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Hyunjin se hallaba en un cuarto oscuro, se apoyó en la puerta, era una mierda.
— ¡Ayúdame! ¡Por favor, ayúdenme! — era un grito desgarrador que lo obligó a cerrar los ojos con fuerza.
No podía hacer nada.
Solo los escuchaba.
Se tapó los ojos cuando ya no era solamente una, eran muchísimos más. Joder. No podría dormir, jamás podía cuando estaba ahí, duraba tres días usualmente pero el cuarto día y no lo sacaban del Inframundo.
— Hyunjin — cantó la nueva esposa de Hades, gruñó. Perséfone, su madre, lo había dejado, escondiéndose de él para siempre. Lo curioso era que Hades no siquiera la había buscado, se refugiaba en otros brazos.
Miró a ambos lados del cuarto, puso el pestillo rápidamente mientras jalaba el armario a la puerta, no podría entrar así tuviera la maldita llave, cuando el pestillo sonó, el armario ya estaba detrás. El alfa había gastado la energía que le quedaba.
— Vamos Hyunjin, ¿No quieres comer?
— Déjame solo, mi problema si muero — rodó los ojos — No sé cómo Hades te quiere.
— ¿Quieres saberlo? Yo sé que sí— negó con la cabeza, esa mujer nunca lo dejaría en paz.
— Puedes buscar con que joderte, yo no lo voy a hacer — la omega pateó la puerta, el alfa se estremeció al escuchar su voz fría.
— Algún día lo haré, porque Hades no será libre pero al menos tengo a su hijo
Se dijo a sí mismo que soportaría los días con ese armario allí.
Escuchaba los gritos afuera de todas las almas sufriendo, no querían estar aquí y lo entendía, él tampoco. Si eso no fuera poco su madrastra le dejaba una comida asquerosa que se comía cuando moría de hambre, ella no se iba sin al menos intentar que Hyunjin lo cogiera y si no lo hacía, lo golpeaba con lo que encontraba, gruñó viendo el moretón en su mejilla.
Golpeado, sin dormir y sufriendo cada minuto, eso era el Inframundo para él, una tortura, ni siquiera podía salir del castillo.
— ¡Oh, Hyunjin! — hizo una mueca y se tapó las orejas, quería vomitar lo poco que había comido ayer.
No. No podía ser posible...
— ¡Amor, Hyunjin! — Felix lo sacudió, el alfa se despertó agitado, no siquiera podía tratar de regular su respiración, su vista se volvía negra — Mi amor, alfa — Hyunjin lo miró.
— No puedo respirar — el mayor se tocó el pecho, Felix le tocó las manos, acariciandolo lentamente.
— Está bien, mi amor, te amo, estoy aquí para tí — Felix lo miraba con sus grandes ojos transmitiendole seguridad, amaba a su lindo pecoso, posó su mano en su barriga ya grande acariciándo a su bebé.
Poco a poco Hyunjin se dedicó a escuchar la voz de Felix, como él le decía las propuestas finales para el nombre del bebé, como jugaba con "Galleta".
Habían decidido todavía no saber el sexo del bebé, no querían saber si era niño o niña aunque según sabían Chan lo había soñado, simplemente no decía nada.
— ¡Es lindo! — Felix hizo un puchero, Hyunjin ya calmado, besó aquella mueca sonriendo.
— No le vas a poner 'Chocoflan' a un perro, Felix — dijo y Felix miró sus manos — ni siquiera tendremos un perro.
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𝐒𝐊𝐘𝐅𝐀𝐋𝐋 - 𝐒𝐭𝐫𝐚𝐲 𝐤𝐢𝐝𝐬
FanfictionHaz oído hablar de ellos. O al menos de sus padres. Chan, Felix, Han y Jeongin son los descendientes de los héroes de los cuentos que alguna vez escuchaste, pero llevan un profundo secreto. En Elyria, el reino de la luz, nadie sabe que su destino e...
