EXTRA
Pasaron un tiempo en el departamento del otro, el tiempo solo iba a ser una noche, pero ahora ya iban dos semanas ¿Cómo ocurrió?
"Está haciendo mucho frío y es peligroso que te vallas, quédate solo está noche"
Acepto, por qué él tampoco quería irse después de... Aquello
"Quédate primero a desayunar ¿Qué quieres comer en la cena?"
No tenía corazón para decirle que no
"Miremos esta serie, es corta"
Duro dos días
"Te iré a recoger para ir a cenar"
Se quedó otros dos días
- ¿Qué quieres hacer hoy? Hoy es fin de semana ¿No trabajas no? Vamos a un museo ¿Has visto las esculturas que hay de nosotros? - pregunto dándole la espalda, manejando muy bien la cocina, se podía oír el sonido del aceite caliente - fui a uno en Florencia, me dio un poco de lastima, era la única que tenía de ti, aunque no se parecían mucho... Daban más que desear la verdad
Y justo ahí le entró remordimiento, se suponía que él estaba en casa de un compañero de universidad, estudiando, haciendo trabajos... No aquí, en pijama del otro y esperando pacientemente a que le dé desayuno. ¡Cielos!
- Oye... No me quedare a cenar, debo volver a mi casa - informo suave, viendo detalladamente cada movimiento del otro, vio cómo se detuvo por un momento, muy pequeño -, mi madre... Necesito verla, también me espera mi...
- ¿Tu qué? - se dio vuelta enseguida, sus ojos un poco fruncidos - ¿Quien más te espera en casa?
- Mi hermano - respondió sonriendo, no sabía por qué, pero le gustó aquella escena -, él me espera junto con mi madre, ya me quedé dos semanas. Ellos entendieron que pasaría fuera de casa, pero necesito saber cómo está mi madre
Vio como el otro soltó un suspiro, dándose vuelta para apagar la cocina, sirviendo el huevo y que había hecho en un plato y dándoselos a él. Se sentó y cruzo sus brazos viéndole comer
- Aún aquí haces lo mismo - le contó, al ver que el otro no le entendió este explico -, me gusta. Ve, te esperaré, Patroclo
Y eso le hizo borrar la sonrisa, dejo de comer sintiéndose lleno de un de repente, sintió que debía de preguntar
- Oye... Yo no me llamo Patroclo ¿Lo sabes? - pregunto viéndolo a los ojos, tenía miedo de continuar, pero debía de hacerlo, debía despejar sus dudas - Mi nombre es Isias, no Patroclo. Sabes he estado pensando este desde aquel beso ¿Tú quieres a Patroclo no? No soy él, en un tiempo puede ser que sí, pero no lo soy
- Claro que lo sé, yo tampoco soy Aquiles, soy Derek ¿No es raro como nuestros nombres cambian? - pregunto calmado, nunca dejando de verlo con devoción - nosotros éramos Patroclo y Aquiles, y ahora Isias y Derek... Pero seguimos siendo nosotros solo que, con un rostro, vidas y nombres distintos. Yo aún te amo y tú también me amas
- ¿Me amas siendo Isias? Por qué creo que no me ves a mí, sino a lo que un día fui; Patroclo - informo-, necesito saberlo, dímelo y así lo tendré en cuenta por qué aún no sé qué hacer sobre todo esto y...
Y antes de que continuará fue callado por un beso
- que te amo. Siendo Patroclo o Isias, yo te amo - le dijo aún quedándose centímetros de su rostro -, te amaría, aunque fueras una roca, sonara raro, pero aún te veo como Patroclo, solo que ahora tienes rasgos de Isias
ESTÁS LEYENDO
COMO LA ÚLTIMA VEZ...
RomanceLuego de su muerte, vagaba por las los campos elíseos, sintiéndose solo, tocando la lira clamando a Zeus que le diera permiso para ver a su amante que se le fue arrebatado, rogando a Hades para que le dejase salir. hasta que sus cantos y suplicas fu...
