020. SHE'S SO BEAUTIFUL

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020. ES TAN HERMOSA.

Llegué al hangar del templo con prisa, ignorando por completo la gente a mi al rededor, incluso los llamados de mi acompañante. Tome asiento sobre uno de los speeder que estaban disponibles y lo encendí en cuanto Anakin tomó asiento a mi costado.

─ Oye, está bien que llevemos prisa, pero al menos recuerda que esto es en equipo ─riño a regañadientes mientras se acomodaba en su asiento.

─ Creí que irías a convencer a Padmé ─salimos del hangar y lo miré de reojo.─ Con tus ojos azules de cachorro encantador.

Solté con sarcasmo, llevando al vehículo por la ruta que nos lleva al centro de Coruscant. Anakin fruncio el entrecejo, para después comenzar a reírse mientras negaba con la cabeza.

─ ¿Qué fue lo que acabó de escuchar Lady Runheart? ─siguió riendo.─ ¿Te molesta que estos ojos solo miren a la Senadora?

Yo reí con amargura, ¿lo qué siento son celos?

─ ¿Qué estupidez dices? ─susurre para mi misma.─ Continúa así y no solo te sacaré de está encomienda ─desvíe mis ojos del camino por unos segundos para mirarlo.─ Le contaré a tu maestro tu desobediencia y le diré al Consejo Jedi tus sentimientos sobre la Senadora Amidala, para que te echen de la orden para siempre, ¿te parece bien?

─ ¡En ningún momento te he desobedecido!

Volví a reir de la misma forma sin mirarlo, necesitare mucha paciencia en está misión, fuerza.

─ Conociendote lo harás.

Creí haber escuchado murmullos de su parte al notarlo cruzar sus brazos y apartar su mirada de mi. Pero éste solo se quedo callado, mirando hacía los edificios durante todo el viaje al Senado.

Llegamos al hangar del edificio y ambos bajamos del speeder en silencio.

─ Hey ─llamé al rubio, quien no hizo caso y continuó caminando a las puertas del lugar.─ ¡Anakin!

Éste siguió y no tuve más remedio que ir corriendo para acercarme a él.

Me las pagarás maestro.

Logré alcanzarlo antes de que atravesará las puertas de la oficina del Canciller, colocandome en medió de su caminó.

─ Padawan, te pido de favor que te controles ─demande sin mirarlo, deteniendo mis pasos a unos centímetros de las puertas.─ Recuerda quién está al mando de está encomienda.

Escuché un suspiro pesado de su parte más cerca de lo común, sintiendo la pesadez de su pecho en mi espalda. Tenerlo tan cerca, sintiendo su calor corporal y el como su pecho sube y baja en cada respiración que daba, es tan extrañó.

Detesto el calor que esto me estaba provocando.

─ Lady Runheart, joven Skywalker ─habló con un tono tan pacífico al posarse en frente de nosotros.─ Me da mucho gusto volverlos a ver.

─ El gusto es mutuo Canciller Palpatine ─me hice a un lado, para poder darle una reverencia siendo seguida también por Anakin.

El Canciller se dió la vuelta para dirigirse a su escritorio, seguido por Anakin, quien se adelantó con rapidez, apartando mi intento de detenerlo con la mano. Solte un suspiro para controlar mis ganas de empujarlo con la fuerza y seguí avanzando, para acercarme a él.

─ Por favor, tomen asiento ─señalo el Canciller las sillas frente a su escritorio, obedeciendo Anakin y yo sin mirarnos.

─ Gracias Canciller ─él asintió con la cabeza levemente.─ Creó saber que usted está al tanto de nuestra encomienda sobre la protección de la Senadora Amidala, lo sucedido en está madrugada.

𝐓𝐇𝐄 𝐅𝐎𝐑𝐂𝐄 𝐎𝐅 𝐋𝐎𝐕𝐄 || 𝐀𝐍𝐀𝐊𝐈𝐍 𝐒𝐊𝐘𝐖𝐀𝐋𝐊𝐄𝐑 𝐅𝐀𝐍𝐅𝐈𝐂Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora