Capitulo Extra. ¿y si...?

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A veces me pregunto, si lo hubiera conocido antes, ¿te hubiera dejado por mí?, ¿se habría enamorado de mí?

Si hubiera encontrado a la estrella antes ¿habría dejado el trigo?

La lluvia caía sobre su cuerpo empapando cada prenda, pero no podía darle más igual, no cuando su corazón golpeaba con más fuerza que la de los truenos

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La lluvia caía sobre su cuerpo empapando cada prenda, pero no podía darle más igual, no cuando su corazón golpeaba con más fuerza que la de los truenos. Caminaba luego de su visita a Catalina, durante las últimas semanas habían pactado de manera silenciosa mantener encuentros que iban más allá de charlas casuales. El amor que alguna vez pensó se desvanecería y seria consumido por la tristeza, resurgió con fuerza cuando la volvió a ver, cuando sostuvo en sus brazos a su hija y Catalina estaba ahí con ellos. Manjiro volvía a ser feliz.

Caminaba despreocupado, sin ninguna intención de cubrirse de la lluvia, con una sonrisa tonta y perdido en sus pensamientos. Le había ofrecido a Catalina la opción de fugarse con su hija, formar una familia los tres y ser felices. Catalina acepto, recalcando la importancia de planificar su escape y de que el rey debía estar lejos. Tendrían más encuentros previos a su fuga.

Con los nervios y la ilusión desbordándose por cada poro de su piel, Manjiro no se dio cuenta cuando, un hombre intentando escaparse de la lluvia, corrió hacia él y ambos terminaron chocando y cayendo de espaldas al suelo. Su mirada solo pudo ver como piezas de pan salían volando y caían en los charcos de agua en el piso ensuciándose. Su mirada se dirigió al hombre que soltó un quejido por el golpe, estaba encapuchado y parecía llevar harapos.

La lluvia se detuvo, las gotas quedaron levitando en un cielo gris que desvaneció las construcciones de madera y piedra alrededor. El sonido de las gotas contra el suelo desapareció y en el gris del lugar, dos destellos azules contrastaron y miraron hacia él.

Manjiro quedo pasmado cuando aquel hombre levanto la cabeza y le miro directamente. Ojos grandes y azules como el horizonte de agua que es tocado por el cielo. En ese instante se olvidó de respirar, de la sensación fría por estar mojado y del agua adentrándose por sus piernas. Un segundo que se fragmento en toda una vida. Un suspiro síncrono salió de ambos, sus miradas se apartaron y su alrededor de nuevo hizo acto de presencia.

―Lo lamento señor, no me di cuenta por donde corría― dijo el otro hombre claramente nervioso, su voz era baja, suave y melodiosa pese a haberse trabado. Evitando la oscura mirada, comenzó a tomar el pan mojado y sucio por el agua, en un intento tonto de ponerlo de nuevo en la bolsa de papel, que se rompió apenas sintió el peso de dos panes. El hombre suspiro derrotado. Manjiro rio.

―Perdóname tu a mí, he arruinado su comida. ―Se coloco de rodillas y comenzó a juntar las otras piezas de pan que comenzaban a deshacerse en el suelo.

―Por favor déjelo así, igual ya no sirve― dijo alarmado al ver al rubio tomar las piezas de pan y ensuciarse de lodo, lucia bastante apenado, sus manos se agitaron haciendo que el otro parara. ―Enserio lo lamento. ―Manjiro le sonrió, dejo el pan tirado y se puso de pie, sacudió sus manos para ofrecerle su ayuda al hombre, este lo miro incrédulo por unos segundos, su mirada iba de la mano a su rostro, dudoso la tomo y se puso de pie.

Darkzone-[Mitake]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora