TN echó un vistazo a la calle vacía; la brisa fresca del amanecer le movió los mechones de pelo que se le habían escapado del moño. Se sentía un poco insegura, como si algo la estuviera observando desde la sombra.
No pasa nada... No pasa nada, se dijo entre dientes, mientras ajustaba el bolsillo de su uniforme. Joo Hyuk había sido un cobarde al desaparecer así, y aunque reconocía que había hecho mal al mentirle sobre ese asunto, no tenía por qué dejarla tan sola y vulnerable.
Caminó a paso apresurado - el autobús pasaba en diez minutos y no quería llegar tarde a clase. Al cruzar junto al callejón donde siempre se reunían los estudiantes tras clases, un escalofrío le recorrió la espalda. Intentó ignorar el nudo que se le formaba en el estómago y siguió caminando, pero se detuvo al divisar un papel doblado a la ligera en una esquina, bajo el farol roto.
Curiosidad la invadió de golpe. Tal vez no es nada... o tal vez sea de Jungkook, pensó. Aun cuando sabía que podría tratarse de algo sin importancia, se agachó para recogerlo, guardándolo en el bolsillo de su chaqueta antes de abrirlo.
Justo en ese momento, oyó pasos firmes a su espalda. Al girar la cabeza, vio a Jimin cruzando la calle en su dirección. Sin pensarlo dos veces, guardó el papel de nuevo (ahora con más cuidado) y corrió para alcanzarlo.
-¡Jimin!
gritó, agitando una mano para llamar su atención.
El chico se detuvo en seco al escuchar su voz, y cuando la miró, su rostro se iluminó con la cálida sonrisa que tanto le gustaba a TN.
-¿Cómo estás? ¡Hace siglos que no te veo!
dijo él, acercándose hasta ella.
-No es para tanto
rio ella un poco nerviosa
-solo ha sido una semana.
-Para mí se sintió como siglos
admitió Jimin, llevándose una mano al pelo. Estaba acostumbrado a verla todos los días en el pasillo de matemáticas, y se había sentido mal al dejarla sola mientras se ocupaba de sus asuntos
-Lo siento... Tal vez he sido un poco egoísta últimamente.
TN sabía que Jimin había reflexionado mucho después de aquella conversación en la cafetería, cuando ella le había contado sobre sus sentimientos por Jungkook. Él había aceptado la situación con madurez, aunque ella notaba que en sus ojos había un brillo de tristeza.
-Yo debería disculparme yo primero
dijo ella con culpa
-Sé que has estado ocupado con el club de música y no he pensado en lo que puedas estar pasando...
-Vamos, mejor hablamos en la escuela
la interrumpió Jimin, tomándola suavemente de la mano. Algunas cosas nunca cambiaban, y ese contacto tan familiar era una de ellas. TN se dejó guiar mientras una pequeña sonrisa aparecía en sus labios; con su amigo, todo parecía estar en su sitio de nuevo.
(...)
Al llegar a la parada de autobús, sus ojos se encontraron con los de Jungkook, quien estaba apoyado en el poste de la señalización, mirando al horizonte. Cuando vio que llegaban Jimin y TN -y que iban tomados de la mano-, su expresión cambió por un instante: una mezcla de sorpresa y una molestia que intentó ocultar rápidamente.
-Hola
saludó Jimin con amabilidad.
TN se quedó en silencio, sin saber qué decir ni qué hacer. Sutilmente, soltó la mano de Jimin, quien notó su incomodidad y decidió no mencionarlo.
-Hola
respondió Jungkook, aunque no los miraba directamente, concentrándose en limpiar las gafas con la manga de su uniforme.
-Creo que ustedes dos tienen que hablar
dijo Jimin en voz baja, dirigiéndose a TN. Aunque quería mucho a la chica, comprendía que su corazón estaba puesto en otra persona, y prefería verla feliz antes que aferrarse a algo que no estaba destinado a ser. No sabía qué pasaría después, pero por ahora, estaba conforme con tomar un paso atrás.
En ese momento, el autobús apareció en la curva de la calle, deteniéndose justo frente a ellos. Jimin se apresuró a subir primero, pero antes de pasar la puerta, volvió la cabeza para sonreírle a TN.
-Ve con él
le dijo, convencid
-se que tienen mucho que decir.
-Gracias
murmuró ella, sincera. Avanzó a paso lento hasta donde estaba Jungkook, quien la observaba fijamente, siguiendo cada uno de sus movimientos con la mirada.
TN se sentó a su lado en la última fila, donde había más espacio. Sentía cómo las emociones la invadían por completo: nerviosismo, alegría y un cosquilleo en el estómago que solo aparecía cuando estaba cerca de él. Jungkook se quedó callado por un momento, hasta que lentamente colocó su mano en el reposabrazos, tocando ligeramente la piel de su mano con los dedos. Después de unos segundos, entrelazó sus dedos con los de ella, apretándolos suavemente.
TN cerró los ojos por un instante, aferrándose a su mano con fuerza. Era una sensación nueva, cálida y reconfortante a la vez. No se dio cuenta en ese momento, pero ese día había cambiado la mano de Jimin su amigo de toda la vida por la de Jungkook, el chico que había conquistado su corazón.
No hacía falta decir nada por el momento. Los dos lo sabían, y bastaba con estar juntos, uno al lado del otro, para sentirse completos. TN reclinó su cabeza en el hombro de Jungkook, y él apoyó la sien en la parte superior de su cabeza, cerrando los ojos mientras el autobús continuaba su camino hacia la escuela.
