Selene llevaba media hora intentando darle un solo puletazo a Dante, pero no era capaz de atinar ninguna. La frustración hacia que fallará incluso más. De repente, en mitad de un golpe directo a su cara, le interrumpe con un golpe seco que la deja en suelo.
- Concentrate, no te dejes dominar por el enemigo - dijo Dante alejandose un poco de ella.
- ¡No me deje dominar! Es solo que no he calentado
- Pues creo que ya has calentado lo suficiente. Ponte enserio o no vas a lograr golpearme.
Selene habia recibido un mahnifivo entrenamiento de su padre y de su madre, pero nunca habia llegado a estar en una situacion de duelo o de lucha verdadera. No sabía mantener la calma o hacer un movimiento totalmente efectivo.
De repente, Dante le manda una cachetada.
-¡Concentrate! No te disperses demasiado.
Selene no pudo aguantar más y se lanzó a matar. La forma de pelear se volvió totalmente diferente, ya no se lanzaba a pegar puñetazos, sino también lanzó patadas, zarpazos y algun que otro codazo. Dante lo notaba, ella estaba concentrada en acabar con él y a cada golpe que fallaba, cambiaba en pequeños detalles para poder romperle la defensa de la manera más sutil posible.
Dante estaba bastabte emocionado, no sabía que su hermana pudiera pelear tan bien, pero no quería pasarse toda la noche combatiendo, iba a abrir un hueco en su defensa, pero de repente, una sensacion de peligro lo alertó.
Argenta fue más rápido y la detuvo. Estaba usando su sombra para crear unos hilos cortaran a Dante en pequeños cubos cuando ella quisiera.
Ambos sonrieron, Argenta estaba anonadado por verlos sonreir.
- ¿Y bien? - dijo ella librandose del agarre de su hermano.
- Todavia te hace falta muchisimo entrenamiento y autocontrol... pero superas con creces los minimos. Te vienes con nosotros.
Selene no pudo evitar saltar de alegria y cantar el "We are the champions" de Freddy Mercury.
- Su tecnica no era tan poderosa como para que te pusieras tan alerta- dijo Argenta apagandole el cigarro congelando la llama.
- Ya, creo que no, pero me confie y me tomó desprevenido.
- A todos no hace falta no confiarnos tanto.
Dante dijo nada que lo que en realidad lo hizo alertarse. Un olor proveniente de algun lado de la propiedad, un olor inusualmente familiar. Dante no le prestó atención, penso que depronto la arena levantada le confindio el olfato, asi que cuando volvio a entrar, se la lavo con suero salino.
Al día siguente, se levantaron temprano y se montaron en una vieja replica de un avion de transporte de la segunda guerra mundial, pero mejorada para durar en vuelo unas dieciséis horas. Pilotaba un viejo amigo de Dino, un hombre que segun definía él, podía pilotar a la perfección un caza a reaccion, borracho.
Fueron unas catorce horas muy largas en las que Ekaterina se las pasaba flotando de un lugar a otro llamando la atención y jugando con Selene. Dante solo miraba la inmensidad del mar y las grandes ciudades, Argenta se la paso dormido o hablando con Dino y Sasha.
Jennifer puso a conversar con Yusuf y con Magna Mater y Asura, bueno, se la paso todo el tiempo aguantandose las ganas de zapatear o algo.
Ya en el Himalaya, aterrizaron e una vieja pista de aterrizaje que los ingleses habían abandonado hacia doscientos años. Selene y Ekaterina se quedaron en el avión junto al piloto mientras que le resto solo empezaron a caminar para bajar por un enorme acantilado y entrar a una cueva oculta por el hielo y la nieve. Asura derritió el hielo y entrando se encontraron a un hombre que aparentaba unos treinta años, estaba comiendo unos deliciosos perros calientes al más puro estilo latino, con cebolla frita, patatas fritas, queso, cebolla picada, y varias salsas de como mostaza y salsa de piña, ese olor invadió la nariz de Dante y los demás.
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Abriendo puertas
FantasiDante, tras cuatro años enteros entrenando con Asura y ahora ya han pasado siete desde que empezó todo. No supo nada del resto de sus amigos, ni de su hermano o el resto de su familia. Ahora que le queda poco para alcanzar su máximo potencial, abri...
