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-¡Esa pinche niña! -exclamó Karime.

Tenía una hora libre, por lo que decidió encerrarse en su aula y hacer una videollamada con Luigi, quien aun se encontraba en su depa desayunando con Jawy y Chile.

-Es que tu también, flaca. -Jawy se asomó a la cámara. -Le hablaste re feo a mi pobre Galita.

-¡Es que no mames! Me marcan a las putas 8 de la mañana diciéndome que debo estar en 15 minutos en la facu cuando yo tengo clase hasta las 12. -explicó.

-¿Y qué, wey? ¡Eso no justifica nadota! -ahora fue Chile que se asomó en la cámara.

Karime paso sus manos entre su cabello y fingió llorar, actuando bastante frustrada.
-¡Y luego viene la pendeja esa de su amigovia! Y se la lleva, wey. -contó aquello que pasó hace un par de minutos.

-Bueno pero a todo esto. ¿Por que haces tanto drama? -preguntó Jawy. -Se supone que es solo tu alumna.

-Pues si, pero no es para que la esté tratando así. -justificó. -Además, me cae bien...

-Mjuuuuum.... -fue Luigi, quien rodó los ojos con una expresión difícil de entender.

Continuaron hablando por un rato, hasta que Karime se aburrió y decidió salir a dar una vuelta por los pasillos, quizá era buena idea ir por la sala de maestros y saludar a a nuevas personas, por que después de todo ella era la nueva, a la que nadie conocía.

Con una caminata relajada y en sus oídos sus AirPods reproduciendo una playlist tranquila se paseó por todo el primer edificio y el pasillo central de la facultad.

-¿Karime? -una voz detrás hizo que su caminata cesará y se diera la vuelta en busca de la persona que la llamaba.

-Buenos días. -saludó.

El hombre pelinegro, alto y con ropa deportiva le sonrió acercándose. No lo conocía, ni tampoco lo había visto antes, por lo que le extrañó su repentina confianza para llamarla por su nombre y no por su apellido como todos lo hacían.

-Soy Aaron, trabajo con la selección de fútbol. -se acercó lo suficiente para estirar su mano en busca de contacto y sonrió.

-Oh, con razón jamás te había visto. -dijo finalmente estrechando su mano con la del hombre. -Supongo que ya sabes quien soy.

-Todo el mundo habla de ti, Karime.

Pindter alzó una ceja manteniendo su mano en la de Aaron un segundo más del necesario antes de soltarla.

-¿Ah, sí? -respondió con una mezcla de curiosidad. -¿Y qué dicen de mí, entonces?

Aaron llevo su mano a cabello negro azabache y bajo la mirada un poco apenado. -Qué eres muy hermosa...

Una vez más, la pelinegra alzó las cejas sorprendida y dejó salir una pequeña sonrisa de sus labios. -Pues... wow!

-Me preguntaba si querías ir a tomar un café, es que yo también soy nuevo aquí y pues no conozco a mucha gente...

Karime lo miró de arriba abajo evaluando su propuesta mientras cruzaba los brazos y lo miraba algo confundida.

-Tendría que pensarlo, últimamente estoy bastante ocupada y-

-Cuando tu puedas, Kari. Tu solo avísame cuando y yo estaré ahí. -interrumpió.

¿Kari? ¿Qué le hacía pensar que podía llamarla de esa forma con sólo conocerla hace menos de 5 minutos atrás.

-¿Cómo te avisaré? -ladeo su cabeza y Aaron pareció entender.

-Te paso mi número.

-¿Así de fácil, Aaron?

with or without you / garime Donde viven las historias. Descúbrelo ahora