Hanagaki Takemichi, un chico de veinticuatro años que llevaba una vida rutinaria se ve involucrado en el misterioso asesinato de su jefa Minako. Este encuentra el cadáver de la mujer en la oficina en condiciones extrañas. Al llamar a la policía es l...
Holaaaa, nueva actualización, lo más pronto que pude, no hay mucho que decir de este capitulo, solo que lo disfruten y les guste mucho, cuidense, tomen awita y los veo en una proxima actualización.
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Todas las personas presentes en los acontecimientos comenzaron a ser desalojadas por la policía, Wakasa intervino explicando que era agente y que la situación ya estaba siendo controlada por otros miembros de la policía. Querían disipar la atención de Chifuyu y Baji para poder sacarlos de ahí sin hacer más escándalo. Entre el bullicio de la gente y el ruido de las sirenas, retumbo el sonido de un trueno, al mirar arriba, el cielo nocturno comenzó a nublarse, rayos sobre las nubes comenzaron a alumbrar toda la ciudad.
―Esto no es bueno― susurro Shinichiro quien también veía atento el cielo.
― ¿A qué te refieres? ¿Qué está pasando? ― pregunto Wakasa confundido, su atención paso a la cima de la torre al notar lo que parecía ser una explosión en uno de los pisos de encima, los presentes pudieron notar como había caído lo de arriba y escombros comenzaban a caer cercas de la zona.
―Mikey está enojado, todo esto es obra de él. ―Al escuchar las palabras de Draken, Wakasa paso saliva, un miedo intenso comenzó a apoderarse de todo su cuerpo.
Pese al riesgo de la zona y los intentos de la policía por alejar a las personas estos se mantuvieron cercas, algunos incluso gravaban, no sabían con exactitud lo que pasaba, pero la curiosidad humana a veces era tan grande, todos ahí miraban atentos la cima de la torre intentando ver lo que ocurría allá arriba.
Las luces de los edificios y los rayos en el cielo era lo único que iluminaba aquella oscuridad absoluta debido a las nubes que, en cuestión de segundos, comenzaron a dejar caer el agua contenida, se estaba generando una tormenta, pues incluso el aire comenzó a azotar con fuerza. Todo esto era obra del hombre que se alzaba entre el polvo y los escombros en la cima.
Todos estaban sorprendidos de ver a Mikey, podían sentir su furia emanar de cada poro de su piel.
―Mi rey― pronuncio en voz baja, una sonrisa victoriosa se pintó en su rostro, Mikey se encargaría de acabar con su hermano, ahora solo debía huir con los demás y poner a salvo a Takemichi, el cual, se encontraba tirado en el piso, parecía que ningún escombro le había caído encima.
Todos miraron a Mikey, este parecía explorar su entorno con la mirada, fue hasta que el humo le permitió enfocar a Takemichi que el ambiente cambio de manera drástica. La lluvia comenzó a mojarlos y los truenos solo eran prueba de lo que pasaba en el interior de aquel hombre. Manjiro ignoro al resto y se dirigió directo a Takemichi, su mano paso de manera suave por el lado de su cara deformada por el asido, Takemichi quería llorar, algo en su interior se había puesto alerta, empezaba a temblar por el miedo, sentía que algo había caído sobre su cuerpo con un peso enorme.
― ¿Él te hizo esto? ― Takemichi mordió su labio inferior, dudaba en responderle, aunque no es como que pudiera mentirle, la respuesta estaba más que clara. ― ¡Contéstame! ― le grito enojado, Takemichi solo asintió y bajo su cabeza, sabía que se avecinaba el desastre.