Le sorprendio que un caballero le dijera que Aemond lo esperaba en su habitación, había terminado de acostar a los niños y se estaba preparando para dormir, cuando uno de los guardias reales le hizo saber que su presencia era solicitada por el Rey en sus aposentos.
Desde el celo del alfa no habían vuelto a intimar y por el embarazo, el suyo no se ha presentado; creia que tal vez el mayor queria retomar la misma rutina despues de que se casaron, Lucerys lo visitaria en la noches, intimarian y al terminar regresaria por su cuenta a su habitación o uno de los cabelleros de confianza del mayor lo llevaría.
Tomo su bata de seda roja y se la puso encima del camisón, camino por los pasillos con las manos aferradas a la tela; al abrirse las puertas se encontró vacío el interior, dio un paso hacia adelante y las puertas se cerraron.
Camino hasta la ventana, dejo que él frio de la ciudad le impactara en la cara, respiro profundo el viento que le llegaba y miro fijamente la ciudad.
Había salido en el día a recorrerla, pero jamas de noche, la unica vez que lo hizo fue en contra de su voluntad y fue el dia en que Aerys fue concebido, no mentiria que le costo recorrer cada pasillo de la ciudad tras ese suceso y ahora tenía curiosidad por conocerla de noche.
-¿Has salido de noche a la ciudad?-
No sintió el aroma del mayor, ni tampoco escucho cuando entro, fue hasta que él a alfa le hablo que pudo notar su presencia. Estaba tras de él observando lo mismo.
-¿Tu lo has hecho?-
Se giro para ver a Aemond, estaba a una distancia prudente, traía su ropa de montura, podía reconocer el olor de sus feromonas mezcladas con el aroma natural de Vhagar, tenía las manos en la espalda mientras lo miraba fijamente.
-Desde hace un tiempo no.-
Lo sabía, Mysaria le dijó que desde había regresado con Aerys de Driftmark, el alfa dejo de ir a la ciudad y a su vez a las casas de placeres.
El castaño se quedo callado, Aemond lo tomo como una invitación y comenzó a acercarse a él, con cada paso que daba ambos aromas se intesificaban, Lucerys temía ahogarse.
-¿Te gustaría salir conmigo antes de que el parto se aproxime?-
Estaban tan cerca que sus narices se rozaban, el mayor le había tomado del rostro con una de sus manos levantando su cara hasta conectar sus ojos.
-¿Me llevaras al mismo lugar que la primera vez?-Vio al peliblanco titubear pero aún le sujetaba la mirada.
-No, eso...eso...sabes que fue un error.-
-¿Lo fue?-
-Si.-
La tentación lo lleno, aprovechando la cercanía de ambos, el omega llevo sus manos tras la cabeza del alfa, desato el parche y dejó que cayera al suelo, Aemond no dejaba que ninguna persona lo viera así; sin embargo, desde su ultima vez juntos le permitio ese privilegio a Lucerys.
-¿Por qué te gusta hacer eso?, ¿acaso te parezco atractivo sin el? O ¿Esque te enorgulleses de haberme marcado para siempre?-
El mayor tomo las manos del castaño y las llevo hasta su cuello, después dirigió las porpias las hasta su torso y las fue deslizando hasta llegar a las caderas de Lucerys, lo tomo con fuerza y las atrajo hacía a él.
-¿Ambas?, ¿tienes mucho interes por ello?-
-No, solo disfruto que seas tu el único que lo haga-
El peliblanco fue el primero en acercarse, junto sus labios y comenzó a besarlo despacio, disfrutando de los labios rosas del castaño y trazandolos con lengua; se separó arrancandole un suspiro al omega.
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Love and Dynasty /Lucemond/
Fiksi PenggemarUna dinastía regida por diferentes tipos de amor, un consuelo único, una cadena consensuada y ante todo dos dragones que se pertenecen. Un matrimonio arreglado entre el Rey Aemond y el príncipe Lucerys, alfa y omega con deseos diferentes.
