<<Pienso que nada es más artístico
que amar verdaderamente a una
persona>>.
Vincent Van Gogh.
Chiara Oliver:
—A comenzar la historia de amor más bonita, pero jamás contada.
Las palabras de Violeta son susurradas en mi oído cuando aparto la vista de la habitación improvisada que hemos creado en el fondo de la librería. Hoy es el día de presentación de Con tus palabras, y al igual que he cumplido con mi parte del trabajo al incluir este lugar como el eje central de la historia, también lo hago con el hecho de que sea el sitio donde presentar lo que podría ser el libro de mi vida.
Tampoco es que pudiera haber sido en otro lugar. Ivy's Books es demasiado querida por ambas como para no otorgarle el protagonismo que se merece. Así que sí, mis nervios vienen influenciados por el afluente de gente que se acumula en el exterior y, a decir verdad, por el hecho de que mi novia ha terminado de leer la historia hace solo escasos segundos.
—¿Te ha gustado? —no la miro, quiero pensar que si no lo hago puedo salir de una manera más serena.
—¿Es una broma? —los dedos en mis hombros ofrecen un ligero apretón que consigue relajar un poco de mi nerviosismo— Puedo asegurarte, con total convicción, que habiendo leído cientos de historias a lo largo de mi vida y, probablemente leyendo cientos de historias más en un futuro, ninguna conseguirá igualar lo que me ha hecho sentir esta.
—Violeta, no me diga eso que me emociono —musito—. No está la situación para que me ponga a llorar antes de salir ahí fuera.
—Vas a seguir estando igual de preciosa que ahora.
Lanzo un suspiro antes de girar sobre mis talones, enfrentando la misma sonrisa que hace cuatro meses, cuando aceptamos que no existía posibilidad alguna en la que pudiéramos detener esto que siempre ha estado creciendo entre nuestros corazones.
Cuatro meses... y no existe día en el que piense que la quiero menos. Ni un solo día donde no me siente a pensar en lo increíble que es tener a alguien a mi lado que consigue enamorarme con cada una de sus ocurrencias y vuelve la monotonía en algo capaz de ser disfrutado.
—Estoy demasiado orgullosa de ti como para no decírtelo cada segundo del día —me lo dice con naturalidad, sin comprender que son las palabras más importantes que podría dedicarle a una persona como yo—. Y estoy deseando que el mundo entero comience a entender que Chiara Oliver también es capaz de escribir romance sin quedarse a medias.
—¿Te quieres callar? —sonríe, negando con la cabeza.
—Sí, espera, que me callo.
Y cubre su boca con la mía como método de silencio. Tampoco pienso objetar nada al respecto, teniendo en cuenta que es mi forma favorita de acallar las palabras. Más cuando es delicado y dulce, transmitiendo la inmensidad del amor que sentimos la una por la otra. El crepitar de ese calor tan agradable que va del estómago al pecho cada vez que siento sus labios acariciar los míos como si se tratase de la primera vez.
—Las lesbianas sois lo más empalagoso que han visto mis ojos —escucho a Ruslana, que ha abierto la cortina con una fuerza común en ella—. Está todo el mundo esperando a que salga la famosita de las palabras y vosotras aquí, dale que te pego a la lengua.
—Ojalá poder hacer un mejor uso de la lengua ahora mismo, Albatros. —Violeta no se deja amedrentar y me abraza por la cintura cuando me doy la vuelta, colocando su mentón en mi hombro.
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CON TUS PALABRAS
RomanceQuizás las almas gemelas pueden dejar de ser leyendas, mitos, fábulas... porque pueden haber estado ahí... siempre.
