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Han se adentró al mar observando con fascinación la cola que empezaba a reemplazar sus piernas, sintiendo cómo la transformación era como un abrazo cálido de su verdadero yo. El agua le acariciaba la piel mientras los colores vibrantes de los arrecifes y los bancos de peces danzaban a su alrededor. Se sintió pleno, respirando bajo el agua con facilidad, jugando con los peces e incluso riéndose de una ballena bebé que pasaba a toda velocidad, como si estuviera compitiendo en una carrera imaginaria.

El mar era su hogar, su refugio, el lugar donde podía desprenderse de las preocupaciones y los problemas de la superficie. Allí no había juicios, no había secretos. Cada burbuja que ascendía hacia la superficie se llevaba con ella un fragmento de las inseguridades de Han, dejándolo con una tranquilidad que no podía encontrar en ningún otro lado.

Emergió con suavidad, dejando que el agua goteara de su cabello mientras sus ojos analizaban el horizonte. La playa se veía distante, pero no le importó. El estar allí, entre las olas y el cielo abierto, lo hacía sentir en paz y hubiera seguido así pero un movimiento en el agua captó su atención.

-¿Hannie? - la voz profunda de Minho llegó hasta él, un susurro que parecía mezclarse con el sonido del mar.

Han giró sorprendido, encontrándose con la figura imponente del alfa. Los tentáculos de Minho se movían bajo el agua con una elegancia hipnótica, extendiéndose a su alrededor como si fueran parte del mismo océano. Para otros, aquella visión podría haber resultado extraña o incluso aterradora, pero para Han era diferente. Había algo profundamente fascinante y seductor en la forma en que Minho se desenvolvía en el agua, como si el mar también fuera su hogar.

Uno de los tentáculos emergió del agua y se enroscó suavemente alrededor de la cintura de Han, atrayéndolo hacia Minho con un movimiento firme pero cuidadoso

- ¿No deberías estar evitando estos problemas? Elyria no se portará bien contigo por esto, dijiste que era ilegal - el alfa preguntó, tratando de sonar seguro, aunque su corazón latía con fuerza al sentir la cercanía del alfa.

- Tú tampoco estás libre de culpas -respondió Han con una sonrisa ladina.

-De mí lo esperan -interrumpió Minho, su tono suave pero cargado de una confianza que hacía que Han contuviera el aliento. Sus ojos oscuros se fijaron en los de Han, como si estuvieran tratando de descifrarlo, de leer cada pensamiento que cruzaba por su mente.

El omega trató de mantener la compostura, pero la intensidad de la mirada de Minho, combinada con la calidez de su cercanía, lo desarmaba por completo. Tenía que ser fuerte, no dejarse llevar.

- ¿Y qué esperas de mí, Minho? -preguntó finalmente, su voz apenas un susurro.

El alfa inclinó ligeramente la cabeza, sus tentáculos moviéndose con un ritmo pausado alrededor de ambos, creando una burbuja de intimidad en medio del vasto océano.

- Espero que dejes de fingir que no sabes lo que siento por ti, que me des una oportunidad para mostrarte cuánto te amo, que me dejes resolver todo esto contigo a mí lado porque no querría hacerlo de otra manera.

Han abrió la boca para responder, pero no encontró las palabras. Había algo en la forma en que Minho lo miraba, algo que le hacía creer que todo lo que decía era cierto, pero al mismo tiempo, sus propias inseguridades lo mantenían en duda.

𝐒𝐊𝐘𝐅𝐀𝐋𝐋 - 𝐒𝐭𝐫𝐚𝐲 𝐤𝐢𝐝𝐬Donde viven las historias. Descúbrelo ahora