La cafetería quedaba a solo unas cuadras de la escuela, por lo que Jimin y TN prefirieron caminar. El sol de la tarde todavía calentaba un poco, pero la brisa se sentía rica. Los dos tenían tareas pendientes y querían terminarlas en su cafetería favorita, un lugar cómodo donde siempre iban después de clases.
-¿Qué vas a hacer este fin de semana?
preguntó Jimin mientras caminaba a su lado.
TN suspiró y miró al suelo
-Probablemente me quede en casa cuidando a los vecinos
Sus vecinos chiquitos eran un desastre: dos niños de cinco y siete años que no paraban quietos. TN los cuidaba de vez en cuando para ganar un poco de dinero extra, pero siempre terminaba cansadísima.
-Suena divertido
dijo Jimin, aguantando la risa.
-Sí, súper divertido
respondió ella con sarcasmo
-Cuando sea grande, no quiero tener hijos
Jimin le sonrió. En el fondo pensaba que ella sería una mamá muy cariñosa y que cuidaría bien a sus hijos, aunque ahora dijera lo contrario.
Poco después entraron a la cafetería. El lugar era bonito y acogedor, con mesas de madera, plantas y luz que entraba por las ventanas. Olía rico a café y pan dulce. Era su rincón favorito para relajarse.
-Yo voy a ordenar. Tú elige una mesa
le dijo TN
Jimin asintió y fue directo a su mesa favorita: la que estaba junto a la ventana y un poco apartada, perfecta para platicar y hacer tarea sin que los molestaran.
TN se acercó a la barra. Ahí estaba Yugyeom, el chico que ya era su amigo.
-Hola
saludó ella sonriendo
-¿Lo de siempre?
preguntó él con una sonrisa grande.
TN asintió. Mientras esperaba, escuchó una voz nueva
-Buenos días.
Volteó a ver. Un chico alto, de cabello castaño y labios bonitos, se acercó a pedir. Era guapo. TN no lo había visto antes, aunque ella iba mucho a esa cafetería.
-Quiero un capuchino, por favor
dijo el chico.
TN se quedó mirándolo un segundo y luego apartó la mirada, un poco apenada, cuando él también la vio.
Recibió sus dos cafés, pagó y tomó los vasos con cuidado. Buscaba a Jimin con la mirada cuando chocó contra alguien.
Uno de los vasos se derramó completo sobre la chamarra de piel negra de un chico
-¡Joder! ¿Por qué no te fijas?
exclamó él fuerte y enojado
Todo el lugar se quedó en silencio. Muchas personas los miraron. TN se puso roja de vergüenza. Puso el otro vaso en el suelo y trató de limpiar la mancha con la mano.
-Lo siento... lo siento mucho
murmuró apenada.
-Déjalo. Esto seguro no se quita
respondió el chico de cabello oscuro, molesto. Se dio la vuelta y se fue al baño.
TN se quedó parada, con el corazón latiéndole rápido. Jimin llegó corriendo.
-¿Qué pasó? ¿Estás bien?
-Estaba distraída y... soy bien torpe
dijo ella con voz bajita
-Quiero irme.
-¿Nos vamos?
preguntó Jimin preocupado
TN asintió. No le gustaban las miradas de la gente. Caminó unos pasos hacia la puerta cuando alguien le tocó el hombro
-Aquí tienes
Era el chico de cabello castaño. Le daba un pañuelo limpio
-Gracias
dijo TN. Ella también tenía café en su sudadera, pero poco
-No es nada. Soy Jin, el hermano del chico al que le tiraste el café
dijo él con una sonrisa amable
-Lo siento mucho. Puedo pagar la tintorería si quieres
-No le hagas caso, es exagerado
respondió Jin, tratando de tranquilizarla
Jimin tomó a TN del brazo con cuidado
-Mejor vámonos
dijo
TN no alcanzó a decir nada más. Dejó que su amigo la sacara de la cafetería. Ya afuera, todavía confundida, preguntó
-¿A dónde vamos?
-Solo vámonos de aquí
contestó Jimin. Le sonrió y, sin dejar de caminar, entrelazó sus dedos con los de ella.
TN suspiró, pero no soltó su mano. Caminaron de regreso a casa en silencio. Aunque estaba un poco avergonzada, no podía dejar de pensar en esos dos chicos nuevos. Sobre todo en Jin y su sonrisa.
