La recta final para una larga temporada había llegado y Christian no podía estar más complacido. Al fin podría relajarse, disfrutar de un merecido descanso y, por supuesto, compartir tiempo con su esposo.
A pesar de que Toto había estado de un humor pesimista después de Brasil y había explotado de estrés en una conferencia en Las Vegas, justo en la semana de cumpleaños de Christian, eso no arruinó su celebración. Toto había preparado algunas sorpresas para Christian, retomando su intercambio de cartas desde Brasil. Christian incluso preparó un nuevo "cofre de tesoros" para guardar las nuevas cartas que Toto le entregaba, ya tenía un cofre, resguardando las cartas desde aquella primera carta cuando Toto fue tímido ofreciéndole un juego para conocerse, hasta la vez en que sutilmente le confesó sus sentimientos.
En su cumpleaños, Toto dejó pistas a través de cartas. Comenzó el miércoles mencionando que a las 5:00 pm teóricamente sería jueves en Europa, marcando así el inicio de su cumpleaños. El jueves, un beso al amanecer y un susurrado "feliz cumpleaños" mientras despertaban abrazados. Más tarde, Christian recibió un nuevo traje azul negro a medida y una nota con lugar y hora.
Christian llegó a la cita con sus gafas puestas, su vision se habia cansado debido al jet lag. Toto le esperaba con una cena con vistas a Las Vegas. Un brillo especial brotó de sus ojos al ver a Christian. Se acercó, posó sus manos en las caderas del rubio y acercando sus rostros susurró: "Señor Horner... con esos lentes, usted es mi mayor debilidad", sonrió, notando el sonrojo de Christian.
"Toto...", susurró tímidamente.
Y luego un beso con la brisa fresca de la ciudad los envolvió. A pesar de lo que pasó después, todo transcurrió con normalidad.
Abu Dhabi representaba una carrera decisiva para saber quién sería el vecino de Red Bull el próximo año. Toto estaba más relajado, Christian lo notaba, quizás porque al fin terminaba esta temporada y podría concentrarse en el próximo año. A Toto no le importaba mucho quedar en P2 o P3 en constructores, pero sabía que eso beneficiaría la moral de su equipo, e incluso la suya propia.
En la ceremonia de apertura, durante la despedida a Franz Tost por su jubilación en el deporte, Christian jaló discretamente a Toto para decirle lo orgulloso que estaba de él, seguro de que Mercedes ganaría el P2 y ansioso por tenerlo más cerca el siguiente año. Toto solo se alejó, disimulando su sonrisa y asintiendo con brillo en los ojos al ver a Christian. Sin duda, necesitaba esas palabras de su esposo.
La carrera fue difícil, con muchos cambios y estrategias. Ferrari estaba a punto de consolidar su segundo lugar, pero Mercedes resistió. Lewis logró hacerlo a pesar de no sentirse cómodo en el coche, y George luchó hasta el final. Christian sonrió al escuchar la voz de Toto felicitando a sus chicos; su esposo finalmente estaba relajado.
Después de la premiación, Christian se coló en el garaje de Mercedes buscando la oficina de Toto. Lo encontró entre papeles en su escritorio.
Cuando Toto lo vio, sonrió y se disponía a levantarse, pero Christian se sentó rápido en sus piernas, abrazándolo. Toto devolvió el abrazo, escondiendo su rostro en el cuello de Christian y oliendo su aroma en un suspiro largo.
"Te dije que lo lograrías, es un buen resultado", susurró cerrando los ojos, disfrutando de los fuertes brazos que lo rodeaban.
"Lo sé...", respondió, disfrutando del peso de Christian sobre él.
Ambos se separaron un poco y se miraron. Christian posó una mano sobre la mejilla de Toto, acariciando sus labios suavemente. Ambos sabían que había calma en esos ojos cansados, a pesar de que Toto decía que no se sentía estresado, su cuerpo hablaba por él. Ahora lo veía relajado; su amado esposo finalmente salía de esa pesadilla de temporada.
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Nuestros dulces momentos
Storie d'AmoreCortos realmente cortos, de Hornywolff/Wolffner, siendo unos dulces esposos.
