Dae Hyuk y Jungkook permanecieron en un silencio casi incómodo, con los ojos puestos en la gran ventana del despacho que daba a la ciudad. El ruido suave del tráfico se filtraba por las cortinas, pero ninguno de los dos parecía escucharlo.
-Así que para que te hagas cargo de la empresa, quieres algo a cambio?
preguntó Dae Hyuk finalmente, apoyándose en su silla de cuero mientras observaba a su hijo con una mezcla de curiosidad y sorpresa
Jungkook abrió la boca para hablar, pero las palabras se le quedaron atascadas en la garganta. Era como si le costara encontrar las palabras adecuadas para explicar lo que tenía en mente.
-Necesito seriedad, Jungkook
continuó su padre con firmeza
-La empresa, nuestro futuro... prácticamente lo dejaría en tus manos. ¿Estás seguro de que estás listo para eso?
-Lo sé... Yo puedo ser alguien responsable, solo dame la oportunidad
dijo Jungkook con voz firme, aunque dentro se sentía tembloroso.
-Bien... Dime qué puedo hacer por ti
dijo Dae Hyuk, mirándolo expectante, dispuesto a escucharlo.
-Quiero que hagas una inversión en una empresa
anunció Jungkook, tomando aire para seguir explicando.
Pero su padre se rió con una mueca de desaprobación.
-¿Crees que esto es un juego?
preguntó, levantándose de la silla
-Pensé que estabas hablando en serio, pero ya veo que no. Será mejor que vayas a casa y reflexiones un poco.
-Estoy hablando en serio, esta es una oportunidad para ti
insistió Jungkook. Había investigado antes sobre la empresa del padre de TN: Santum, una compañía que fabricaba teléfonos móviles. Aunque no sabía del todo cuáles eran las condiciones exactas, tenía claro que su padre podría ayudar.
-¿Una oportunidad?
repitió Dae Hyuk, con los brazos cruzados
-No sé qué empresa se trate, no sé en qué condiciones está, tampoco si es conveniente para mí o para la compañía.
-Por favor...
rogó Jungkook, pero su padre lo interrumpió.
-No, Jungkook... No quiero pensar qué pasaría si llegas a tener el control de la mía
dijo, con la voz más dura de lo normal
-Harías...
Se detuvo de golpe al darse cuenta de lo que iba a decir, mordiéndose el labio inferior. Jungkook sintió cómo un escalofrío le recorría la espalda.
-Ya veo... No confías en mí
dijo, con la voz rota por la emoción.
-No quise decir eso
intentó disculparse Dae Hyuk, pero ya era demasiado tarde.
La decepción se reflejaba en cada rasgo del rostro de Jungkook. Se dio media vuelta sin decir nada más y salió de la oficina a paso rápido, cerrando la puerta con un golpe seco que resonó por todo el pasillo. Finalmente entendió que su padre no tenía muchas expectativas en él, y aquello le dolía más de lo que había imaginado.
Al llegar al ascensor, pulsó el botón con rabia, sintiendo cómo la ira y la tristeza se mezclaban en su pecho.
-Es mejor que vayas a casa y dejes las cosas como están, mierda
murmuró para sí mismo, golpeando suavemente la pared del ascensor con el puño.
Justo en ese momento, vio a la secretaria de su padre, una mujer mayor de pelo canoso y mirada amable cargando un montón de carpetas gruesas que casi le tapaban la vista. Jungkook no dudó en acercarse a ella.
-Déjame ayudarte
