XV

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-Vhagar ser grande.-

Aerys ya lograba ponerse en pie y caminar una corta distancia, Aemond lo sabía pero aun así el pequeño parecía disfrutar más de que él lo cárguese.

-Mio...¿Crecer asi?-

-El tiempo lo dira, solo debes esperar-

El alto había llevado al pequeño a conocer al dragon de Visenya Targaryen, hermana del Conquistador.

-Arrax ser pequeño, no gustar.-

Una risa por parte del mayor se oyo, lo bajo de su cuello y lo dejó en el suelo, el niño hizo un puchero al ya no estar sobre sus hombros.

-Siempre quise un dragon Aerys, tu tienes la fortuna de haber nacido con uno al igual que tu padre, Arrax es importante para el.-

-Perdon...-

-Tampoco esta mal reclamar dragones, Caraxes es lo suficientemente veloz.-

Daemon los había acompañado a petición de Lucerys, el castaño desconfiaba del alfa en todo momento por eso cuando el príncipe y él convivían a solas, mandaba al gamma a supervisarlos.

-Deberiamos regresar, a tu padre no le gusta que estes tanto tiempo alejado de él.-

Daemon tomo al niño en brazos y comenzó alejarse de Aemond, quien se limito a observarlos mientras se iban.

Desde ese día él y Aerys habían empezado a convivir más, en un principio Aemond era quien iba a buscar al niño a la habitación de Lucerys; por lo regular el alto le leería un cuento y le traería alguna de las piezas de la ciudad de Viserys mientras Aerys practicaba su habla, todo esto bajo la mirada del castaño.

Hasta que de un tiempo para acá, era Lucerys quien llevaba al pequeño a donde el se encontrará, una vez estaba en una reunión con el consejo cuando las puertas se abrieron y apareció el pequeño niño de pie.

A sus espaldas se veía a Lucerys agitado corriendo hacía al menor, Aemond se levantó y llegó primero, tomo a Aerys en brazos y miro al castaño.

-Disculpa la interrupción, Aerys insistía en ir a la biblioteca contigo, pero le dijé que no y en un descuido mientras peinaba a las niñas salió de la habitación.-

Su pequeño niño ya comenzaba a gatear más y si era posible a ponerse de pie y caminar un poco.

-Esta bien-Aemond miro al pequeño.-Aerys, me encuentro ocupado en estos momentos pero una vez que termine podemos ir.-

El niño asintió.-¿Puedo estar aquí?-
Antes de que el alto lo bajara el niño lo interrumpio, ambos voltearon a ver a Lucerys esperando su permiso.

-Aerys, el Rey tiene asuntos importantes que atender el vendra cuando termine, ven-

El castaño extendió los brazos para recibirlo, Aemond lo iba a dejar con el omega cuando el niño comenzó a llorar.

Lucerys quedo sorprendido, Aerys no era de los niños que lloraran para conseguir algo; sin embargo, ahí estada aferrado a lo brazos del alfa y con el rostro sobre su pecho, llorando como si no hubiera un fin.

Al ver esto Aemond lo sostuvo mas fuerte, realmente se parecía mucho a Lucerys.

-Sí deseas puede quedarse aquí, estan Daemon y Corlys, así que no te tendras que preocupar.-

El castaño asintió.-Me sentiré mas tranquilo si Daemon los acompaña a la biblioteca.-

-Asi sera.-

Y las cosas empezaron a ser así, ahora convívia con sus hijos más seguido, las niñas solían traerle al mas pequeño y ahora los tres solían estar presentes durante los consejos, Corlys era el más feliz al verlos.

Love and Dynasty /Lucemond/Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora