En la hora del almuerzo, Jungkook había ido a buscar a TN, y ahora ambos estaban sentados en una mesa alejada del tumulto y el ruido del comedor. Allí podía haber más paz, aunque el ambiente entre ellos no era el mismo de siempre.
Jungkook observaba disimuladamente cómo ella apenas tocaba su comida solo movía el tenedor por el plato, y sus ojos estaban fijos en él en lugar de mirarlo. Notó que casi no habían tenido contacto visual en todo el día, y su actitud era más apagada de lo normal.
-¿Quieres agua?
preguntó, intentando animarla a que hiciera algo más que jugar con una papa frita que sostenía entre los dedos.
-No hace falta
respondió ella, metiendo la papa en la boca sin desviar la vista del plato.
Volvió el silencio entre ellos, y Jungkook no sabía qué más decir para hacerla hablar. Al fin, no pudo aguantarlo más.
-¿Sucede algo?
dijo, sin querer sonar demasiado insistente pero preocupado por cómo la veía
-Has estado muy callada todo el día.
-Todo bien
respondió TN rápidamente, aunque su voz no sonaba muy segura.
-¿Estás segura?
preguntó Jungkook, mirándola ahora directamente a los ojos
-¿Acaso hice algo mal?
-No, no para nada
negó ella, agitando la cabeza
-Son cosas de mi casa, nada más.
No quería que él malinterpretara su estado de ánimo, ni que se preocupara por cosas que no eran de él.
Jungkook la tomó de las manos con suavidad, y al sentir su tacto cálido se sintió menos ansioso.
-Sabes que puedes contarme lo que sea
le dijo con ternura
-Cuando quieras, sin prisa.
TN miró sus manos entrelazadas, y finalmente decidió decírselo en voz alta
tal vez así se convencía a sí misma de que sería una realidad muy pronto.
-Tal vez tenga que mudarme... y darme de baja de la escuela.
El desconcierto se apoderó de él de inmediato. Realmente no lo esperaba nunca se había planteado que ella pudiera irse.
-Mi padre está pasando una situación difícil en la empresa, eso es todo
explicó TN, tratando de minimizarlo
-Pero no quiero abrumarte con mis asuntos.
-Pensaré en algo, lo prometo
dijo Jungkook con firmeza, apretándole las manos.
TN no pudo evitar sonreír al escucharlo, aunque en el fondo no creía que hubiera nada que hacer.
-Gracias
murmuró.
-Lo haré, estoy hablando en serio
insistió él, notando que ella no esperaba mucho de su promesa.
-Te creo, lo hago
respondió ella
-Aunque no estoy segura de que se pueda hacer algo...
-Tu padre tiene una compañía de teléfonos, ¿cierto?
preguntó de repente, como si una idea hubiera llegado a su mente.
-Sí... pero
empezó TN, pero él la interrumpió.
-Déjalo en mis manos... Tengo una idea. Solo déjame ayudarte.
-Jungkook...
intentó detenerlo, pero ya era demasiado tarde.
-Tengo que ir a un lugar, te veo luego
dijo Jungkook, poniéndose de pie de un salto. Se acercó a ella para darle un beso en la mejilla, y luego se fue prácticamente corriendo hacia la salida.
TN se quedó sola en la mesa, ahora con más curiosidad que preocupación. Tal vez no debió decirle nada, no quería que él se metiera en problemas por ella.
(...)
Dae Hyuk miraba con nostalgia una fotografía que tenía en la mesa de su despacho: era con sus dos hijos, Jungkook y Jin, cuando aún eran pequeños. Siempre había querido que su empresa terminara en manos de Jin, ya que al ser el mayor era lo más lógico. Pero al parecer, su hijo no tenía los mismos planes. Por otra parte, Jungkook no sabía qué sería de él en el futuro nadie lo veía como el sucesor, y él tampoco se sentía listo para eso.
Levantó la vista al ver a Jin en la puerta, apenas animándose a pasar al interior.
-¿No vas a pasar?
le preguntó, guardando la foto en el cajón de la mesa.
Jin parecía un poco nervioso, moviéndose de un pie a otro antes de decidir entrar. Luego compuso su postura y cerró la puerta detrás de él.
Su último pensamiento racional fue: "Acepta estudiar lo que te pide y conformarte". Pero realmente... ¿eso lo haría feliz?
-Mierda
pensó Jin, notando que era más difícil de lo que imaginaba decirle la verdad a su padre.
El hombre que tenía delante tenía altas expectativas en él, y no quería decepcionarlo. Tomó una honda bocanada de aire antes de abrir la boca.
-Estudiaré actuación
dijo en voz firme, aunque la tensión le provocó un nudo en el estómago.
Dae Hyuk se quedó callado por un instante antes de responder.
-¿Realmente ese es tu deseo?
preguntó, mirándolo directamente
-Piensa bien las cosas, Jin. La empresa necesita de ti.
-Padre, yo...
empezó él, con la voz un poco temblorosa
-Solo quiero hacer algo que me haga sentir bien conmigo mismo. Sé que es difícil de entender, pero...
Siempre había sido un chico responsable, aceptando la voluntad de sus padres en todo. Pero esta vez quería seguir su propio camino, escuchar su instinto.
-Sabes que mi deseo es...
continuó su padre, pero ambos voltearon al escuchar que la puerta se abría de golpe.
Ahí estaba Jungkook, un poco agitado y con la camisa un poco arremolinada.
-Necesito hablar contigo...
dijo sin saludar, dirigiéndose directamente a su padre.
-Estoy hablando con Jin
respondió Dae Hyuk con seriedad
-¿Puede ser después?
Jungkook vio a su hermano parado junto a la mesa, con la cabeza baja. Entendió de inmediato el porqué de su cara afligida.
Jin lo miró sin entender del todo qué hacía allí en ese momento.
-Será mejor que me vaya, nos vemos en la casa
dijo Jin, ya no tenía ánimos para discutir. Se había armado de valor para decirle la verdad a su padre, pero ahora no encontraba fuerzas para mantenerse ahí.
-No, quédate... Jungkook, será mejor que te marches
dijo su padre, mirándolos a ambos
-Aún tengo cosas que hablar con tu hermano.
Pero Jungkook no se movió. Alzó la voz, tomando por sorpresa a ambos.
-Me graduaré con excelencia de la escuela
anunció
-Iré a la universidad que desees, y me haré cargo de la empresa en el futuro. Solo permite que Jin estudie y se prepare para lo que realmente quiere hacer.
-¿Estás de broma?
exclamó Jin, mirándolo atónito.
Jungkook negó con la cabeza.
-También necesito que hagas algo por mí
continuó él, dirigiéndose a su padre
-Y prometo comprometerme al cien por cien para demostrarte que puedo ser capaz.
En ese momento, su padre se echó a reír, no una risa de burla, sino una mezcla de sorpresa y emoción.
-¿Quieres algo a cambio?
preguntó, inclinándose hacia adelante en su silla
-De acuerdo, hablemos... Jin, te veo en casa.
Jin estaba conmovido. Realmente su hermano menor estaba haciendo algo que él no se atrevería a hacer, estaba dispuesto a tomar sobre sus hombros el futuro de la empresa solo para que él pudiera cumplir sus sueños.
Jungkook tenía claro dos cosas: ayudar a TN y hacer que Jin siguiera su camino. Ahora él ya tenía un objetivo y sabía qué sería de su futuro.
