Descargo de responsabilidad: Halo corresponde a 343 Industries
El 15 de septiembre de 2557, se llevó a cabo una incursión sobre la Luna de Heilmos.
Luna de Heilmos:
Un tanque Scorpion de la UNSC yacía destrozado, con el chasis perforado y el interior en llamas. Un grupo de marines sacaba los restos carbonizados del piloto.
Marvin Mobuto revisó su datapad. Su armadura MJOLNIR estaba cubierta de sangre y barro.
Las bajas habían sido considerables. La quinta división acorazada eurasiana y la onceava brigada de infantería ofrecieron una resistencia feroz, obligando al UNSC a desplegar diez Spartans para abrir camino.
Las pérdidas fueron cuantiosas: diez viejos Scorpions, nueve drones MQ-90, siete Wargoths, cuatro vehículos de infantería, tres Pelicans y cerca de 870 hombres muertos, además de 196 heridos. Pero valió la pena.
—Aquí Mobuto a Leviathan. Lo logramos, señor. El centro de producción industrial es nuestro. Daños mínimos en la infraestructura.
—Recibido —respondió Lasky—. Aseguren el lugar e inicien fortificaciones. ¿Bajas enemigas?
—Doce tanques, nueve cazatanques, ocho vehículos ligeros, diez transportes de infantería, siete aeronaves, 2.279 hombres muertos, 502 heridos y 104 prisioneros ilesos. Además capturamos un número considerable de depósitos de explosivos y equipo enemigo, incluyendo misiles cluster de largo alcance.
—¿Cuántos? —preguntó Lasky, curioso.
—Una docena.
—Prepárenlos para el traslado. Desplegaré dos pelotones junto con dos móviles suits para ayudar a asegurar el sitio. Que los técnicos averigüen cómo usar esa coilgun gigante montada junto al complejo.
—Recibido, señor.
La coilgun, conocida como Cañón Clase Stone Hedge, había sido un problema serio: un solo disparo logró drenar un cuarto del escudo del Leviathan. Esa era la razón por la que los cazas habían sido indispensables. Esos malditos cañones estaban por todas partes y convertían el ingreso a órbita baja en una pesadilla para cualquier nave capital.
—Será... una semana muy larga —murmuró Mobuto.
El 30 de septiembre de 2557, el UNSC Leviathan llevó a cabo otra incursión en territorio de Eurasia, en el Sistema Aracos.
Sistema Aracos – UNSC Leviathan
La nave retumbó cuando sus MAC abrieron fuego y atravesaron un crucero eurasiano como si fuera de papel.
El MAC de una fragata enemiga y sus misiles impactaron contra el escudo. Lasky ordenó aniquilarla con el armamento secundario.
Miró el mapa de progreso. Aracos contaba con una estación de comunicaciones que daba acceso a la red de batalla enemiga. Roland ya había hackeado el sistema, creando múltiples contactos fantasma en otros sistemas solares. Para cuando los eurasianos se dieran cuenta del engaño, la UNSC ya estaría fortificada.
—El Escuadrón Predator acaba de destruir una formación de corbetas enemigas y neutralizó el nodo de turbinas eléctricas de la estación de defensa del cañón Stone Hedge. También dañaron las compuertas de los diques enemigos. Sus naves están atrapadas —informó un navegante.
Lasky sonrió.
—... ¿Pero qué? ¡Contacto! ¡Se estaba escondiendo tras los desechos de las naves destruidas! —gritó el operador de radar.
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Hola OC
أدب الهواةAlguien reencarna en el universo de Halo antes de la Guerra Humano-Covenant, con la tarea de cambiar el resultado.
