabía quién era ella, había revisado sus perfiles millones de veces y encontré hasta en que hospital nació— ¿Es la foto que yo subí a mí estado? Es que ya lo olvidé. Tenemos…ocho meses de pareja — dijo comenzando a sacar cuentas.

¿Ocho meses?

— ¿Cómo se conocieron?— pregunté curioso y él soltó una risa apenado.

— Pues ella era amiga de mi mejor amigo y él nos presentó en una partida de amoug us — ¿¡Mejor amigo?!

¿Yo no soy su mejor amigo?

Sentí un sentimiento agrio invadirme.

Supongo que para nadie soy especial, no podía esperar serlo para Silvio.

—¿Yo no soy tu mejor amigo?

— No, te quiero mucho, Flex pero mi mejor amigo se llama Dany pero tú eres muy especial para mí — aseguró y hice un puchero — A ver, tomate las medicinas y a dormir — Pidió.

—  Quiero escucharte — rogué y Silvio rió para levantarse y buscar en mi cajón mis medicinas.

Se acercó y se sentó para acariciar mí mejilla con dulzura.

— ¿Crees que soy molesto?— cuestione y Silvio negó con su cabeza.

— No, a mí me caes muy bien pero soy tu niñero y mañana tienes que estudiar — respondió para sacar una pastilla y dármela.

Tome la botella de agua para pasarla por mi garganta.

Silvio me extendió la medicina líquida y me emocioné, esa es la que sabe rico.

La bebí y él me felicitó para pasarme de último una de las pastillas para dormir y la bebí.

— Bien, acomodate, voy a cantarte hasta que te quedes dormido — dijo para ir a guardar las cosas y yo me acomode intentando ningún bulto se hiciera en las sábanas. Silvio se sentó a mí lado y acaricio mí cabello — bien, no me sé ninguna canción de cuna…veré que hago.

— No soy un bebé — le respondí y él rió.

— Ya sé. ¿Y si te llevo serenata? Cómo quiera te va a correr mi papá tarantarantaratanran ¡Ay, Angelita!¿¡Por qué eres tan coqueta?!¡Porqué eres mí novio Cristian!— Solté una carcajada y silvio beso mí frente.

— descansa — dijo para acostarse en la bolsa de dormir y sostener mi mano.

Hice un puchero viéndolo dormir.

Yo tengo que ser importante para Silvio, no es justo.

Miré una de las estrellas en la ventana y comencé a pedir mi deseos antes de acostarme a dormir.











Me ando durmiendooo Lol

¿Mí mejor amigo? [ Silvex]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora