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Isias permanecía en silencio viendo la mesa, como si estuviera descifrando al creador de esta, la observaba con una gran admiración y curiosidad que hacia preocupar al rubio que estaba frente suyo, que por temor de ahuyentarlo no había dicho ni una sola palabra aún. había aceptado un jugo en otra cafetería para así conversar como era lo debido.

- ¿es normal todo esto?

Derek en su sitio le miro un poco sorprendido

- ¿Qué?

Soltando un gran suspiro Isias se tocó sus dedos muy nerviosos para decir –siento como si estuviera utilizando un cuerpo que no es mío...

Lo dijo en un tono muy débil, casi en un susurro solo para ellos dos.

Derek sonrió un poco, pero no era una sonrisa genuina, sino que era más para calmar al castaño.

- No te preocupes Isias, a veces es normal sentirse así, es normal porque tu rutina ha sido arruinada y te sientes cansado... es culpa mía, perdón

Pero el otro negó rápidamente, la mesa se empezó a mover ligeramente debido a que los pies del castaño se empezaron a mover con desesperación por debajo de esta

- No, no es solo eso... me siento diferente, no me siento yo mismo Derek, ¡todo esto! – se detuvo al instante que se dio cuenta que había levantado su tono de voz, cerro sus ojos frotándose su cara con fuerza, provocando que Derek lo quisiera detener para que no se lastimara- no es solo eso... yo realmente me siento diferente, todo esto lo siento irreal, no puedo siquiera estar cómodo con mi familia, siento que me falta aire en el pecho, no es normal y tengo miedo...

Hubo un silencio, Derek noto que Isias esperaba que él le diera una respuesta, pero por más que Derek también lo quisiera de eso modo se quedó en silencio

- ¿Cuándo es tu próxima clase? – en cambio pregunto no siendo capaz de aplacar su inquietud- necesitas descansar ¿sí? Vamos, te llevare a mi departamento, queda cerca de tu universidad podrás comer algo y dormir un poco

Isias les vio a los ojos en silencio, como un gatito. No dijo nada, no se negó, pero tampoco acepto, en cambio puso su espalda en el respaldar de la silla para cerrar sus ojos

- ¿quieres descansar un poco? - volvió a preguntar nuevamente

Entonces le vio asentir, sonrió con tristeza levantándose para pagar el jugo que había pedido para el castaño. Al estar en el mostrador vio como Isias se limpiaba los ojos, borrando rastros de lágrimas que amenazaban con salir, Derek sabía lo Isias está pasando, lo sabía porque él también lo paso, lo que sentía Isias eran los rastros de su pasado mezclándose con su futuro, por eso lo veía todo tan irreal: no diferencia la realidad. Por más que le quería explicar, anhelaba poder calmar las inquietudes que tenía, Isias no lo soportaría, su orgullo diría que no y volvería esconderse. Y tendrían que volver nuevamente al comienzo.

- ¿nos vamos? Deje el auto cerca de acá

El castaño levanto la mirada, sus ojos inyectados de sangre y brillantes le estaban mirando solo a él, haciendo que Derek sonriera un poco ya que esta escena era como la de antes, pero rápidamente su sonrisa se borró al ver las líneas negras debajo de sus ojos almendrados, él no había dormido correctamente estos días, se notaba.

- ¿me estas fanfarroneando tu auto? Mi hermano tiene un auto mucho mejor que el tuyo – respondió Isias poniéndose de pie, cambiando su estado de ánimo-, es de color rojo brillante

- ¿si? ¿y te lo presta?

Hubo un silencio, Isias le vio de reojo haciendo que Derek se riera un poco, pensando en la razón de esa mirada y por qué no le había respondido.

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