Extra R - Yo gane

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Su cuerpo delgado y frágil estaba sobre mí, su respiración era lenta y suave, parecía un pequeño muñeco de porcelana, sus risos ahora llegaban a su cintura era tan hermoso, quería que todo fuera para mí.

Y ahora lo era.

-Eres un cobrón- regrese mi atención a Angelo, estaba parado frente a mí.
-Ahí tienes lo que pediste -lanzo el frasco de pastillas a mis pies, leí la etiqueta.

"Afrodisiaco"

-Cuánto tiempo planeabas seguir con esa mierda- estaba molesto.
-Cierra la boca, tu no lo entiendes- pase mis dedos por el largo cabello de mi corderito era tan precioso ahora sus manos se aferraban a mí con fuerza eso me volvía loco.
-Claro que lo hago- se acercó unos pasos hacia mí
-Sabias que era demasiado bueno para ti y como siempre, Rompes lo que no puedes tener- apreté los dientes con fuerza, si no fuera por qué tenía a Ethan en mis brazos le hubiera dado una paliza.
- Siempre fue mío- abracé con más fuerza a mi corderito.
-Él no se merecía lo que le hiciste- se acercó más a mí, los cristales rotos crujían bajo las suelas de sus zapatos.
-Lo hiciste pedazos y no te importo, lo rompiste- bese su cabello rubio, ahora olía amargo por el tabaco que fumaba pero pronto recuperaría su aroma.

Café y miel

-Y a ti que te importa si lo hice-
-El salvó mi vida, la de Yakof y la tuya pezzo di merda y así se lo agradeciste- era verdad mi corderito era muy fuerte más de lo que imaginé y estaba tan orgulloso de él, apenas podía creer que se dejará ver tan indefenso ante mí.
-Dándole una vida de miseria-
-Ya vete Angelo antes de que me hagas enojar de verdad- sonrió con disgusto.
-Qué crees que haga Ethan cuando se entere que todo el año que lloro y sufrió por ti solo fue un teatrito tuyo- Ethan se removió en mis brazos, mi corazón se detuvo, lo mire de inmediato, su respiración estaba relajada estaba profundamente dormido, no había forma de que haya escuchado eso, no iba a despertar en un buen tiempo.
-Casi lo arruinas todo - ahora sí que estaba enojado.
-Por qué lastimas a la única persona que es capaz de aguantar tu mierda, de verdad que no lo entiendo- saque la pistola que siempre tenía conmigo y le apunte.
-Sabes he descubierto algo- comenzó a hablar como si no hubiera un arma apuntando a su cabeza.
- Al principio creí que Ethan era alguien con una cara bonita y nada más pero después con el tiempo me di cuenta que era mucho más, era demasiado bueno para ser real, fuerte, inteligente y amable cuando es el momento me pregunte cómo es que alguien así de perfecto podría estar con alguien tan imperfecto como tú- se agachó y tomó una rosa del suelo estaba en perfecto estado debía ser la única que había sobrevivido a la ira de mi corderito.
-y entonces me di cuenta- llevo la rosa a su nariz y la olió
-Le cortaste las alas y lo encerraste en una jaula para que no pudiera escapar, lo peor es que ni siquiera sabe que fuiste tú y ahora que le lames las heridas que tú le hiciste, está tan agradecido que no sería capaz de alejarse de tu lado, por qué te lo debe no por qué te ame - dejo caer la rosa al suelo.
-Pero sabes una cosa, él te habría abandonado en la primera oportunidad que tuviera por qué tú no vales la pena- paso encima de la flor destruyendo sus pétalos.
-No eres lo suficiente para él, ni nunca lo serás eres un cobarde, no tuviste las bolas para enfrentar el rechazo y ahora tienes sobre ti una cáscara de lo que alguna vez fue- tomo un cigarro de su abrigo y lo puso sobre sus labios.
Baje la pistola y la volví a guardar.
-te digo esto por qué le tengo más Respeto a él de lo que te he tenido a ti en años- prendió el cigarro y comenzó a fumar.

Tenía un Gran problema con Angelo, era uno de mis mejores socios, su sentido de lealtad siempre fue de mucha utilidad, pero ahora se le estaba aflojando la boca y eso me estaba molestando de verdad.

No me agradan las personas con lengua afiliada, siempre me dan ganas de arrancárselas de un tirón.

él sabe lo que nadie más y se perfectamente que jamás diría ni una sola palabra a nadie, fue por eso que le confíe los códigos del arma biológica, según el testamento de mi padre yo no podía tener conocimiento de ellos tenía que ser alguien externo pero de mucha confianza quien se encargara de esa información, confíe en él por qué jamás traicionaría a la organización, menos a mí por qué eso sería traicionar a Yakof su gran amor no correspondido, ese era mi az bajo la manga.

Amo TemerteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora