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Alexandra Trusova

-la mafia roja cayo - eso es lo único que se repite en esta celebración. En ambiente festivo me tiene mal en lo que todos piensan que los rusos van a estar tranquilos, que el león no esta al asecho. O tal vez soy yo que no me di un respiro desde que salí de esa jaula.

- bellisima- Antoni acaricia el largo de mi cabello en lo que me aguanto las ganas de apartarle la cara y darle un golpe. Acaso no tiene mujer para joder.
Busco en el espacio a Dmitri. Ahora estamos en m
Florencia festejando la caida de la bratva. Es un restaurante muy lindo, con toda la vibra de Italia dejando ver el inmenso mar de fondo. Todo el lugar esta exclusivamente para miembro de la pirámide.

- con permiso - dijo levantándome en lo que lo miro por ultima vez. Sus ojos avellana tienen un pequeño destello y me largo dejándolo solo en el sillón.
No me siento realmente bien y no tendría que estar aqui. Siento como si me observaran

- Dmitri - lo llamo, yéndome a su lado en lo que el líder del clan búlgaro me detalla.

- buenas noches - saludo cordialmente y el hombre me muestra sus blancos diente

- buenas noches - responde - les daré privacidad

Sin mas se aleja y me paro frente al hombre al cual ahora pertenezco.

- estoy cansada - suelto un largo suspiro mirandolo a los ojos.

El lugar esta levemente iluminado, ya que solo estan unos grandes velones dando un lugar único. El toma el ultimo trago de su brandy, llevando el pequeño vaso a sus labios y de un solo sorbo lo acaba.
Deja el objeto sobre el balcón blanco y toma mi cara entre sus manos detallándome. Nuestros ojos conectan en lo que siento que observa hasta mi alma. Me pongo nerviosa

El no lo sabe.

- donde te duele - me habla bajo, con voz masculina.

- la cabeza - susurro

su anatomia se acerca a la mia, levanta mas mi cabeza y pone sus labios en mi frente dejando un suave beso.

Mis brazos lo rodean en lo que por su tamaño no puedo tocar mis manos y apoyo mi cabeza en su saco aspirando su perfume.
Mis fermonas se alocan al olerlo, el villi pone su cabeza sobre la mía

- ¿que comiste? - pienso

- canapes - digo mencionando la comida con la cual nos recibieron. Al ver todo esto mi estomago se cerro.
me asusto con el sonido del vaso cayendo del balcón para explotar en el piso de piedra. Me alejo, no estaba tan a la orilla.

- no importa - suelta mi acompañante restándole importancia.

Toma mi mano envolviéndola coon la suya y sacándonos del balcón para ir dentro al restaurante

- ya se van - habla antoni frenando nuestro paso - todavia no cenamos.

Me acomodo atrás de Dmitri como por instinto. Este me cubre y sonríe levemente al italiano.

- si, lamentamos no poder estar mas tiempo presente - dice tranquilo - pero mañana tengo asuntos pendientes que resolver temprano.

Se estrechan la mano y el líder de la mafia Noruega tiene mas poder en el apretón y tamaño.

- bella, sabes que la mafia italiana te sponsoneara en el quinquenio si lo deseas - me dice mirandome a traves del hombre

- no es necesario, tiene a su prometido y toda la Noruega apoyándola - Antoni parece sorprendido ante la declaración y rápidamente se recompone - todos los trofeos y los títulos son para nosotros, no me la trates de quitar

Alexandra ( Ilenko - t/n)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora