Hanagaki Takemichi, un chico de veinticuatro años que llevaba una vida rutinaria se ve involucrado en el misterioso asesinato de su jefa Minako. Este encuentra el cadáver de la mujer en la oficina en condiciones extrañas. Al llamar a la policía es l...
Holaaa, actualización rapida porque la escuela me consumeee aaaa, no soporto, asi que perdon por errores de ortografía solo lo revise con el editor de word jajaja, tengo escrito hasta el cap 59 en borradores por lo que aun les aseguro dos actualizaciones más, pero si sigo con poco tiempo tal vez me tarde más (si más) en actualizar, pido perdooon 😭. Igual espero que les guste y apoyen la historia, nos seguimos leyendo (espero), hasta la protxima 👋👋❤️.
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— ¿Qué haces aquí? —lo recibió de mala manera, ¿podían culparlo?, lo había despertado tan temprano obligándole a levantarse del calor de su cama, todo para abrir la puerta y encontrar su rostro. —Lárgate antes de que todos se despierten y pateen tu maldito culo.
—Alguien no durmió bien anoche— dijo sonriente, paso de largo ignorando el claro mensaje de que no lo quería ahí. —Que mal recibimiento, y yo que te hice un recorrido por mi mansión, me siento muy herido —dijo con dramatismo, llevando una mano a su pecho mientras seguía caminando por la sala del edificio, sin pedir permiso, se dejó caer sobre el blanco sofá de la habitación.
—Yo no te avente de un edificio y tampoco colabore con un maldito infeliz para destruirte. —Se cruzo de brazos intentando mantener el calor de su cuerpo, camino hasta quedar parado frente a él.
—Son cosas del pasado, no seas rencoroso Takemichi, si te recuerdo, tu fuiste el que me golpeo primero y me hizo dormir una desagradable siesta.
—Como sea, dime ya ¿A qué has venido?
—Solo quería traerte un pequeño obsequio, ya sabes, por las épocas navideñas, lamento la demora, estuve ocupado— dijo conservando su sonrisa, de su abrigo sacó una pequeña memoria violeta que le entrego al rubio.
— ¿Qué es esto?
—Una memoria. —Takemichi rodo los ojos. —Kakucho encontró unos videos del incidente de tus padres, del incendio que les arrebato la vida. —Takemichi lo miro con sospecha e Izana soltó una risilla. —Hanma nos había comentado que uno de nosotros había asesinado a tus padres, pero no quiso revelarnos quien, al principio aposte por Mikey, por lo que ver las grabaciones de las cámaras de seguridad de aquel día me tomo por sorpresa. —Izana se levantó de nuevo, con su dedo índice golpeteo la memoria burlándose de lo desconcertado que se hallaba el chico. —Mira a los asesinos de tus padres con tus propios ojos y acaba con ellos— susurro en su oído, los pasos que bajaban de las escaleras hicieron que tomara distancia de nuevo, Chifuyu junto a Baji lo miraban en las escaleras con intensiones asesinas. —Ya que te he entregado tu regalo me retiro, aunque me gustaría ver tu reacción soy un hombre ocupado. —Chifuyu se acercó a Izana con la intención de golpearlo, pero con una sonrisa se desvaneció abandonando el edificio.
— ¿Qué es lo que quería ese maldito? —Takemichi le mostro la memoria.
—Al parecer hay grabaciones de seguridad de cuando mis padres murieron— dijo con su voz rota, temía lo que podía ver ahí.