Cap 30

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Descargo de responsabilidad: Halo corresponde a 343 Industries

10 de abril de 2559, apenas unos días después de la captura de los artefactos por parte del Storm Covenant, se propuso la mayor operación militar del UNSC desde la llegada del Infinity a Requiem. Esta misión, de vital importancia estratégica, constaría de dos fases principales: la destrucción completa de la base principal del Storm Covenant y la desactivación o destrucción parcial de los cañones de gravedad que mantenían al Infinity atrapado en la órbita del planeta, impidiendo cualquier retirada o maniobra.

Para neutralizar los cañones de gravedad, el plan contemplaba el despliegue de cuatro Mamuts —vehículos de asalto pesado diseñados para operaciones terrestres a gran escala—, una compañía de tanques Scorpion, un contingente de marines y varios equipos Spartan. Estos últimos se encargarían de infiltrarse en las instalaciones enemigas para desactivar los cañones desde el interior, enfrentando la feroz resistencia del Storm Covenant. La coordinación perfecta entre fuerzas terrestres y Spartans resultaría clave para el éxito de esta fase.

Mientras tanto, la segunda fase recaería en los equipos más experimentados y letales del UNSC. El Jefe Maestro, al frente de su Equipo Azul, lideraría el asalto directo contra la base principal del Storm Covenant, apoyado por los equipos Spartan más destacados: Equipo Majestic, Equipo Negro y Equipo Osiris. Su objetivo era eliminar la amenaza inmediata, desarticular por completo la capacidad operativa enemiga en Requiem y recuperar cualquier artefacto restante en su poder.

La operación contra los cañones de gravedad se convirtió en una de las maniobras más ambiciosas y complejas realizadas por el UNSC en el planeta. Estos cañones, controlados por el Storm Covenant, representaban una amenaza crítica al mantener al Infinity inmovilizado en órbita. El UNSC desplegó un contingente masivo de fuerzas terrestres y aéreas para neutralizarlos y liberar a la nave insignia.

El núcleo de la ofensiva lo formaron los cuatro Mamuts, fortalezas móviles equipadas con armamento pesado y sistemas avanzados de defensa. Escoltados por tanques Scorpion y marines, avanzaron hacia las posiciones enemigas, proporcionando potencia de fuego, cobertura y apoyo logístico constante.

El papel de los Spartans fue decisivo. Equipos de élite se infiltraron en las instalaciones de los cañones de gravedad para desactivarlos desde dentro, enfrentándose a una resistencia encarnizada. A pesar de la feroz defensa del Storm Covenant, los Spartans avanzaron gracias a su superioridad táctica, su capacidad de adaptación y su determinación inquebrantable.

El terreno de Requiem, con su geografía alienígena y sus estructuras Forerunner, complicó el avance. Formaciones naturales y construcciones antiguas creaban un entorno hostil que favorecía las emboscadas. El Storm Covenant desplegó vehículos Wraith, Ghosts y Banshees, además de tropas de élite como Zealots y Hunters, utilizando el terreno a su favor.

Sin embargo, la combinación de la potencia de los Mamuts, el apoyo de los Scorpion y la pericia de los Spartans permitió abrirse paso. Los Mamuts actuaron como bastiones móviles, los tanques Scorpion neutralizaron amenazas blindadas y abrieron brechas, mientras los Spartans lideraban los asaltos más peligrosos en combates cuerpo a cuerpo contra Zealots y Hunters.

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⏰ Última actualización: 20 hours ago ⏰

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