La luz del amanecer bañaba los pasillos de la Academia UA mientras los estudiantes se preparaban para un día de entrenamiento intensivo. En el campo de entrenamiento, Aizawa y Vlad King, con el respaldo de los héroes del top y el director Nezu, supervisaban a los alumnos de las clases 1-A y 1-B. La determinación y el rigor se reflejaban en cada movimiento, conscientes de la magnitud de la batalla que se avecinaba.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Izuku, como caballero de Sagitario, acompañaba a Ibara, quien era la representante de Athena en la Tierra. Ese día, Izuku era su guardaespaldas, asegurándose de que estuviera protegida en todo momento. Mientras caminaban juntos por el campo de entrenamiento, Izuku no podía evitar sentir una profunda responsabilidad.
Ibara, con su tranquila y serena presencia, inspiraba a los estudiantes a dar lo mejor de sí mismos. Su papel como representante de Athena era crucial en estos tiempos de incertidumbre. Si bien era nueva en este papel, gracias a Hakurei y la elección que Athena hizo con ella, la llenaban de una gran determinación, decidida a no fallar en esta tarea que se le asignaba, guiar al ejército de Athena.
Aizawa, con su semblante serio, observaba a sus estudiantes con una mezcla de orgullo y preocupación.
Aizawa: Escuchen bien, todos. Esta no es una pelea ordinaria. La amenaza que enfrentamos es real y peligrosa. Debemos estar preparados para cualquier cosa.
Vlad King, con su voz autoritaria, añadió:
Vlad King: Ustedes han demostrado ser futuros héroes, pero en esta batalla, pueden verse obligados a hacer cosas que nunca pensaron que harían. Quitar una vida es un tabú en nuestra sociedad, pero debemos estar dispuestos a todo para proteger a los inocentes.
Los estudiantes escuchaban atentamente, sintiendo el peso de las palabras de sus maestros. Sabían que la batalla contra Hypnos y la resurrección de Hades requeriría un nivel de determinación y sacrificio que nunca antes habían experimentado.
Sin embargo, uno de ellos, fue dejado de lado por los profesores, quienes en su ideología y no querer exponerlo a la realidad del combate, pero éste no estaba dispuesto a quedarse atrás de nadie. Shoto, aún procesando la pérdida de su quirk, entrenaba con una intensidad renovada, decidido a compensar su falta de poderes con habilidad y estrategia. En un momento de descanso, se acercó a Izuku con una petición seria. Sabía que podía ser rechazado, pero no le importaba.
Shoto: Midoriya......., quiero pedirte algo. -diría ganando la atención del peliverde- Quiero entrenar para ser un caballero como tú. Necesito ser más fuerte para proteger a todos. No quiero sentirme inútil.
Izuku lo miró con sorpresa, pero también con una profunda comprensión.
Izuku: Shoto, ser un caballero no es fácil. Nuestro destino no suele ser bueno. Incluso tras la muerte, nos arriesgamos a ser castigados y a descansar en Cocytus, el lugar más frío del Inframundo. El lugar que es destinado a aquellos que conspiran contra los dioses