El Penthouse es uno de los lugares más ricos de Corea, un edificio de 100 pisos con una de las mejores reputaciones. Pero todo cambia cuando aparece Min Seol- Ah, una joven huérfana que buscaba una mejor vida, pero todo termina de una trágica manera...
Llegue a el Yate que Soo Ryeon me había dicho, al parecer teníamos que celebrar que nuestra venganza iba bien. Caminaba junto a Sowon quien estaba callada desde que salimos, eso me preocupaba.
— ¡Sowon! ¡Moon!
Miramos hacía el frente y nos encontramos con Soo Ryeon y la señora Oh, ambas nos saludaban con la mano y nos sonreían.
— Que bueno que al fin llegaron, hoy es un día feliz – dice Soo Ryeon con una sonrisa.
— ¿Que vamos a celebrar? – preguntó.
— Hice negocios con Joo Dan Tae, le dije que le entregaría la propiedad si el me dejaba vivir en el Penthouse. – explica Yoon Hee.
— ¿Y aceptó? – preguntó Sowon.
— Si lo hizo, muy pronto me estarán viendo en el Penthouse. Se que mi Rona estará muy feliz, ella siempre quiso vivir allí.
– Felicidades Yoon Hee, ¡es momento de celebrar!
Entre las cuatros tomamos champagne, reímos y hablamos de nuestra vida cotidiana. Nos quedamos sentadas en el Yate contemplando el agua del río.
— Chicas, tengo un problema – dice Sowon – Anoche... descubrí que mi esposo tiene otra hija.
— ¡¿Que?! — preguntamos todas al mismo tiempo.
— Mi Aein lo descubrió primero. Su otra hija es Park Seo Young, el jamás me dijo nada porque tenía miedo a mi reacción — explico con lagrimas.
— Pero, Seo Young es menor que Aein, ¿te engaño? — preguntó.
— No se si cuente como engaño, el y yo estábamos solo en un matrimonio arreglado, Aein es producto de una borrachera — hace una pausa — Antes de comprometernos ambos aclaramos que si nos gustaba alguien podríamos estar con el. Taehyung estaba con Chaewon y la dejo embarazada, pero su padre lo amenazo para que la dejara y el hizo. Fue en ese momento cuando nos fuimos a Italia.
— No lo puedo creer, Taehyung no parece ser del tipo que oculta cosas – Dijo Soo Ryeon — No te preocupes Sowon, sabes que estamos aquí para ti, sin importar que pase.
– Así es — dice Yoon Hee – Todas somos un equipo. Aunque algo que te recomiendo por el bien de tu hija es que arregles las cosas con tu esposo, a ellos les duele aunque no nos demos cuenta.
— Eso haré, muchas gracias a todas.
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