El Penthouse es uno de los lugares más ricos de Corea, un edificio de 100 pisos con una de las mejores reputaciones. Pero todo cambia cuando aparece Min Seol- Ah, una joven huérfana que buscaba una mejor vida, pero todo termina de una trágica manera...
Estar en la escena del crimen hacía que mi corazón se acelerara, mi cuerpo sudaba y estaba realmente nervioso. No sabía como debía hacer para investigar esta escena, lo único que me preocupaba era el cuerpo, ¿donde estaba? ¿Alguien lo movió?
— James — me llamo el señor Kim — Hay alguien que quiere hablar contigo.
— ¿Quien?
— El señor Joo Dan Tae — dijo y yo me quede estático.
¿Que quería? ¿Para que me necesitaba? ¿Para decirme la verdad?
— ¿Donde esta? — preguntó.
— En la entrada del parque, puedes ir.
Salí del parque y me encontré con el auto de Dan Tae, suspire y entre en el. El me miro y yo me acerqué tomándolo de su camisa.
— Cálmate, solo quiero hablar.
— ¡Cállese! ¡¿Cree que no se que usted colaboro con el asesinato de mi familia?! ¡¿Porque?! ¡¿Porque lo hizo?! ¡¿Que es lo que le pasa?!
— ¡Suéltame idiota! — grito el separándose — ¡¿Porque me reclamas ahora?! ¡Yo... yo lo se, se que mataste a tu hermano.
Abrí los ojos sorprendido, ¿como? ¿Como era posible que supiera eso?
— ¿De que esta hablando? ¡Yo no hice nada! ¡¿Que es lo que le pasa?!
— Yo se que si fuiste James, conmigo no tienes que mentir. Al fin y al cabo, toda tu familia esta llena de psicopatas y se matan entre todos ustedes.
— ¡Cállese! Me voy de aquí, esto es una perdida de tiempo.
Iba abrir la puerta pero algo me detuvo.
— Angel — mencionó y yo lo mire — Ayúdame a enviarla a la cárcel y yo cubriré tu crimen.
— Maldito, ¿porque crees que haría eso? Angel no ha hecho nada malo, ella es inocente.
— Decide. Es eso o... tengo unos amigos que le gustan las chicas como Angel, inocentes, ingenuas, yo... puedo vendérselas y que ellos se divirtieron un poco, y tal vez, no se... después te entregare lo que quede ella.
Sentí como la sangre me hervía, me voltee y le golpee la cara rompiéndole la nariz.
— ¡HIJO DE PUTA! ¡TU LLEGAS A TOCAR A ANGEL Y YO MISMO TE CORTO LA CABEZA!
— ¡Entonces decide! ¡Cárcel o diversión para ella!
— ... — suspiro – Prefiero verla en la cárcel.
— Entonces hay trato. Ahora lárgate idiota, todo estará bien.
Salgo de su auto molesto, Angel, por favor... perdóname.
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