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El departamento estaba más silencioso de lo habitual esa tarde, pero no era un silencio tranquilo. Era el tipo de calma tensa que pasa antes de la tormenta. TN estaba en una esquina, rodeada de muestras de madera y un plano a escala de su proyecto de diseño de interiores, intentando decidir si una pared de acento en tono terracota era demasiado arriesgada para su cliente ficticio.

A unos metros, Jungkook ocupaba el sofá, con un libro grueso de administración de empresas abierto y una libreta llena de números y diagramas. Su próximo examen era sobre gestión financiera, y aunque entendía los conceptos, los cálculos lo estaban volviendo loco.

-Esto es ridículo

murmuró Jungkook, tachando una fórmula por tercera vez

-¿Quién necesita saber el flujo de caja descontado para dirigir una empresa?

Mi papá nunca me ha hablado de esto.

TN levantó la vista de su plano, sonriendo a medias.

-Porque tu papá tiene contadores para eso, Jeon. Tú eres el que insiste en impresionar a todos con tus notas perfectas

rió ella.

Él le lanzó una mirada de fingida indignación.

-Habla la que lleva dos horas decidiendo si un color es "demasiado naranja"

bromeó.

-No es "naranja"

replicó TN, sosteniendo la muestra de tela con cuidado

-Es terracota. Da calidez, personalidad. Tú no entenderías, futuro señor empresario.

Jungkook dejó el libro a un lado y se acercó a ella, curioso. Miró el plano y las muestras, intentando descifrar el caos creativo de TN.

-¿Y esto es para qué? ¿Otro cliente imaginario que no sabe lo que quiere?

preguntó, agachándose para ver mejor la maqueta.

-Exacto

dijo ella, ajustando un mueble diminuto en su lugar con los dedos cuidadosos

-Un loft pequeño, presupuesto mínimo, pero tiene que sentirse como hogar. El profe dijo que evalúa funcionalidad y "visión". Si no lo hago bien, adiós a mi sueño de diseñar casas reales algún día.

Jungkook se sentó en el suelo a su lado, estudiando la maqueta con atención. Aunque su mundo era más de balances y estrategias, siempre le fascinaba cómo TN podía transformar espacios vacíos en algo vivo.

-Pues yo lo compraría

dijo, señalando la pared terracota con su dedo

-Parece... no sé, un lugar donde querrías quedarte. Mi papá siempre dice que un buen negocio es vender algo que la gente sienta, no solo que use. Tal vez eso aplica aquí.

TN lo miró, sorprendida. A veces Jungkook soltaba cosas así, ideas que conectaban su lógica empresarial con su creatividad desordenada, y funcionaba.

-¿Desde cuándo eres experto en diseño de interiores?

bromeó ella, pasándose la mano por su cabello desordenado.

-Desde que vivo contigo y te veo obsesionada con cojines y lámparas

respondió él, guiñándole un ojo

-Hablando en serio, creo que estás haciéndolo bien, esto tiene tu toque. Confía en eso.

TN asintió, sintiendo un poco más de seguridad. Volvió a su maqueta, ajustando detalles mientras Jungkook regresaba a su libro. Pero no pasaron ni diez minutos antes de que él soltara otro suspiro teatral.

-Si suspendo este examen, le diré a mi papá que me despida antes de contratarme

juntó los brazos sobre la mesa con dramatismo.

TN rio, dejando su lápiz a un lado.

-No vas a suspender. Eres Jungkook, el que siempre encuentra la manera de salir adelante. Además, si yo puedo con este proyecto, tú puedes con tus números raros

animó ella.

-¿Trato?

preguntó él, extendiendo la mano hacia ella.

-Trato

respondió ella, estrechándosela con una sonrisa firme.

Esa noche, trabajaron en paralelo: TN dándole vida a su loft con detalles reciclados y colores atrevidos, y Jungkook peleando con fórmulas hasta que por fin entendió el bendito flujo de caja. Eran mundos distintos - el arte de ella, la estrategia de él - pero de alguna forma, se complementaban. Mientras el reloj seguía avanzando, TN pensó que tal vez, solo tal vez, sus sueños de diseñar hogares y el futuro de Jungkook dirigiendo una empresa podían construirse juntos, paso a paso.

(...)

El sol entraba tímidamente por la ventana, colándose entre las cortinas que TN había elegido con tanto cuidado meses atrás. Por primera vez en semanas, el departamento no estaba lleno de planos, libros de administración ni el sonido constante de lápices y teclados. Habían sobrevivido a sus tareas: TN había entregado su proyecto de diseño de interiores - un loft acogedor que, sorprendentemente, el profesor calificó como "ingenioso" - y Jungkook había aprobado su examen de gestión financiera con una nota decente que le quitó un peso de encima.

Esa mañana, TN despertó primero, sintiendo el brazo de Jungkook rodeándola por la cintura. Él aún dormía, con el rostro relajado y el cabello desordenado cayendo sobre sus ojos. Sonrió al verlo tan tranquilo; rara vez lo veía así, sin esa arruga de concentración que solía aparecer cuando estudiaba. Decidió no despertarlo todavía y se deslizó con cuidado de la cama para preparar café.

Pero no pasó ni un par de minutos antes de que escuchara un gruñido somnoliento desde la habitación.

-¿A dónde vas?

murmuró Jungkook, apareciendo en la puerta con una camiseta arrugada y los ojos entrecerrados

-Pensé que hoy era día de flojera juntos.

TN rio, revolviendo el café en la cafetera.

-Lo es, pero alguien tiene que asegurarse de que no nos muramos de hambre. Además, merecemos un buen desayuno después de todo eso

dijo, volviéndose para verlo.

Él se acercó, rodeándola por detrás y apoyando la barbilla en su hombro.

-¿Desayuno? ¿Tú cocinando? Esto sí que es un milagro post-exámenes

bromeó, besándole suavemente el cuello.

TN le dio un codazo suave, pero no pudo evitar sonreír.

-No te burles, Jeon. Hoy estoy de buen humor. ¿Qué tal si hacemos panqueques y luego planeamos algo especial?

sugirió ella.

Jungkook levantó la cabeza, intrigado.

-¿Especial como qué?

-No sé... salir, ver una película, caminar por ahí. Solo nosotros, sin pensar en la universidad por una vez

dijo, apagando la cafetera y volviéndose a él.

Y así empezó el día. Prepararon panqueques entre risas, Jungkook insistiendo en hacer uno con forma de corazón que terminó pareciendo más un óvalo chueco, y TN decorándolos con demasiada miel para compensar.

Desayunaron en el sofá, con la televisión de fondo poniendo una serie que ninguno veía realmente, porque estaban más ocupados robándose pedacitos de comida del plato del otro y contándose chistes tontos.

-Sabes que esto es lo que imaginé cuando dijiste lo de una vida juntos

dijo Jungkook de repente, mirándola con una suavidad que le aceleró el pulso a TN

-Días así, sin correr a clases ni pelear con proyectos. Solo tú y yo.

TN se sonrojó un poco, dejando su taza a un lado.

-Eres un cursi, ¿lo sabías? Pero... yo también lo imaginé. Aunque en mi versión habría una casa diseñada por mí, con muebles perfectos y una cocina más grande

rio ella.

-Trato hecho

respondió él, sonriendo con los ojos brillantes

-Tú diseñas la casa, y yo me encargo de que la empresa de mi papá la pague.

Después del desayuno, decidieron salir. El aire fresco de marzo les sentó de maravilla tras semanas encerrados.

Caminaron por el parque cerca de su departamento, tomados de la mano, deteniéndose en un puesto de helados de la esquina. Jungkook insistió en compartir uno de chocolate, y TN no pudo resistirse a limpiarle una mancha en la comisura de los labios con su dedo, lo que lo hizo reír y fingir que iba a embarrarle más con la cuchara.

-Estás loco

dijo ella entre risas, esquivándolo por el césped.

-Loco por ti

respondió él, siguiéndola con una sonrisa amplia que siempre la desarmaba.

El día siguió con una visita improvisada a una pequeña librería de segunda mano que TN había visto alguna vez y siempre había querido conocer. Ella encontró un libro sobre diseño escandinavo que hojeó con entusiasmo, mientras Jungkook buscaba algo sobre liderazgo que no fuera tan aburrido como los de su clase. Terminaron sentados en un rincón del lugar, leyendo fragmentos en voz alta y burlándose de las partes más cursis o demasiado serias.

Cuando llegó la noche, volvieron al departamento con una pizza para no cocinar y se acurrucaron en el sofá bajo una manta suave que TN había cosido hace tiempo. Pusieron una película romántica que Jungkook juró odiar pero que terminó viendo con más atención que TN, hasta el punto de comentar cada escena con sus propias teorías sobre el guion. En algún momento, él la acercó más, sus dedos jugando con el cabello de ella mientras susurraba:

-Oye, gracias por hoy. Necesitaba esto. Necesitaba estar contigo así

dijo, con la voz baja y sincera.

TN levantó la vista, encontrándose con sus ojos oscuros y llenos de cariño.

-Yo también. A veces se me olvida lo bien que se siente parar un poco y solo... estar contigo

susurró ella, acercándose más a él.

Se besaron despacio, sin prisas, como si quisieran guardar ese momento para siempre. La película seguía sonando de fondo, pero ninguno le prestó atención. Esa noche, entre risas, helado y caricias suaves, TN y Jungkook se recordaron que, sin importar el caos de la universidad o los planes del futuro, siempre tendrían estos días para volver a encontrarse - pequeños refugios de calma en medio de todo.

Jungkook VS TNHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora