La plaga de Perrault es una enfermedad terrible, en los jóvenes provoca algo a una encefalitis espongiforme matándolos en menos de una semana dejando el cerebro como carne de relleno de una salchicha, pero en adultos produce paranoia, alucinaciones sangrientas y brotes psicóticos, posteriormente viene la hidrofobia, la fotosensibilidad, la licantropía psiquiátrica y por último el canibalismo y la autofagia.
Se contagia mediante el enfado mutuo, algo que se facilita por los estados de paranoia y agresividad de los enfermos.
Dante ató cabos viendo como la gente era más reactiva que en otros sitios del país y el olor aislado era característico, el olor a condenación, algo parecido al de huevos cocidos y carne pollo mal condimentada.
La ciudad estaba completamente contaminada y sabía que la única solución era la aniquilación total... y justo el viento cambia de dirección.
El olor característico de un homúnculo inundó sus fosas nasales y conforme ese hedor a muerto entraba por la nariz, se marcó una mirada seria y como si fuera un radar...
― ¡Ahí están! ― exclamó señalando un monolito natural.
―Voy a dar el aviso al centro del mando, hare la solicitud del protocolo Sodoma y en una semana se limpiará la zona.
―No hay tiempo... ¿Cuántas personas hay en esta ciudad?
―No sé, como unas ciento treinta mil.
― ¿Cómo es que ninguno de los colegios haya detectado esto? ... la ciudad está completamente infestada, como cuatro quintos de la población esta contagiada... ¡Joder! No sé cómo no me di cuenta, lo debí haber sospechado cuando no vi a nadie menor de quince en ESTA GRAN PUTA CIUDAD.
Dante se sentía culpable, llevaba ya media semana en esa ciudad, manteniendo el perfil bajo y en parte creía que estaba en la responsabilidad de detectar esas amenazas.
―Tranquilo, esto es como un nido de ratas, mientras no suceda nada para que tengan que escapar, nadie saldrá...
¡Clof!
Un sonido que alerta a cualquier persona que ha estado en zonas de guerra, la salida de un proyectil de mortero. Un silbido tenue apenas se escucha y una explosión rompen el silencio, el suelo de alrededor colapsa provocando una erupción de heces y polvo que cubre la ciudad...
―No sé porque abro la boca en estos momentos... ― se quejó ella volviendo a meter en coche para hacer el aviso por radio para ver si podían activar el protocolo Sodoma con urgencia o por lo menos, crear una zona de distensión para una purga posterior con más amplitud.
Un pequeño destello la alertan para que por instinto se cubriera. Un balazo casi se lleva por delante su brazo dejando afortunadamente un colgandero lo suficientemente grueso para que el brazo siguiera conectado y que su factor regenerativo pudiera volver a conectar todos los tejidos, pues si el miembro hubiera sido mutilado no se podría volver a regenerar.
La enorme habilidad defensiva de Jane la salvó, ya que recubriéndose de sombras camufla su presencia y mejoran aún más su factor regenerativo; y mientras ella recobra su aliento y analiza la situación, logro ver a Dante que no se estaba moviendo, las balas se derretían un fragmentaban al acercarse a él, impidiendo que el recibiera más que unos leves golpes, ya que, al derretirse las balas, el metal se esparce como el rocío en un tornado.
― ¡Llamarada nuclear! ― dijo lanzando un fino chorro de fuego morado intenso que destroza aquella columna de piedra ―. ¡Jane, protege el auto! Esto me va a doler.
―¿Vas a invocar el fénix?
―No, las habilidades del fénix solo afectan a quienes considero enemigos, no servirían de nada. Eso es aniquilación total... ¡SUPERNOVA!
En ese momento levantó el brazo, estira el dedo índice y una pequeña bola incandescente hace presencia y soltando un grito desgarrador de impotencia señaló el centro de la ciudad y la bolita salió disparada.
La ciudad se vio envuelta en un enorme orbe de fuego naranja, Dante lo controlaba y siente perfectamente, nadie estaba siendo afectado, pero apenas logró envolver toda la ciudad, hizo la acción y activo la llama. Aquella luz naranja tirando a rojiza pasó a ser blanca, no se escapaba ni el humo.
Era una llama perfecta que consumió todo dentro de ese orbe, dejando un cráter con bordes de cristal negro.
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Abriendo puertas
FantasyDante, tras cuatro años enteros entrenando con Asura y ahora ya han pasado siete desde que empezó todo. No supo nada del resto de sus amigos, ni de su hermano o el resto de su familia. Ahora que le queda poco para alcanzar su máximo potencial, abri...
