TN tenía 21 años, Jungkook 23. Ya habían terminado la universidad: ella trabajaba en la empresa de diseño que siempre había soñado, y él estaba a cargo de una división entera en la empresa de su padre. El departamento donde vivían ahora era más grande, con una sala de diseño para TN y un pequeño despacho para Jungkook - y cada rincón estaba lleno de recuerdos de todos esos años juntos.
Esa mañana, TN se despertó con un mareo leve y un sabor extraño en la boca. Se sentó despacio en la cama, mirando a Jungkook, que aún dormía profundamente con la boca entreabierta y el cabello desordenado sobre la almohada. Sonrió al verlo tan tranquilo; desde que empezó a trabajar en el proyecto de la casa familiar en las afueras de la ciudad, había estado llegando tarde todos los días.
Se levantó con cuidado para no despertarlo y fue al baño, donde se apoyó en el lavabo con los ojos cerrados. Había estado sintiéndose así desde hacía unos días - cansancio extremo, náuseas por las mañanas, incluso algunos alimentos que antes le encantaban ahora le provocaban rechazo. De repente, una idea cruzó su mente con fuerza, haciendo que su corazón empezara a latir rápido.
Bajó a la cocina y abrió el cajón donde guardaba algunas cosas de emergencia - y justo ahí, entre vendas y analgésicos, estaba la prueba de embarazo que había comprado hace meses por precaución, pero que nunca había usado. Se lo guardó en el bolsillo y volvió al baño, con las manos temblando un poco.
Seguía las instrucciones paso a paso, tratando de respirar con calma. Cuando terminó, colocó la prueba sobre el lavabo y se sentó en el suelo, con las manos entre las piernas y los ojos cerrados. Eran solo cinco minutos, pero se sintieron como una eternidad.
Cuando finalmente se atrevió a mirar, las dos líneas rosadas brillaban claramente sobre el plástico.
TN se quedó inmóvil por unos segundos, sin poder creerlo. Luego, las lágrimas empezaron a rodar por sus mejillas - lágrimas de alegría, de sorpresa, de un poco de miedo, pero sobre todo, de amor. Se colocó una mano sobre su vientre aún plano, sintiendo como si ya pudiera sentir algo ahí dentro.
Escuchó pasos en el pasillo y se secó las lágrimas rápidamente.
-¿Todo bien?
preguntó Jungkook desde la puerta, con los ojos aún entrecerrados y una camiseta de dormir arrugada
-Te escuché moverte mucho.
TN guardó la prueba detrás de un paño de cocina y sonrió, aunque su voz temblaba un poco.
-Sí, todo bien. Solo me sentí un poco mareada
dijo, acercándose a él.
Jungkook la miró con preocupación, pasando una mano por su frente.
-¿Estás segura? Tal vez deberías tomar un descanso hoy. No te hagas el héroe con ese proyecto
dijo, besándola suavemente en la frente
-Yo me quedo en casa contigo, llamo a la oficina y...
-No, no
interrumpió ella con una sonrisa
-Tienes esa reunión importante hoy, lo sé que significa mucho para ti. Yo estaré bien, prometo. Solo necesito un poco de té y descansar un rato.
Jungkook la miró dudoso, pero finalmente asintió.
-Está bien, pero te llamo cada hora para saber cómo estás
dijo, abrazándola fuerte
-Y cuando vuelva, preparo tu cena favorita, ¿vale?
Después de que Jungkook se fuera, TN se sentó en el sofá con la prueba en la mano, mirándola una y otra vez. Pensó en todo: en su trabajo que acababa de empezar a ir bien, en los planes que tenían para comprar una casa el próximo año, en Jungkook y lo mucho que querían formar una familia algún día... Solo que nunca imaginaron que sería tan pronto.
Pero cuando cerró los ojos y pensó en el pequeño ser que estaba creciendo en su interior, sintió que todo encajaba. Este era otro sueño, uno que se estaba convirtiendo en realidad antes de tiempo, pero que era igual de hermoso que todos los demás.
Decidió preparar una sorpresa para cuando Jungkook volviera a casa. Decoró la mesa del comedor con velas pequeñas y las flores que él le había regalado días atrás, colocó la prueba de embarazo en un pequeño cajito de madera que había hecho en su taller, y preparó su cena favorita el estofado de pollo que él tanto le gustaba hacer.
Cuando escuchó la llave en la puerta, se quedó de pie en el centro del salón, con las manos temblando un poco.
-¿Estás ahí?
gritó Jungkook, cerrando la puerta
-Te traje un postre de tu tienda favorita... ¡TN? ¿Qué es esto?
Se había quedado en la puerta del comedor, mirando la mesa decorada y a TN de pie frente a él, con una sonrisa tímida en el rostro.
-Ven aquí
dijo ella, extendiéndole la mano.
Jungkook se acercó con curiosidad y preocupación mezclados.
-¿Qué pasa? ¿Te sientes peor? ¿Por qué la mesa así?
preguntó, tomando su mano.
TN tomó el cajito de madera y se lo entregó.
-Abrelo
susurró ella, con las lágrimas a punto de salir de nuevo.
Jungkook abrió el cajón con cuidado y encontró la prueba de embarazo. Miró la pantalla, luego a TN, luego de nuevo a la prueba. Se quedó inmóvil por unos segundos, sin poder hablar.
-¿Es... ¿es verdad?
preguntó finalmente, con la voz ronca.
TN asintió, con las lágrimas rodando por sus mejillas.
-Sí, Jungkook. Estamos esperando un bebé
dijo, colocando su mano sobre su vientre.
Jungkook la miró a los ojos, y en ellos se reflejaban todas las emociones del mundo: sorpresa, alegría, incredulidad, amor. Luego, soltó una sonrisa tan grande que iluminó todo el salón y la abrazó con fuerza, levantándola del suelo mientras reía y lloraba a la vez.
-¡Un bebé! ¡Tenemos un bebé!
gritó él, girándola en el aire
-Te amo tanto, TN. Tanto que no puedo ni explicarlo.
Cuando la bajó, la miró fijamente, pasando una mano suave por su vientre.
-¿Está bien? ¿Te sientes bien? ¿Ya fuiste al doctor? ¿Qué necesitas? ¿Qué puedo hacer?
preguntó, con la mente corriendo mil kilómetros por hora.
TN rio, colocando sus manos en su rostro.
-Cálmate, Jeon. Aún no he ido al doctor, pero mañana llamo para cita. Y por ahora, solo necesito que estés aquí, así como estás
dijo, besándolo con toda el emoción que sentía en ese momento.
Pasaron la noche abrazados en el sofá, hablando de todo y de nada: cómo sería el bebé, si tendría el cabello oscuro de Jungkook o el claro de ella, si sería una niña o un niño, qué nombre le pondrían (Jungkook volvió a mencionar Yoongi, y esta vez TN no pudo evitar reírse y decir que sí, que le gustaba mucho). Hablaron de la casa que querían comprar, de cómo decorarían el cuarto del bebé, de cómo Jin se volvería loco de alegría al enterarse, y de cómo Jimin querría ser el padrino oficial.
-Sabes qué?
dijo Jungkook, mirándola a los ojos mientras acariciaba su vientre con suavidad
-Siempre pensé que teníamos que tener todo planeado: casa, trabajo estable, todo perfecto antes de pensar en tener hijos. Pero ahora... ahora me doy cuenta de que nada es perfecto, y que las mejores cosas de la vida son las que llegan cuando menos te las esperas.
TN apoyó su cabeza en su hombro, sintiéndose más feliz de lo que jamás había imaginado.
-Tienes razón. Este bebé es el regalo más bonito que el universo nos podría haber dado. Y sé que serás el mejor papá del mundo
dijo ella, cerrando los ojos mientras escuchaba el latido de su corazón, seguro de que en ese momento, tenían todo lo que necesitaban.
Más tarde, mientras dormían abrazados en la cama, Jungkook se despertó por un rato y miró a TN, con la luz de la luna iluminando su rostro. Colocó su mano sobre su vientre, aunque aún no se notara nada, y susurró tan bajo que solo él pudo escucharlo:
-Ya te queremos mucho, pequeño. Pronto estaremos todos juntos.
Y en ese momento, en la quietud de la noche, TN sintió un cosquilleo suave en su vientre - como si el bebé ya supiera que estaba siendo amado.
