014. A MONSTER

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014. UN MONSTRUO.

─ Despierta...

Abrí los ojos de golpe encontrandome con una oscuridad inmensa, parpadee confundida varias veces tratando de aclarar mi vista para lograr ver más allá de este lugar, algo que fue en vano, ya que por donde sea que giraba mi cabeza, no encontraba ni una sola luz para poder salir de aquí, me sentía ciega literalmente.

Intenté moverme para acomodar mi espalda, e ir a buscar a los demás, pero el silencio del lugar me dio la respuesta, estaba sola.

Me levanté de mi sitio como pude, estirando un poco mis piernas mientras lo hacía, active mis sentidos en la fuerza para poder percibir alguna perturbación por aquí, pero igual nada. Me sentía extraña aquí, algo en mis instintos me alertaban, pero no lograba entender lo que era.

─ Ellana...

Volvi a escuchar esa voz, esa voz que me había susurrado hace unos minutos para despertarme, que estaba algo alejada, pero persistía en éste lugar. Su tono era algo que jamás había escuchado, le pertenecía a un hombre que en mi vida no había conocido, pero me daba una sensación de seguridad. Aunque trate de sentir mediante la fuerza de donde provenía, no podía obtener respuesta. Todo seguía llenó de oscuridad, fría, silenciosa e intensa.

─ Hija ven... ─volvió a llamar con un tono suave.

Me estremecí al escucharla de nuevo, este momento me recordaba mucho a las pesadillas que suelo tener con mamá de vez en cuando, pero a diferencia de las anteriores, esa voz no era la de mi madre, sino la de un hombre y me llamo ¿hija?, Dios ¿eres tú?

Una parte de mi me decía que no fuera a seguir esa extraña voz, ya que cada que lo hago en un sueño, eso siempre termina en mi trauma, pero otra gran parte de mi insistía en que tal vez esto sea diferente (como siempre), muy diferente.

Comence a caminar hacía donde había salido la voz, según mi perspectiva era adelante de mí, así que con pasos lentos y tratando de que sean silenciosos, seguí ciegamente mi instinto.

Después de llevar ya un rato caminando, mis pies chocaron con algo, haciendome retroceder un poco y maldije para mi misma por el estúpido susto que me dio. Me coloqué de cuclillas para palpar un poco lo que sea con lo que me había topado, pero me dio igual si la cosa me lastimaba y yo lo tome.

─ ¿Qué es...?, Oh ─dije al darme cuenta que era mi sable, encendiendo la hoja púrpura de un extremo que, a duras penas lograba iluminar mis manos.

Moví de un lado a otro la hoja para iluminar y ver mi alrededor, acción que fue interrumpida por la aparición de una extraña luz al fondo de éste lugar, llamando por completo mi atención y a la vez, dándome un pequeño cosquilleo en la espalda.

─ ¿Hola?

Solte con fuerza en mi voz, escondiendo cualquier rastro de miedo al fondo de mi garganta y deseando obtener respuesta de quien sea que haya encendido esa luz al fondo. Los segundos pasaban y nada de ahí salía, por lo que deje ir un suspiro, tomé con valor mis botas alderaanas y decidí caminar a pasos largos hacía ese lugar, tal vez esa era la salida.

Sin embargo, mis pies comenzaron a dolerme, al igual que mi espalda y mis hombros se sentían pesados.

─ Vamos ─me dije a regaña dientes y me incline para sobar mis piernas.

𝐓𝐇𝐄 𝐅𝐎𝐑𝐂𝐄 𝐎𝐅 𝐋𝐎𝐕𝐄 || 𝐀𝐍𝐀𝐊𝐈𝐍 𝐒𝐊𝐘𝐖𝐀𝐋𝐊𝐄𝐑 𝐅𝐀𝐍𝐅𝐈𝐂Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora