Despues de que el maestre controlara la sangre con trapos y ungüentos, Aemond pudo sentir el latido suave de Lucerys, habia regresado a la normalidad, el calor de su cuerpo empezaba a incrementar al igual que su olor.
Mientras lo sanaban el alto no se separo de su lado, lo habia llevado hasta la cama sin importar el rastro de sangre que se hizo. Una vez que todos se retiraron a petición suya, se acosto a lado del omega, lo tomo de la cintura e hizo que recargara la cabeza sobre su pecho, solo así la tranquilidad en el regreso.
Experimento algo interesante, algo que solo habia existido cuando era niño y que conforme crecia desaparecio; había sentido miedo, miedo de perder a Lucerys. Sabia que iba mas alla de la unión ese sentimiento, cuando se casaron en la isla se imagino su muerte a lado del castaño viviendo hasta sus últimos días como los reyes que eran y con sus hijos sucediendolos, entendió que desde el principio no había visualizado una corta vida para ambos.
No durmió esa noche, en su mente rondaban todas las decisiones y acciones que llevaron al castaño a hacer eso, ¿en qué parte de su vida se destino? Tal vez fue desde que le arrebato el ojo que ambos sellaron su union para siempre.
Lucerys estuvo en cama sin despertar durante cuatro noches seguidas, Aemond no se separo de el en ningún momento, fue hasta la quinta que el castaño abrió los ojos, lo primero que vio fue la cabellera blanca a su lado para después sentir su respiración en las mejillas; intento removerse pero noto que los brazos del alfa lo sostenían de la cintura impidiendoselo, con la poca fuerza que tenia empujo el brazo del alto.
Cuando sintió como su brazo era apartado despertó, se encontro con la mirada de Lucerys, al verlo despierto y con su aroma habitual dudo en acercarse a besarlo, en su lugar cogió su mano y la acerco a sus labios besando desde la palma hasta llegar a su hombro.
-Mi madre muchas veces nos obligo a rezar con ella.-De su hombro se dirigió a su cuello donde estaba la marca.-Nunca creí que sirviera de algo, hasta que les pedí a los dioses que no te apartaran de mi lado.-
Al besar la marca un escalofrio le recorrio el cuerpo.-Aemond...-El mayor se alejo de él.-Dejame...-
Fue callado con un beso, ligero y apenas rozando sus pieles fue suficiente para sentir todo lo que el alfa quería demostrar.
-Pedir disculpas por nuestro comportamiento era visto como algo malo, nosotros somos Targaryen, vivimos para reinar y no para ser reprendidos por nuestras decisiones, así me criaron, pero...-Regreso a enredar sus brazos en la cintura del castaño y lo atrajo hacia él.-Si disculparme y ponerme de rodillas ante ti garantiza que no vuelva a sentir el miedo de perderte, lo hare.-
Aemond levanto su rostro, acerco sus frentes y comenzó a besarlo nuevamente, más intenso y con mayor profundidad se colo por su boca hasta dejarle sin aliento.
-Hazlo, frente a todos.-Cuando se separaron Lucerys fue el primero en hablar, aunque su voz era suave claramente era más una orden.
Temiendo por la reacción del alfa, se imaginaba claramente el rechazo a su petición en cambio el mayor beso su frente y asintió. Estaba sorprendido, tal vez aún seguía dormido, parecia poco real el que Aemond accediera a ello, que lo sostuviese en sus brazos y que cada beso que repartía sobre su piel se sintiera único.
-Esta bien.-Lo ayudo a sentarse sobre la cama.-Se que deseas ver a los niños pero primero debes comer algo, estos días fue difícil hacerlo.-
Se levanto de la cama, camino hasta la puerta y de inmediato varias sirvientas con bandejas de comida entraron, una de ellas fue puesta sobre su regazo, el alto se limito a pararse a lado de un pilar mientras lo observaba.
-¿Mandaste a preparar todo eso?-Era demasiada comida para mandarla a preparar de noche.
-Siempre hay comida lista por si llegabas a despertar.-
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Love and Dynasty /Lucemond/
FanfictionUna dinastía regida por diferentes tipos de amor, un consuelo único, una cadena consensuada y ante todo dos dragones que se pertenecen. Un matrimonio arreglado entre el Rey Aemond y el príncipe Lucerys, alfa y omega con deseos diferentes.
