Meses Después
Eran ya los últimos meses de su tercer año en la universidad, y el departamento parecía vivir en un estado permanente de "controlado caos". Los libros eran más gruesos, los proyectos más complejos, y las noches sin dormir se habían vuelto casi una costumbre - pero algo había cambiado entre TN y Jungkook: ya no luchaban solos contra sus responsabilidades, sino que se apoyaban el uno al otro como si fuera lo más natural del mundo.
TN estaba en su mesa de trabajo, rodeada de planos digitales y muestras de materiales sostenibles para su proyecto final de diseño de interiores: un centro comunitario que debía ser funcional, bonito y accesible para todos. Llevaba semanas investigando técnicas de construcción ecológica, y sus ojos ardían de mirar pantallas todo el día.
-¿Has dormido al menos dos horas?
preguntó Jungkook, apareciendo en la puerta con una taza de té caliente en la mano. Llevaba la camisa arrugada y los ojos un poco cansados, pero había conseguido terminar el informe final para su clase de estrategia empresarial.
TN levantó la vista, sonriendo débilmente mientras aceptaba la taza.
-Tal vez una. Pero este proyecto es clave para conseguir una plaza en la empresa de diseño que quiero hacer prácticas. Si no me quedan bien los cálculos de presupuesto, no tienen ni caso mis ideas
dijo, señalando la pantalla llena de números que le costaba más entender que cualquier plano.
Jungkook se acercó, apoyándose en el respaldo de su silla y mirando la pantalla con atención.
-Déjame verte eso
dijo, moviendo el ratón con cuidado
-Estos números no cuadran porque estás calculando el IVA dos veces. Mira, aquí tienes el costo bruto y aquí lo estás sumando de nuevo
explicó, señalando las filas con su dedo.
TN suspiró de alivio, pasándose la mano por la frente.
-¿Cómo haces para entender esto tan rápido? Yo solo sé de colores y texturas
rio ella, mientras él ajustaba las fórmulas en su hoja de cálculo.
-Porque tú me enseñas a ver la belleza en las cosas, y yo te ayudo a que tus ideas sean viables
respondió él, dándole un beso suave en la cabeza
-Ya está listo. Ahora ve a tumbarte un rato, que yo me encargo de preparar algo de comer.
No pasó mucho tiempo antes de que TN se durmiera en el sofá, envuelta en una manta. Cuando despertó, el aroma de la comida la hizo abrir los ojos lentamente: Jungkook había preparado su estofado de pollo favorito, y la mesa estaba adornada con unas flores silvestres que había recogido en el camino.
-¿Desde cuándo eres chef y decorador?
preguntó ella, sentándose con una sonrisa.
-Desde que aprendí que alimentar bien a mi diseñadora es la clave del éxito
bromeó él, sirviéndole un plato
-Además, tengo buenas noticias: me aceptaron en las prácticas de verano en la empresa de mi papá. Van a dejarme liderar un proyecto pequeño de expansión.
TN abrió los ojos de par en par, abrazándolo con fuerza.
-¡Eso es increíble, Jeon! Te lo mereces tanto. Después de tanto luchar con fórmulas y estrategias...
-Y tú? ¿Ya tienes noticias de esa empresa de diseño?
preguntó él, preocupado por ella.
TN negó con la cabeza, pero esta vez no mostraba tristeza solo determinación.
-Aún no, pero he enviado mi portafolio a tres lugares más. Además, el profe me dijo que mi proyecto de centro comunitario podría presentarse en una feria de diseño que se hace en la ciudad el próximo mes. Si alguien importante lo ve...
-Lo verán
interrumpió Jungkook con seguridad
-Es genial, y tiene tu alma. Como siempre digo, lo que tú creas tiene vida propia.
Las semanas siguieron volando. Jungkook pasaba las mañanas en la empresa de su padre, aprendiendo de verdad cómo funciona un negocio, mientras TN se dedicaba a pulir su proyecto para la feria - incluso consiguió que Jin le ayudara a hacer una maqueta a escala, usando materiales reciclados que habían recolectado juntos.
Un día, mientras estaban en el taller de la universidad ajustando detalles de la maqueta, el teléfono de TN sonó. Era un número desconocido.
-Hola?
contestó ella, con las manos llenas de pegamento.
Jungkook la vio de reojo, notando cómo su rostro cambiaba de sorpresa a alegría pura.
-¿De verdad? ¡Sí, claro que sí! Muchísimas gracias... Claro, estaré ahí la semana que viene
dijo, colgando el teléfono con las manos temblando.
-¿Qué pasó?
preguntó Jungkook, acercándose rápidamente.
TN se giró hacia él, con las lágrimas en los ojos.
-Me aceptaron. En la empresa de diseño que siempre quise. Me dijeron que vieron mi proyecto en el portafolio y que quieren que haga prácticas con ellos - incluso me dejarán participar en un proyecto real de remodelación de una casa.
Jungkook la abrazó con fuerza, levantándola del suelo mientras ella reía a carcajadas.
-¡Te lo dije! Mi diseñadora es la mejor del mundo
Esa noche, celebraron en su departamento con pizza, una botella de jugo de uva y música baja de fondo. Se sentaron en el suelo, frente al sofá, mirando las estrellas que se veían por la ventana.
-Sabes qué?
dijo TN, apoyándose en su hombro
-Cuando empezamos en la universidad, pensaba que tendría que elegir entre mis sueños y tener una vida tranquila. Pero ahora...
-Ahora sabes que no tienes que elegir nada
terminó Jungkook, tomándo su mano
-Tú diseñarás el mundo que queremos vivir, y yo haré que las cosas funcionen para que podamos estar ahí juntos.
TN miró hacia él, viendo en sus ojos todo el amor y la confianza que siempre le había dado. Habían recorrido un largo camino desde esos primeros días de nervios y dudas, y aunque aún quedaban desafíos por delante - prácticas, exámenes finales, la incertidumbre del futuro - sabían que podrían enfrentarlos todo, siempre que estuvieran juntos.
-Prométeme algo
dijo ella, con la voz baja.
-Cualquier cosa.
-Que cuando tengamos nuestra propia casa, me dejes diseñarla sin decirme que los colores son "demasiado arriesgados"
rio ella.
Jungkook la miró, sonriendo con todo su corazón.
-Lo prometo. Aunque te advierto: voy a insistir en tener un espacio para poner todos mis libros de administración.
-Trato hecho
respondió ella, besándolo suavemente bajo la luz de la luna.
Fuera, la ciudad seguía su curso, pero en ese pequeño departamento, TN y Jungkook sabían que habían construido algo sólido - una base sobre la que podrían construir todos sus sueños, paso a paso, año tras año.
