Honestas Conversaciones

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A veces, el matrimonio se traducía en tener que enfrentar conversaciones incómodas, que inevitablemente derivaban en discusiones intensas y dolorosas. Eso ocurrió después de 2021, un año que ambos recordaban con particular claridad.

Habían tenido varias de esas conversaciones tensas. Una de las más difíciles fue aquella noche después de Abu Dhabi, cuando Christian intentó comunicarse con Toto. Llamó insistentemente, pero no obtuvo respuesta. Incluso se dirigió al garaje de Mercedes, con la esperanza de encontrar a su esposo allí. Sin embargo, lo único que recibió fue la negativa de Shov, quien, con una mirada cargada de reproche, le indicó que Toto no quería hablar.

El silencio de Toto fue más doloroso que cualquier palabra. Sin embargo, esa misma noche, surgieron filtraciones de un video en el que su esposo celebraba el octavo campeonato de Mercedes, completamente ajeno a los intentos de Christian por contactarlo. La celebración de su equipo era más importante que contestar una llamada. Eso le dolió profundamente a Christian. Había dejado a un lado la victoria de Max para tratar de hablar con su esposo, pero Toto parecía no tener tiempo ni para él. Al día siguiente, tras la fiesta, Toto, con resaca, se presentó en la habitación de hotel de Christian, buscando hablar, pero Christian lo ignoró. Esa mañana, Toto ya estaba duchado, peinado y vestido, pero Christian no le dirigió ni una palabra.

"Christian... querido", dijo Toto con un tono apagado, esperando una respuesta que nunca llegó. Christian lo miró fijamente durante un largo silencio y luego se dirigió al baño, sin pronunciar una sola palabra.

A simple vista, esa podría haber parecido una disputa trivial. Sin embargo, para Christian, ese gesto de indiferencia significaba algo mucho más profundo. Había intentado resolver todo esa noche, pero la frustración lo había paralizado. En el vuelo de regreso, no intercambiaron más que unas palabras superficiales.

Hasta que, finalmente, llegó la confrontación.

"¡Estuve llamándote! ¡Fui al garage y Shov sutilmente me dijo que no querías verme!" Christian alzó la voz indignado después de que Toto dijese que estaba muy dolido para hablarle ese día.

"¡Por qué estaba furioso! No iba a recibirte así" contesto Toto con el mismo tono de voz que Christian usaba.

"¡Tan furioso como para emborracharte! ¡¿No es así Wolff?!" Replico el británico quien por poco su voz de quebraba

"Ganamos el octavo campeonato, mi gente se merecía celebrar" respondió en un tono serio

"Por supuesto, emborracharte celebrar y que todo el mundo lo viera en internet" respondió Christian

"Solo quería distraerme", replicó Toto, alzando nuevamente la voz. Tras una pausa, sus ojos se encontraron, y, con una mezcla de frustración y tristeza, continuó: "Christian, le fallé a mi piloto, el que tiene ahora muchos récords, que podría haber superado el récord de Schumacher... y tú, tú eres el Team Principal del equipo que le robó el campeonato... ¿De verdad crees que quería verte?"

Christian se quedó sin habla, se le hizo un nudo en la garganta cuando vio lágrimas en los ojos de su esposo.

"No estoy diciendo que Max no lo merezca. Se lo merece, es un gran piloto", dijo Toto con voz quebrada, "pero eso no borra mi dolor, ni mi decepción. Estoy enojado, sigo furioso, pero ese día preferí alejarme de ti. Las cosas de la pista deben quedarse ahí, pero por primera vez, sentí que podría decir algo hiriente, que podría lastimarte con mis palabras... Y lo último que quería ese día era perderte por una discusión".

Eso fue lo que hicieron: hablaron con honestidad. Christian, a veces olvidando que eran rivales en la pista, comprendió lo difícil que debía ser para Toto ese momento. A veces, el peso de lo que se dice o lo que se hace no solo afecta las relaciones profesionales, sino también las personales.

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⏰ Última actualización: Jan 05, 2025 ⏰

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