-¡Jeon!
gritó TN, corriendo hasta donde estaba él en medio de la calle.
Jungkook intentó ponerse de pie con dificultad; realmente no le había pasado nada grave, solo un golpe leve que no merecía tanta preocupación.
-¿Estás preocupada por mí?
preguntó, con una chispa de esperanza en sus ojos.
-¡Vete al diablo!
TN lo empujó suavemente, aunque su rostro mostraba claramente que estaba alterada.
-Prefiero irme contigo
dijo él, mirándola a los ojos con intensidad.
-¡Déjame en paz!
exclamó ella, tratando de liberarse del poder que aún él ejercía sobre ella.
-Hanna está mintiendo... Yo no sé por qué lo hace, pero créeme
rogó Jungkook, agarrándola del brazo para evitar que se fuera.
-¿Me crees estúpida? ¡Apenas nos dimos un tiempo y ya tienes novia!
gritó TN, con las lágrimas a punto de brotar.
-No tengo nada que ver con ella
repitió él, mientras ambos seguían en medio de la calle, frente al auto que casi lo atropella.
-¿Se podrían quitar de aquí?
el hombre que manejaba se asomó por la ventanilla, un poco molesto.
-¡Estuviste a punto de atropellarme y ahora me presionas? ¡Qué grosero!
reclamó Jungkook, dirigiéndose al conductor con voz enojada.
TN lo jaló por el brazo, apartándolo del camino.
-Loco
murmuró ella, mientras el conductor volvía a subir al auto y se alejó rápidamente.
-¿Estás bien?
preguntó TN, notando un poco de sangre en su brazo.
-Solo es un raspón, nada más
dijo él, pasándose la mano por la herida sin importancia.
-Ya veo que estás bien... Ahora me voy
se dio la vuelta dispuesta a marcharse, pero Jungkook la detuvo de nuevo.
-¿Cuántas veces tengo que decirte que ya no quiero verte? ¡Ya quedó claro que tienes a alguien más!
exclamó TN, sacudiéndose de su mano.
-Ella está mintiendo, por favor escúchame
pidió una vez más. No sabía qué pasaba por la mente de Hanna, pero no podía dejar que TN pensara mal de él.
Hanna se mantenía a la distancia, observándolos desde la acera; ni por asomo sentía culpa. Tenía que aprovechar que estaban separados para sembrar más dudas en la mente de TN.
-¡Quédate con tu novia!
gritó TN, girándose para irse.
Jungkook estaba demasiado frustrado ante su negativa a escucharlo. Se suponía que tenían una relación desde hacía tiempo al menos debería darle el beneficio de la duda.
-¡Esa chica no es nada mía!
repitió con furia, sintiéndose impotente.
-No sé si creerte...
murmuró TN, bajando la mirada.
-¿Sabes qué? Está bien, no me creas. Yo sé que jamás te engañé, y si quieres que lo nuestro acabe, está bien - no voy a insistir. Lo único que tengo es mi palabra
dijo Jungkook, esta vez con voz cansada y enojada. Había estado mal al mentir al principio, pero ahora estaba siendo honesto hasta con los detalles más difíciles de contar.
-Jeon...
llamó ella, con pena en la voz.
-Debo ir a clases. Ahora YO necesito tiempo
anunció Jungkook, antes de dar media vuelta y alejarse de TN. Estaba dolido: por más que le decía la verdad, ella seguía sin creerle. ¿Qué caso tenía entonces?
-¡Bien! Entonces se acabó
gritó TN desde atrás, antes de dirigirse por el lado opuesto. Los dos estaban enojados y actuando de forma inmadura, pero la rabia y el dolor les impedían pensar con claridad. Hanna observaba la escena con una sonrisa satisfecha; solo quedaba esperar a que las cosas se pusieran aún más difíciles.
(...)
Jimin estaba sentado en una de las bancas del campus, mecía sus pies en el aire mientras esperaba a TN - habían acordado comer juntos, y él pensaba que era un buen lugar para estudiar un rato después.
Su mirada se centró en Jungkook, quien pasó de largo sin saludarlo - o tal vez no lo había visto. Llevaba una mochila enorme colgada en la espalda; parecía que se iba de campamento o algo por el estilo.
-Jimin!
TN llegó casi corriendo al verlo, ajustándose la mochila en el hombro.
-Hey!
lo saludó él, poniéndose de pie de un salto.
-¿Me esperaste mucho? Es que tuve que ir al baño de última hora
se disculpó TN.
-Las necesidades primero, ¡claro!
rió Jimin, dándole una palmada en el hombro.
-Sí... Bueno, al menos ya me siento mejor
dijo ella, colocándose a su lado para caminar juntos.
-¿No vas a esperar a Jungkook? Lo vi pasar hace un rato con esa mochila tan grande
mencionó Jimin, sin saber lo que había pasado.
TN sintió un nudo en la garganta al recordar que Jungkook había comprado esa mochila pensando en los viajes que iban a hacer juntos.
-Estamos separados
le dijo, con voz baja.
-¿Qué? ¿Qué te hizo?
preguntó Jimin con interés, notando su expresión triste.
-Tuvimos nuestras diferencias...
contestó ella, evitando su mirada.
-¿Terminaron?
preguntó él, preocupado.
-Sí... No... Bueno, ya no sé
respondió TN, frunciendo el ceño. Sentía que estaba actuando de forma muy inmadura, pero el dolor era demasiado fuerte.
-Está bien, olvida eso por un momento. ¡Vamos a comer!
dijo Jimin, tomándola de la mano como de costumbre. Seguían siendo los mejores amigos de siempre, y eso no iba a cambiar por nada.
TN aceptó con una sonrisa débil, pensando que así podría distraerse un rato de sus preocupaciones.
-Está bien, pero tú invitas
dijo ella, tratando de sonreír.
-¿Tengo otra opción?
preguntó él, fingiendo estar molesto.
-No
respondió TN, y esta vez su sonrisa fue un poco más sincera.
Jimin la miró feliz de poder pasar tiempo con ella. Mientras tanto, Hanna se acercaba sigilosamente; parecía haber tenido suerte de encontrarlos juntos - después de todo, pensó ella, TN no era tan inocente como parecía.
(...)
Jungkook estaba en el departamento recogiendo algunas cosas para llevarse con Jin; era un hecho que, al menos por un tiempo, viviría con él.
Llevaba su "super mochila" para guardar las prendas que consideraba indispensables. Se lamentaba de que las cosas hubieran acabado así - también estaba herido de que ella seguía sin creerle. Por el momento, decidió concentrarse en otras cosas: terminar la universidad, ayudar en la empresa de su padre...
Terminó de guardar lo último y salió de su habitación. El depósito del departamento estaba pagado por lo menos por seis meses, así que TN no tendría que preocuparse por nada en ese tiempo.
Dio un último vistazo al lugar que había sido su hogar junto con ella. A pesar del poco tiempo que habían estado allí, ya acumulaba muchos recuerdos en cada rincón. Se limpió unas lágrimas rebeldes que le corrían por las mejillas, sintiéndose impotente.
Con el corazón roto, se dirigió a la salida y cerró la puerta tras de sí, sabiendo que quizás tardaría mucho en volver.
